jueves 20 de agosto de 2009

Kepler detecta la atmósfera de un exoplaneta





Kepler detecta la atmósfera de un exoplaneta

Kepler, el nuevo telescopio espacial "cazador de planetas" de la NASA, ha detectado la atmósfera y fases cambiantes de un planeta ubicado a mil años luz de distancia.


NASA

Agosto 6, 2009: Kepler, el nuevo telescopio espacial "cazador de exoplanetas", de la NASA, ha detectado la atmósfera de un conocido y gigante planeta gaseoso, demostrando de este modo las extraordinarias capacidades científicas que posee el telescopio. El descubrimiento será publicado el viernes en la revista científica Science.

"Tratándose de la primera misión de la NASA relacionada con exoplanetas, Kepler ha realizado una impresionante entrada en la escena de la caza de exoplanetas", comenta Jon Morse, director de la División de Astrofísica del Directorio de Misiones Científicas, en las oficinas centrales de la NASA, ubicadas en Washington. "La detección de la atmósfera de este planeta en tan sólo los primeros 10 días de recolección de datos es apenas una muestra de lo que viene. ¡La caza de planetas ha comenzado!"

Derecha: Representación artística de un exoplaneta que orbita cerca de su sol. Crédito de la imagen: NASA.

La misión Kepler, lanzada el 6 de marzo de 2009, desde la estación de la Fuerza Aérea Cabo Cañaveral, en Florida, pasará los próximos tres años y medio buscando planetas tan pequeños como la Tierra, incluyendo a aquellos que se encuentran girando en órbita alrededor de estrellas dentro de una tibia zona denominada "Ricitos de Oro" ("Goldilocks Zone", en idioma inglés) en donde podría haber agua. Buscará disminuciones periódicas en el brillo de las estrellas, las cuales tienen lugar cuando los planetas que las orbitan están en tránsito, o cruzan frente a las estrellas.

Imagen de Subscripción



CIENTÍFICAS

"Cuando las curvas de luz de decenas de miles de estrellas se mostraron al equipo científico de la misión Kepler, todos quedaron sorprendidos; nadie antes había visto mediciones tan exquisitamente detalladas de las variaciones de luz de tantos tipos distintos de estrellas", dijo William Borucki, el principal científico investigador y autor principal del artículo.

Las observaciones recolectadas provienen de un planeta denominado HAT-P-7, el cual, se sabe, transita una estrella ubicada a aproximadamente 1.000 años luz de la Tierra. El planeta completa la órbita de la estrella en sólo 2,2 días y se encuentra 26 veces más cerca del Sol que la Tierra. Su órbita, combinada con una masa algo más grande que la de Júpiter, permite clasificar a este planeta como un "Júpiter caliente". El planeta se encuentra tan cercano a su estrella, que es tan caliente como el dispositivo radiante rojo de un horno de cocina.

El planeta HAT-P-7 ya se conocía antes de que el telescopio Kepler dirigiera su atención hacia él. Sin embargo, las mediciones efectuadas por Kepler son tan precisas, que de hecho muestran algo nuevo: una pequeña elevación y disminución de la luz causada por las fases cambiantes del planeta, las cuales son similares a las fases de nuestra propia Luna. Kepler también pudo ver cómo la luz del planeta desaparecía por completo cuando pasaba por detrás de su estrella. Este acto de desaparición es conocido como "ocultación".

ver imagen

Arriba: Una comparación de las curvas de luz obtenidas desde la Tierra y las obtenidas desde el espacio para el caliente exoplaneta HAT P7b. Crédito de la imagen: NASA. [Imagen ampliada]

Los nuevos datos proporcionados por Kepler pueden ser utilizados para estudiar a este caliente Júpiter con un nivel de detalle que no registra precedentes. El tiempo de la ocultación, así como la forma y amplitud de la curva de luz, muestran que el planeta posee una atmósfera en su fase diurna con una temperatura de aproximadamente 2.377 grados centígrados (alrededor de 4.310 grados Fahrenheit). Poca cantidad de este calor se transfiere al lado nocturno y fresco del planeta. La comparación entre el tiempo de ocultación y el total de tránsito indica que el planeta posee una órbita circular. El descubrimiento de la luz que proviene de este planeta confirma las predicciones de investigadores y de modelos teóricos de que las emisiones serían detectables por el telescopio Kepler.

Las variaciones observadas en la intensidad de la luz son de tan sólo una y media vez lo que se esperaría para un tránsito causado por un planeta del tamaño de la Tierra. A pesar de que se trata de la medición de mayor precisión jamás obtenida para esta estrella, Kepler será aún más preciso después de que finalice el desarrollo del software para el análisis de datos de la misión.

"Este resultado preliminar muestra que el sistema de detección del telescopio Kepler está trabajando precisamente como se esperaba", dijo David Koch, investigador principal adjunto del Centro de Investigaciones AMES, de la NASA, ubicado en Moffett Field, California. "Es un buen augurio para las perspectivas de la misión Kepler el hecho de que ya sea capaz de detectar planetas del tamaño de la Tierra".

Manténgase en contacto con Ciencia@NASA para recibir más información sobre la misión Kepler.

viernes 14 de agosto de 2009

Neutrinos podrían revelar ondas gravitatorias

Neutrinos podrían desencadenar revelan ondas gravitatorias

SN 1987A: not close enough
SN 1987A: no lo suficientemente cerca

Existing neutrino and gravitational-wave detectors can be used in concert to observe gravitational waves given off during a nearby supernova — say physicists in Italy.

Neutrinos existentes y los detectores de ondas gravitacionales pueden ser utilizados en concierto para observar las ondas gravitacionales emitidas durante una supernova cercana - dicen los físicos en Italia.

Gravitational waves are vibrations of space–time predicted by the general theory of relativity.

Ondas gravitacionales son las vibraciones del espacio-tiempo predichas por la teoría general de la relatividad.

A number of experiments are trying to detect gravitational waves by measuring tiny changes in the separation of two masses that are expected to occur when the waves traverse a detector.

Una serie de experimentos están tratando de detectar ondas gravitatorias por diminutos cambios en la medición de la separación de dos masas que se espera que se producen cuando las ondas atraviesan un detector.

However, none have been successful so far and the most convincing evidence yet for gravitational waves is that the orbital period of the Hulse–Taylor binary star system is shrinking at the precise rate associated with the emission of gravitational waves.

Sin embargo, ninguno ha tenido éxito hasta el momento y la mayoría de pruebas convincentes de ondas gravitatorias todavía es que el periodo orbital de la Hulse-Taylor sistema binario de estrellas está disminuyendo en el porcentaje exacto asociado con la emisión de ondas gravitacionales.

With a little bit of luck, however, the first direct detection of the waves could happen if a supernova occurs in our own galaxy.

Con un poco de suerte, sin embargo, la primera detección directa de las olas podría ocurrir si se produce una supernova en nuestra propia galaxia.

Such a massive stellar explosion produces a vast amount of light and other radiation, which could help physicists narrow down their search to the precise moment that the gravitational waves reach Earth.

Esa explosión estelar masiva produce una gran cantidad de luz y otras radiaciones, lo que podría ayudar a los físicos reducir su búsqueda a la que el momento preciso llegar a la Tierra ondas gravitatorias.

This would be a great help in boosting the sensitivity of gravitational wave detectors. Esto sería una gran ayuda para el aumento de la sensibilidad de los detectores de ondas gravitacionales.

Neutrino pulse Neutrinos pulso

When radiation from supernova SN 1987A was detected here on Earth (in 1987), physicists realized that it included a pulse of neutrinos — or more precisely, electron antineutrinos.

Cuando la radiación de supernova SN 1987A se ha detectado aquí en la Tierra (en 1987), los físicos se dieron cuenta de que incluía un pulso de los neutrinos - o más precisamente, de electrones antineutrinos.

Now, Francesco Vissani and colleagues at the Gran Sasso Laboratory and INFN Torino have done calculations suggesting that the detection of neutrinos from a nearby supernova could allow existing gravitational wave detectors to make their first discovery.

Ahora, Francesco Vissani y colegas en el Gran Sasso y de laboratorio INFN Torino han hecho cálculos que sugieren que la detección de neutrinos de una supernova cercana podría permitir a los detectores de ondas gravitacionales de hacer su primer descubrimiento.

At the heart of their theory is the idea that gravitational waves large enough to be detected are created when the supernova reaches the “bounce” phase.

En el centro de su teoría es la idea de que las ondas gravitatorias suficientemente grandes para ser detectado se crean cuando la supernova alcanza el "rebote" fase.

This occurs when the star's iron core collapses rapidly to the density of a nucleus.

Esto ocurre cuando la estrella del núcleo de hierro se hunde rápidamente a la densidad de un núcleo.

Incoming material rebounds from the nuclear core, which is incompressible, the result being a sharp outward acceleration of vast amounts of matter.

El material rebotes de la central nuclear, que es incompresible, que el resultado es una fuerte aceleración hacia el exterior de enormes cantidades de materia.

For a typical supernova, Vissani and colleagues calculate that this bounce should last about 30 ms — creating a burst of gravitational waves of about the same duration.

Para una típica supernova, Vissani y sus colegas calculan que este rebote debe durar alrededor de 30 ms - la creación de un estallido de ondas gravitatorias de aproximadamente la misma duración.

Most astrophysicists agree that the neutrino pulse from a supernova precedes the bounce by about 3 ms.

La mayoría de los astrofísicos coinciden en que el pulso de neutrinos de una supernova anterior a la de abandonos por alrededor de 3 ms.

Using a model developed from analysis of neutrino and other data from SN 1987A, the team calculated the time delay between the detection of the neutrinos in detectors on Earth and the arrival of gravitational waves.

Utilizando un modelo desarrollado a partir del análisis de neutrinos y otros datos de SN 1987A, el equipo calculó el tiempo de retraso entre la detección de los detectores de neutrinos en la Tierra y la llegada de ondas gravitatorias.

The physicists conclude that neutrino detection could be used to narrow down the arrival time of gravitation waves to an uncertainty of about 10 ms.

La conclusión de que los físicos de detección de neutrinos podrían utilizarse para reducir el tiempo de llegada de ondas de gravitación a una incertidumbre de unos 10 ms.

Welcome reduction
Bienvenido reducción

According to Edward Daw at the University of Sheffield, existing gravitational wave detectors operate on the basis that the arrival time of waves can be pinpointed to within 100 ms.

Según Edward Daw en la Universidad de Sheffield, los detectores de ondas gravitacionales operar sobre la base de que la hora de llegada de las olas puede ser identificado a más de 100 ms.

He cautions that while the new results do not necessarily mean this can be reduced by a full factor of ten, any significant reduction is welcome.

Él advierte que, si bien los nuevos resultados no significan necesariamente que esto puede ser reducido por un factor de diez, cualquier reducción significativa es agradable.

“This is a useful improvement, especially if you are requiring coincident signals between multiple gravitational wave interferometers within this time window”, he told physicsworld.com .

"Esta es una mejora útil, especialmente si se requieren las señales coincidentes entre múltiples Interferómetros onda gravitacional dentro de esta ventana de tiempo", dijo physicsworld.com.

If three detectors are used, a factor of 10 reduction means that the probability of a false detection due to noise in all detectors is reduced by a factor of 1000.

Si se utilizan tres detectores, un factor de 10 la reducción significa que la probabilidad de un falso debido a la detección en todos los detectores de ruido se reduce en un factor de 1000.

This means that the noise threshold of the detectors can be reduced, making them more sensitive to gravitational waves.

Esto significa que el umbral de ruido de los detectores se pueden reducir, haciéndolas más sensibles a las ondas gravitatorias.

Daw, who works on the LIGO gravitational-wave detectors, points out that Vissani's calculations suggest that LIGO would not be able to detect gravitational waves from a supernova like SN 1987A — even using the neutrino trigger.

Daw, quien trabaja en el LIGO detectores de ondas gravitacionales, señala que los cálculos de Vissani LIGO sugieren que no sería capaz de detectar ondas gravitatorias como de una supernova SN 1987A - incluso utilizando el disparador de neutrinos.

This is because the supernova occurred outside the Milky Way.

Esto se debe a que la supernova se produjo fuera de la Vía Láctea.

Instead, scientists will have to wait until the next supernova is spotted in our galaxy — something that is expected to occur only a few times in a century.

En lugar de ello, los científicos tendrán que esperar hasta la próxima supernova se detecta en nuestra galaxia - algo que se espera que se produzca sólo unas pocas veces en un siglo.

Let's hope it happens when all the neutrino and gravitational–wave detectors are switched on.

Vamos a esperar que sucede cuando todos los neutrinos y detectores de ondas gravitacionales son encendido.

The calculations are reported in Physical Review Letters .

Los cálculos se presentan en Physical Review Letters.

About the author
Sobre el autor

Hamish Johnston is editor of physicsworld.com

Hamish Johnston es editor de physicsworld.com

jueves 13 de agosto de 2009

La variabilidad de las supernovas tipo Ia






La variabilidad de las supernovas tipo Ia

tiene implicaciones para los estudios de energía oscura

Escrito por Kanijo en Astronomía

Esta imagen basada en una simulación por ordenador de una supernova de tipo Ia muestra la llamarada turbulenta y asimétrica de un estallido termonuclear desatado que consume la estrella enana blanca. Imagen por F. Ropke.

Las explosiones estelares conocidas como supernovas de tipo Ia se han usado durante mucho tiempo como “candelas estándar”, su brillo uniforme da a los astrónomos una forma de medir distancias cósmicas y la expansión del universo. Pero un nuevo estudio publicado esta semana en la revista Nature revela fuentes de variabilidad en las supernovas de tipo Ia que tendrán que ser tomadas en cuenta si los astrónomos quieren usarlas para medidas más precisas en el futuro.

El descubrimiento de la energía oscura, una misteriosa fuerza que acelera la expansión del universo, se basa en las observaciones de las supernovas de tipo Ia. Pero para estudiar la naturaleza de la energía oscura y determinar si es constante o variable en el tiempo, los científicos tendrán que medir distancias cósmicas con una precisión mucho mayor de lo que lo han hecho en el pasado.

“Cuando comencemos la próxima generación de experimentos cosmológicos, querremos usar las supernovas de tipo Ia como medidas de distancia muy sensibles”, dijo el autor principal Daniel Kasen, miembro posdoctoral de Hubble en la Universidad de California en Santa Cruz. “Sabemos que no todas tienen el mismo brillo, y tenemos formas de corregirlo, pero necesitamos saber si hay diferencias sistemáticas que sesgarían las medidas de distancia. Por lo que este estudio exploró qué causa esas diferencias en el brillo”.

Kasen y sus coautores — Fritz Röpke del Instituto Max Planck para Astrofísica en Garching, Alemania, y Stan Woosley, profesor de astronomía y astrofísica en la UC en Santa Cruz—usaron supercomputadores para ejecutar docenas de simulaciones de supernovas de tipo Ia. Los resultados indican que gran parte de la diversidad observada en estas supernovas se debe a la naturaleza caótica de los procesos implicados y a la asimetría resultante de las explosiones.

Para la mayor parte, esta variabilidad no produciría errores sistemáticos en los estudios de medidas dado que los investigadores usan u gran número de observaciones y aplican correcciones estándar, dijo Kasen. El estudio encontró un pequeño pero preocupante efecto que podría dar como resultado diferencias sistemáticas en la composición química de las estrellas en distintas etapas de la historia del universo. Pero los investigadores pueden usar los modelos por ordenador para caracterizar más este efecto y desarrollar correcciones para el mismo.

“Dado que estamos comenzando a comprender cómo funcionan las supernovas de tipo Ia a partir de sus principios básicos, estos modelos pueden usarse para refinar nuestra estimación de distancia y hacer medidas del índice de expansión del universo de forma más precisa”, dijo Woosley.

Una supernova de tipo Ia tiene lugar cuando una estrella enana blanca adquiere una masa adicional absorbiendo materia de una estrella compañera. Cuando alcanza una masa crítica – 1,4 veces la masa del Sol, compactada en un objeto del tamaño de la Tierra – el calor y presión del centro de la estrella disparan una reacción nuclear de fusión desbocada, y la enana blanca estalla. Dado que las condiciones iniciales son aproximadamente las mismas en todos los casos, las supernovas tienden a tener la misma luminosidad, y sus “curvas de luz” (cómo cambia la luminosidad con el tiempo) son predecibles.

Algunas son intrínsecamente más brillantes que otras, pero se iluminan y apagan más lentamente, y su correlación entre el brillo y la anchura de la curva de luz permite a los astrónomos aplicar correcciones para estandarizar sus observaciones. Por lo que los astrónomos pueden medir la curva de luz de una supernova de tipo Ia, calcular su brillo intrínseco, y entonces determinar cómo de lejos está, dado que el brillo aparente disminuye con la distancia (igual que una vela parece más tenue en la lejanía que una que está más cerca).

Los modelos por ordenador usados para simular estas supernovas en el nuevo estudio se basan en la actual comprensión teórica de cómo y dónde se inicia el proceso de ignición dentro de la enana blanca y dónde empieza la transición de la combustión de quemado lento a la detonación explosiva.

“Dado que la ignición no tiene lugar en un punto muerto, y que la detonación sucede primero en un punto cerca de la superficie de la enana blanca en explosión, las explosiones resultantes no son esféricamente simétricas”, explicó Woosley. “Esto podría estudiarse adecuadamente sólo usando cálculos multidimensionales”.

La mayor parte de estudios anteriores han usado modelos unidimensionales en los que la explosión simulada es esféricamente simétrica. Las simulaciones multidimensionales requieren mucha más potencia de cálculo, por lo que el grupo de Kasen ejecutó la mayor parte de sus simulaciones en la potente supercomputadora Jaguar en el Laboratorio Nacional Oak Ridge, y también usó supercomputadores del Centro de Nacional de Cálculo de Investigación en Energía en el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley. Se informa de los resultados de modelos bidimensionales en el artículo de Nature, y los estudios tridimensionales están actualmente en proceso.





Las simulaciones demostraron que la asimetría de las explosiones es un factor clave para determinar el brillo de una supernova de tipo Ia. “La razón de que estas supernovas son tengan todas el mismo brillo está estrechamente vinculada a la ruptura de la simetría esférica”, dijo Kasen.
En esta imagen de una simulación por ordenador, los restos de una explosión de supernova tipo Ia muestran las subestructuras asimétricas que se desarrollan a partir de la turbulenta llamarada que consume la estrella enana blanca. Los colores representan distintos elementos sintetizados en la explosión (por ejemplo, rojo=níquel-56). Imagen por D. Kasen et al.

La fuente predominante de variabilidad es la síntesis de nuevos elementos durante las explosiones, la cual es sensible a diferencias en la geometría de las primeras chipas que encienden una reacción termonuclear desatada en el núcleo de la enana blanca. El níquel-56 es especialmente importante, debido a que el decaimiento radiactivo de este imparable isótopo crea el resplandor que los astrónomos observan durante meses o incluso años tras la explosión.

“El decaimiento del níquel-56 es lo que alimenta la curva de luz. La explosión termina en cuestión de segundos, por tanto lo que vemos es el resultado de cómo el níquel calienta los restos y cómo los escombros irradian luz”, dijo Kasen.

Kasen desarrolló el código para simular este proceso de transferencia radiativa, usando una salida de las explosiones simuladas para producir visualizaciones que pueden compararse directamente con observaciones astronómicas de las supernovas.

Las buenas noticias son que la variabilidad vista en los modelos por ordenador concuerdan con las observaciones de supernovas de tipo Ia. “Más importante aún, la anchura y puco de luminosidad de la curva de luz están correlacionados de una forma que encajan con lo que los observadores han encontrado. Por tanto los modelos son consistentes con las observaciones en las que se basa el descubrimiento de la energía oscura”, dijo Woosley.

Otra fuente de variabilidad es que estas explosiones asimétricas se ven de forma muy diferente cuando se observan desde distintos ángulos. Esto puede contar hasta en un 20% de las diferencias de brillo, dijo Kasen, pero el efecto es aleatorio y crea dispersión en las medidas que pueden ser reducidas estadísticamente observando grandes números de supernovas.

El potencial del sesgo sistemático procede principalmente de la variación en la composición química inicial de la estrella enana blanca. Los elementos más pesados se sintetizan durante las explosiones de supernovas, y los restos de esas explosiones se incorporan a nuevas estrellas. Como resultado, las estrellas que se formaron recientemente es probable que contengan elementos más pesados (una “metalicidad” más alta, en terminología astronómica) que las estrellas del pasado lejano.

“Este es el tipo de cosa que esperamos que evolucione con el tiempo, por lo que si miras la estrellas lejanas que se corresponden con épocas muy anteriores en la historia del universo, tenderían a tener una menor metalicidad”, dijo Kasen. “Cuando calculamos el efecto en nuestros modelos, encontramos que los errores resultantes en las medidas de distancia sería de un orden del 2 por ciento o menos”.

Posteriores estudios usando simulaciones por computador permitirán a los investigadores caracterizar los efectos de tales variaciones con más detalle y limitar su impacto en futuros experimentos de energía oscura, los cuales podrían requerir un nivel de precisión que haría un error del 2 por ciento inaceptable.

Autor: Tim Stephens
Fecha Original: 12 de agosto de 2009

miércoles 12 de agosto de 2009

supernova revela Tercera Dimensión




Nueva Imagen de supernova revela Tercera Dimensión


* By Betsy Mason Por Betsy Mason Email Autor
* August 12, 2009 | 12 de agosto de 2009 |
* 10:48 am | 10:48 am |
* Categories: Space Categorías: Espacio
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supernovaremnant
This image of a supernova remnant is the result of the combined efforts of NASA's Chandra X-Ray Observatory and the Hubble Space Telescope.

Esta imagen de un remanente de supernova es el resultado de los esfuerzos combinados de la NASA Chandra X-Ray y el Observatorio del Telescopio Espacial Hubble.

Chandra's contribution to the image shows the energy intensity of the X-rays.

Chandra, de la contribución a la imagen muestra la intensidad energética de los rayos-X.

The lowest energy X-rays are colored red, such as those in the cooler inner material which is surrounded by higher energy blue blast wave.

El más bajo de energía de rayos X son de color rojo, como los relacionados con el interior más fresco el material que está rodeado por un mayor consumo de energía azul de la onda explosiva.

Orange shows the highest energy X-rays.

Naranja muestra la más alta energía de rayos X.

Hubble added optical details in red, green and blue including all the stars in the image.

Hubble óptico añadido detalles en rojo, verde y azul, incluyendo todas las estrellas en la imagen.

The separate contributions can be seen below, Chandra on the left and Hubble on the right.

Las contribuciones se pueden ver a continuación, Chandra de la izquierda y Hubble de la derecha.

The new X-ray data is helping scientists better understand the structure of the E0102 supernova remnant and the explosion that created it.

Los nuevos datos de rayos X está ayudando a los científicos a comprender mejor la estructura de la remanente de supernova E0102 y la explosión que lo creó.

Some material is moving toward Earth and some is moving away in a cylindrical shape that is seen end-on in the image ( see video ).

Parte del material se está moviendo hacia la Tierra y se aleja en una forma cilíndrica que se ve al final en la imagen (ver video).

This shape may have been caused by a very asymmetrical explosion.

Esta forma puede haber sido causado por una explosión muy asimétrica.

The supernova remnant is around 190,000 light years away.

El remanente de supernova es de unos 190.000 años luz de distancia.

Light from the explosion could probably be seen from Earth's southern hemisphere around 1,000 years ago.

Luz de la explosión, probablemente podría ser visto desde la Tierra del hemisferio sur alrededor de 1.000 años atrás.

supernovaseparates
Images: X-ray: NASA/CXC/MIT/D.Dewey et al. Imágenes: Rayos X: NASA / CXC / MIT / D.Dewey et al. and NASA/CXC/SAO/J.DePasquale; Optical: NASA/STScI y la NASA / CXC / SAO / J.DePasquale; Óptico: NASA / STScI
See Also: Ver también:

* X-Ray Telescope's First 10 Years of Awesome Images X-Ray Telescopio primeros 10 años de imágenes impresionantes
* Hubble Captures Images of Rare Mammoth Stars Hubble captura imágenes de Mammoth Raras Estrellas
* Video: New 3-D Fly-Through of Supernova Remnant Vídeo: Nuevo 3-D-A través de moscas de Remanente de supernova
* Ancient Supernova Explosion Glimpsed Anew Antiguo vislumbrado Una nueva explosión de supernova
* The Largest Supernova Ever Recorded La supernova más grande jamás registrada
* New Explanation for Bright Supernovas: Multiple Explosions Explicación de la nueva supernovas brillantes: Múltiples explosiones
* Bright Flash in Heavens Has No Earthly Explanation Brillante en el cielo de Flash no tiene Terrenal Explicación

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Tags: supernova Etiquetas: supernova

lunes 10 de agosto de 2009

Lee Smolin: El universo único

EL UNIVERSO ÚNICO / LEE SMOLIN
Agosto 5, 2009 · Del blog Graznido

La ciencia cuenta historias insuperables, historias que son teorías que intentan comprender el pasado, el presente y el futuro de la realidad. Algunas teorías devienen leyes otras no. Otras teorías ni siquiera se pueden falsar de acuerdo a los criterios de Karl Popper, es decir no se pueden probar experimentalmente sin embargo siendo muy poderosas matemáticamente no son del todo rechazadas y esperan que en algún momento cambie la forma de hacer ciencia, la epistemología

Hay una historia de universos múltiples que forman el todo, un todo que es el multiverso, un multiverso donde el tiempo no existe, donde el tiempo es una ilusión que emerge en el mundo macroscópico, un universo donde la leyes naturales son diferentes en cada universo.

Lee Smolin un gran físico teórico, nos cuenta una historia alternativa, la del Universo Único y el Tiempo Fundamental, para contar esa historia nos pasea por la física, la selección natural, la mecánica quántica, la biología, la cosmología, la teoría de las cuerdas, la filosofía, el mundo platónico de las matemáticas y un sinnúmero de teorías comprensibles y otras de complejidad inaudita, para decirnos que las leyes naturales evolucionan y que el universo es una sola y única historia ligada a un solo tiempo: el tiempo fundamental y nada más…

El sufrido lector, sin embargo, puede pasar mirando el paisaje que nos dibuja Smolin sin intentar saberlo todo, entonces experimentará la gran emoción que de seguro Smolin experimentó al escribir en Physics Wordl, que es de donde fue traducida , no sin sufrimiento y alegría…

Adelante pues y buena suerte, invito al lector a sumergirse en un mundo de maravillas, más extraordinario que aquellos del Señor de los Anillos y el Viaje a las Estrellas, los hipervínculos son de la traducción.

GRAZNIDO
-o-

Jun 2, 2009
El universo único

Muchas teorías cosmológicas no solo ven nuestro universo como uno de muchos sino que también pretenden que el tiempo no existe. Lee Smolin argumenta contra el multiverso sin tiempo o atemporal.

Hace tres décadas, hablar de otros universos no era visto como parte de la ciencia por la mayoría de los físicos. La mayoría de las investigaciones en física teórica y la cosmología concernían a características observables en nuestro universo y en la mayoría de las publicaciones y seminarios se hacía referencia a resultados experimentales. Sin embargo, desde entonces, ha habido un cambio gradual, durante el cual se empezó a aceptar trabajo en teorías que describen no sólo nuestro universo, sino que otros posibles universos, universos con menos o más dimensiones, o de universos con diferentes tipos de partículas y fuerzas. En los últimos años, hemos ido más lejos en las teorías de nuestro universo, ya que esos otros mundos pasaron de ser lógicamente posibles a hipotéticamente reales. Ahora es común escuchar sobre el multiverso – una cosmología cuántica que da por sentado que el universo visible que vemos a nuestro alrededor es sólo uno de uno de un vasto o número infinito de universos.

La suposición de un multiverso a menudo viene de la mano con una hipótesis metafísica sobre la naturaleza del tiempo. Se ha sostenido por muchos expertos en la cosmología cuántica que el tiempo no es un concepto fundamental, sino que uno de aproximación y de emergencia. Si esto es correcto, entonces nosotros experimentamos el tiempo en un universo sin tiempo por razones similares a por qué nosotros, que vivimos en un universo cuántico, experimentamos lo que obedece a la física clásica: estamos compuestos de un muy gran número de partículas fundamentales y son regularidades estadísticas periódicas emergentes las que determinan mucho de lo que experimentamos.

universounico 1

Además, la combinación de la hipótesis multiverso y la hipótesis atemporal efectivamente nos da una meta-universo estático. Incluso si nuestro propio universo evoluciona en el tiempo, a un nivel más profundo es parte de un conjunto de universos sin tiempo, eterno.

Hay buenas razones para estas conclusiones, y como muchas otras en el campo de la cosmología cuántica que he explorado. Sin embargo, en los últimos años he llegado a creer que estas conclusiones están profundamente equivocadas. En colaboración con el filósofo brasileño Roberto Mangabeira Unger, hemos estado intentando comprender el origen de los problemas y desarrollar una noción alternativa de tiempo y de ley en la escala cosmológica. Nuestras razones para hacerlo se basan en parte en las preocupaciones acerca de si estas teorías son comprobables por las observaciones factibles, particularmente considerando los resultados actuales en los intentos de hacer realidad el enfoque atemporal y en parte en consideraciones filosóficas.

El problema del multiverso sin tiempo

En un mundo atemporal en el que nuestro universo es sólo uno de muchos universos igualmente reales, las leyes de la física deben ser muy diferentes de las que la mayoría de los físicos pueden haber jamás concebido. Esto se debe a que las leyes de la física ya no son determinables por lo que observamos en nuestro propio universo, ya que deben aplicarse a todo el vasto conjunto de universos. Una ley fundamental entonces no proscribe lo que sucede en nuestro universo; en lugar de eso da distribuciones de probabilidad para las propiedades del conjunto de universos

Para entender por qué, es útil distinguir entre la noción de una ley fundamental y una ley eficaz. Una ley fundamental se postula para ser valedera “meta universalmente” en base de los primeros básicos o primeros y debe ser única. La teoría de las cuerdas, por ejemplo, es un intento de descubrir esas leyes fundamentales de la naturaleza. Las leyes eficaces, en el otro extremo, gobiernan experimentos en escalas que observamos directamente dentro de un universo, a pequeña escala como las probadas por el Gran Colisionador de Hadrones, y hasta las escalas como las probadas por observaciones del fondo cósmico de microondas. Sólo podemos observar las leyes eficaces, pero esperamos que sea posible obtener de ellas las leyes fundamentales – de otra manera estas últimas no tienen ninguna relación con lo que observamos. La cuestión es si la conexión indirecta proporciona suficiente terreno para la prueba experimental de las leyes fundamentales de manera que sean pertinentes para nuestra comprensión científica del mundo.

Lamentablemente, parece que si la teoría de las cuerdas, o una teoría similar, es verdadera, entonces la teoría fundamental en realidad no predice lo que las leyes efectivas de la naturaleza son. En lugar de ello, da lugar a un vasto paisaje de posibles leyes eficaces – un concepto que introduje en mi libro La vida del Cosmos (la palabra paisaje se entiende que evoca los paisajes adaptativos en biología). Debemos disponer entonces hipótesis de cómo la única ley eficaz que describe nuestro universo es elegida a partir de la vasta lista de posibilidades permitida por la teoría fundamental Esta es una de las principales motivaciones para especular acerca de multiversos.

Varias ideas han sido sugeridas para como seleccionar las leyes eficaces que se aplican a nuestro universo a partir del amplio conjunto de posibilidades. Una posibilidad, que se ha estudiado mucho, es que el conjunto de universos es poblado de leyes por un proceso efectivamente aleatorio. Un ejemplo de ello es la inflación eterna. En este escenario el proceso que produce el conjunto ocurre a energías tan altas que empantana cualquier proceso experimental al que tengamos acceso. El resultado es que un universo como el nuestro, poblado por estructuras que dependen de la física a escalas de energía mucho menor, es muy atípico en el conjunto de universos. Entonces uno tiene que depender del principio antrópico para seleccionar los pocos universos hospitalarios a la vida, que son muy raros en el conjunto real. No es de extrañar, dado que las características del conjunto pueden ser postuladas a voluntad y no están sujetas a pruebas experimentales, el resultado es que no podemos hacer predicciones precisas y sin ambigüedades sobre todo lo observable en nuestro propio universo.

Un enfoque alternativo, que da lugar a por lo menos unas pocas predicciones falsables, es la selección natural cosmológica, que presenté en 1992. Esta se basa en una hipótesis cosmológica que está construida para ser análoga a la biología de la población. Los universos nacen de “rebotes” en el interior de agujeros negros, que sustituyen sus singularidades, donde se ha hipotetizado que el tiempo ha de tener fin, con nuevos universos en expansión. Esto lleva a una predicción de que un universo típico es aquel donde los parámetros están sintonizados a fin de maximizar la producción de agujeros negros. Existe, en efecto, evidencia de que este es el caso de las leyes que rigen nuestro universo. Lo que es más importante, en esta teoría, es que nuestro universo se supone que es típico del conjunto, lo que conduce a varias predicciones genuinamente comprobables, todas las cuales se han llevado a cabo desde que se publicaron por primera vez, como la predicción de que el límite de masa superior estable de las estrellas de neutrones es alrededor de 1,6 masas solares.

El contraste entre estos dos tipos de teorías multiverso conduce a una pregunta: ¿por qué la teoría se basa en la selección natural predictiva – pero no en uno basada en la producción al azar de universos? Esto nos ayuda a entender por qué la realidad del tiempo es necesaria para explicar cómo las leyes de la física son elegidas.

Es evidente que un escenario en el que una población de universos evoluciona, en lugar de limitarse a ser una distribución aleatoria atemporal, se requiere una noción de tiempo que es real en un nivel por encima de los universos. Pero para entender por qué la imagen atemporal falla, tenemos que ir más profundo en los fundamentos de la teoría cuántica. Por ejemplo, sin tiempo, y sin el supuesto de que lo que existe es el único universo que observamos, es difícil dar sentido a las afirmaciones sobre la probabilidad relevante de lo que observamos en nuestro universo. Puesto que la mecánica cuántica es una teoría probabilística, tendremos problemas al tratar de extenderla a un ámbito donde la probabilidad no tiene sentido. Varios autores han tratado de abordar esta cuestión, proponiendo medidas ad hoc para deducir predicciones a partir de conjuntos de multiversos. Al menos hasta el momento, ninguna de ellos parece estar justificada por algo más que la necesidad de reproducir lo que observamos.

Una cuestión conexa es la recuperación del espacio y del tiempo clásicos, las cuales la relatividad general describe, como parte de una teoría efectiva. Estos aspectos deben ser aspectos emergentes de una teoría cuántica fundamental, como sucede con la noción clásica de una partícula que se encuentre en un lugar definido y que viaje en trayectorias definidas, es emergentes de la mecánica cuántica. Esto no es trivial porque las nociones de espacio-tiempo cuántico, que se plantean en las teorías cuánticas de la gravedad, son muy diferentes.

Hasta ahora, los enfoques de la gravedad cuántica que asumen que el espacio y el tiempo son emergentes fallan al reproducir el espacio-tiempo que conocemos. Por otra parte, dos enfoques que asumen que el tiempo es fundamental y no emergente tienen éxito, al menos en cierta medida, en la descripción de cómo el espacio-tiempo pueden emerger. El más desarrollado de éstos es la teoría de los símplices causales (causal dynamical triangulations; CDT), que ha obtenido resultados que indican la emergencia del espacio-tiempo clásico. Un intento más reciente, graphity cuántica quantum graphity, también da indicaciones preliminares de la aparición del espacio teniendo en cuenta la existencia de tiempo. Además, el tiempo fundamental es necesario para darle sentido de probabilidad y describir la evolución de las leyes efectivas, que se vincula a la cuestión anterior.

Estos resultados fueron la primera evidencia que me llevó a considerar la idea de lo que podría tener que ser una noción global del tiempo en cualquier enfoque totalmente coherente con la gravedad cuántica, que puede recuperar la relatividad general en una aproximación en la cual el universo es grande. Esta hipótesis se ve reforzada por los resultados recientes en gravedad unimodular (unimodular gravity), que varios autores han afirmado resuelve el problema de larga data de la constante cosmológica – algo que es necesario para que emerja un espacio-tiempo grande. Lo que es notable, como lo ha señalado los físicos Rafael Sorkin del Perimeter Institute for Theoretical Physics, William Unruh de la Universidad de Columbia Británica, Vancouver, y otros, es que este enfoque describe la evolución en tiempo global relacionado con el volumen de espacio-tiempo del pasado.

¿Qué es una ley cosmológica?

Para entender la diferencia entre los dos paradigmas, el del tiempo emergente frente al tiempo fundamental necesitamos apreciar cuanto de nuestra usual noción de ley física ha evolucionado históricamente a partir desde nuestra experiencia en las observaciones en laboratorio. En el laboratorio no hacemos, por definición, el estudio de todo el universo. Se estudia un pequeño subsistema del universo que, en cierta aproximación razonable, pueden considerarse como aislado (además de los instrumentos de medida que usamos para observar). Cuando hacemos esto, estamos estudiando la posibilidad de que podamos preparar un sistema cerrado una y otra vez, en diferentes momentos y en diferentes lugares, con los mismos elementos y diferentes configuraciones. Extraemos las leyes físicas de lo que es común en una amplia serie de experimentos, y estudiar lo que se convierten en diferentes cuando las condiciones iniciales son diferentes. Esto nos permite hacer una distinción entre las leyes y las condiciones iniciales. Las leyes son para ser invariantes, al menos en escalas de tiempo y el espacio más grande que las escalas pertenecientes a nuestros experimentos.

Esta situación es prácticamente la misma para la mayoría de las observaciones astronómicas. No podemos preparar las estrellas y galaxias en cualquier estado que queramos, pero podemos observar un gran número de ellas y podemos tratarlas como aisladas. Por lo tanto, en la astronomía, también tenemos una justificación para distinguir entre las leyes y condiciones iniciales

La separación de la explicación científica entre ley y condiciones iniciales conduce a uno de los más universales y poderosos conceptos de la física – la noción de espacio de configuración . Este es el espacio de todas las configuraciones posibles, o estados del sistema. En la física cuántica clásica suponemos que este espacio existe, a priori, y fuera del tiempo, y que puede ser estudiado independientemente de las leyes del movimiento. Estas leyes entonces, especifican las normas de la forma en que el punto que describe las condiciones iniciales en el espacio de configuración y como evoluciona en el tiempo. Llamamos a esto esquema Newtoniano para la explicación (Newtonian schema for explanation)

El esquema de Newton es la base para la afirmación de que el tiempo no es fundamental en la cosmología. Desde este punto de vista, el tiempo es visto simplemente como un parámetro de configuración de una trayectoria en el espacio, y no como una parte intrínseca de la ley física. El momento presente, el momento que experimentamos, no tiene cabida en esta descripción. El filósofo que no cree en el flujo de los puntos de tiempo en la trayectoria en la configuración espacial y dice que lo único que es real es que toda la historia del universo existe atemporalmente – cree en lo que en la relatividad general se llama la imagen del “universo bloque”. Muchos de los físicos y filósofos han caído por la tentación de creer en la imagen del “universo bloque”. Para ellos, nuestra experiencia del flujo del tiempo es sólo una ilusión.

Este argumento es erróneo por dos razones. En primer lugar, eso no demuestra que el tiempo no es fundamental. Cuando observamos el movimiento, grabamos una serie de mediciones de la posición de un sistema. Estos pueden ser un gráfico de la configuración del espacio, dando lugar a una curva que representa el registro del movimiento. Este gráfico es atemporal, porque es una representación de un registro del pasado del movimiento, el cual, por supuesto, ya no cambia. La correspondencia entre un objeto matemático, que es estático, y una serie de registros de observaciones, que también es estático. El hecho de que podemos hacer esta correspondencia entre un objeto matemático y un registro del pasado del movimiento no implica que la grabación de las observaciones del movimiento real es atemporal. Tampoco implica que detrás de la evolución en el tiempo real del mundo real, exista una completa correspondencia con un objeto matemático atemporal. Sostener aún más esta relación es pura fantasía metafísica, que no es algo que implica en la ciencia (ver “El cuarto principio: las matemáticas y el platonismo” más abajo).

Nuevos principios

La segunda falla para un tiempo no-fundamental es que no está nada claro que el esquema de Newton se aplique a escala del universo en su conjunto. En casi todos los trabajos de cosmología clásica y cuántica se da por supuesto que sí. Sin embargo, dadas las dificultades que enfrentan estos temas, creo que es más probable que la respuesta sea no.

Una de las razones para sospechar que el esquema de Newton no es aplicable a la cosmología es que el contexto experimental que da sentido a la separación de causas de leyes y condiciones iniciales es totalmente ausente. No hay ninguna posibilidad de preparar el universo en diferentes configuraciones iniciales, y no hay manera de determinar por observación las condiciones iniciales completas. Cualquier observador, al interior del universo, sólo puede ver una fracción de cualquier superficie de condición inicial. Así, la noción de condiciones iniciales es simplemente no realizable en cosmología. Si hay un solo universo, no hay razón para una separación en leyes y condiciones iniciales, ya que queremos una ley que acabe de explicar una historia de un universo.

Lo mismo es cierto para el espacio de configuración del cosmos. El universo pasa una vez, así que ¿cuál es el significado de todos los estados que existen en el espacio de estados, pero nunca realizados en la historia del universo? El concepto de “estado cuántico del universo” es una ficción, divorciados de todo lo que pueda ser medido o preparado en la práctica. Estas consideraciones sugieren que las nociones de espacio de configuración y espacio de estado corresponden a las mediciones y los preparativos que pueden ser operativamente concretados sólo en el caso de un pequeño subsistema del universo. Estos conceptos – o al menos su base operativa – nos fallan cuando tratamos de extenderlos a todo el universo.

La cuestión de tiempo también se ve diferente desde esta perspectiva. Tiempo en el esquema de Newton es un parámetro utilizado para etiquetar los puntos de una trayectoria que describe el sistema que evoluciona en el espacio de configuración. Cuando el sistema es pequeño y aislado, este parámetro se refiere al tiempo que se lee en un reloj en la pared del laboratorio del observador, no es una propiedad del sistema. Cuando tratamos de aplicar este concepto al universo en su conjunto, el parámetro de tiempo debe desaparecer. Algunos han intentado argumentar que esto significa que el tiempo no existe en una escala cósmica, pero esa es la conclusión equivocada. Lo que desaparece no es tiempo, sino que el reloj fuera del sistema – lo cual sería un objeto absurdo puesto que el sistema es el universo entero.

De hecho, puede ser que lo que marca el esquema newtoniano, ya que no tiene importancia operacional, es que nos lleva a tomar en serio la hipótesis multiverso. Si nuestra metodología científica sólo tiene sentido cuando se aplica a los subsistemas de un vasto universo, entonces se tiene la tentación de reaccionar, frente a los problemas que surgen cuando tratamos de ampliarlo, acríticamente afirmando que todo nuestro universo es en realidad un subsistema de un más vasto multiverso. Llegamos a hacer física como hemos sido formados para ella, pero esto es una trampa porque para ello debemos emplear estructuras que no tienen importancia operacional. Mejor es, en nuestra opinión, mirar el esquema de Newton como inaplicable a la cosmología, y buscar otro concepto de la ley que puede tener sentido cuando se aplica a todo nuestro, pero único, universo

Pero una vez que afirmamos que la distinción entre leyes y condiciones iniciales no tiene equivalente en el contexto cosmológico, esto hace discutible varios rompecabezas que la ampliación del paradigma newtoniano a la cosmología ha traído. ¿Cuál es el estado cuántico inicial del universo? ¿Cómo podemos interpretar esto? ¿Cómo podemos definir probabilidades en la cosmología cuántica? ¿Cómo hacemos física cuando el tiempo ha desaparecido?

La ley física en un universo único y tiempo-ligado

Renunciando al esquema de la cosmología newtoniana y prescindiendo de la noción de multiverso, ya no tenemos tampoco alguna razón para sospechar que el tiempo es una ilusión. Esto llevó a Unger y examinar las consecuencias de una filosofía natural basada en un conjunto diferente de principios.

1. Sólo hay un universo. No hay otros, ni hay nada isomorfo a él.

Esta lógica implica que no hay otros universos, ni copias de nuestro universo, ya sea dentro o fuera. Lo primero es imposible ya que un subsistema no puede modelar precisamente el sistema más amplio de que es parte, mientras que lo segundo es imposible porque el universo es, por definición, todo lo que hay. Este principio también excluye la noción de un objeto matemático isomórfico en todos los respectos a la historia del universo, una noción que es más metafísica que científica.

2. Todo lo que es real es real en un momento, lo cual es una sucesión de momentos. Cualquier cosa que es verdad es verdad del momento presente.

Esto dice que no sólo es el tiempo real, pero también que todo lo que es real se sitúa en el tiempo. Nada existe atemporalmente.

3. Todo lo que es real en un momento es un proceso de cambio que conduce a los momentos siguientes o futuros. Cualquier cosa que es cierta es entonces una característica de un proceso en este proceso que causa o que implica momentos futuros.

El tercer principio incorpora la noción de que el tiempo es un aspecto de las relaciones de causalidad. Una razón para afirmarlo es que algo que sólo exista en un momento, sin que cause o que implique un aspecto de la situación en un momento futuro, dejaría de existir en el momento siguiente. Las cosas que persisten deben ser consideradas como procesos que conducen al proceso recién cambiado. Un átomo en un momento es un proceso que conduce a un átomo diferente o uno cambiado en el momento siguiente.

Este marco alternativo metafísico tiene implicaciones para la naturaleza de la ley física. Ya que nada es cierto o real fuera de tiempo, no hay posibilidad de hablar de leyes eternas. Las leyes son regularidades que descubrimos valederas para muy largos períodos de tiempo, pero no hay ninguna razón para que las leyes sean de hecho verdaderamente atemporales, no hay manera de dar sentido a esa idea. Esto abre la puerta a la posibilidad de que las leyes evolucionan en el tiempo, que es una idea que está sobre la mesa desde que el gran lógico estadounidense Charles Sanders Peirce escribió en 1891 que “Suponer leyes universales de la naturaleza susceptibles de ser aprehendidas por la mente y, sin embargo, que no tienen razón de sus formas especiales, pero que existen inexplicables e irracionales, no es una posición justificable. Las uniformidades son precisamente el tipo de hechos que deben tenerse en cuenta. La ley es por excelencia lo que requiere una razón. Ahora la única manera posible de rendir cuentas de las leyes de la naturaleza, y la uniformidad en general, es de suponerlas resultantes de la evolución. “

Desde este punto de vista, la noción de trascender nuestras experiencias limitadas en el tiempo a fin de descubrir las verdades que son valederas atemporalmente es una fantasía irrealizable. Cuando la ciencia tiene éxito, no hacemos nada por el estilo, lo que los físicos realmente hacen es descubrir las leyes que tienen en el universo que experimentamos dentro del tiempo. Esto, yo reivindicaría, debería ser suficiente, cualquier cosa más allá es más un afán de trascendencia religiosa que ciencia

Entonces, ¿qué es la física, sin una separación neta entre las leyes y condiciones iniciales y, por tanto, sin la noción de que hay un espacio de configuraciones que existe atemporalmente? No sabemos la respuesta completa a esta, pero tenemos unas pocas observaciones.

En primer lugar, renunciando al esquema de la cosmología newtoniana tenemos mucho menos razón para considerar nuestro universo como uno de los muchos otros universos reales. Verdaderamente, también podemos ser capaces de renunciar a la idea de un gran número de otros universos posibles, que de alguna manera nunca se realiza. Podemos imaginar en su lugar en una noción de ley que se aplica únicamente al universo único que existe realmente. Asimismo, ya no hay ningún motivo para sospechar que el tiempo es una ilusión porque, como se ha señalado anteriormente, los principales argumentos de la física para un tiempo que es emergente y no fundamental proceden de la mala aplicación del esquema newtoniano esquema al universo en su conjunto.

A medida que intentamos entender aquellos principios, queremos una noción de ley que no pueda ser aplicada a un universo imaginado dentro un multiverso, y que no se pueda imaginar suspendido por una espera atemporal para iniciar un universo que se pueda gobernar. Dado que el universo sólo ocurre una vez, tenemos que tratar de imaginar un nuevo tipo de ley que se aplica sólo que una vez. Una ley de este tipo no necesita – y no debería- tener ningún sentido que existiese fuera del tiempo. Tampoco puede ser concebida como aparte del universo que describe. Podría verdaderamente ser una ley que evoluciona en el tiempo, esto es, una ley donde la distinción entre una narración unitemporal de la historia del universo único y la declaración de principios que rigen es lo que la historia deja.

Si el paradigma del multiverso atemporal ahora ascendiente es correcto, entonces nos estamos acercando al final de un proceso que elimina la realidad del tiempo o lo sustituye por una especie de sombría “existencia” dentro de un mundo eterno congelado que consta de un gran número de posibilidades. Si, por otra parte, los principios que Unger y yo proponemos están más cerca de la verdad, entonces estamos en el comienzo de una nueva aventura en la ciencia en que tenemos que re concebir la noción de ley para aplicar a un universo único que sólo sucede una vez. En cualquier caso, acabaremos por concebir nuestro universo en términos muy diferentes y menos familiares que antes.

Pero, ¿realmente imaginamos que completar la revolución iniciada por Einstein sería posible sin tener que desechar algunas de nuestras confortables creencias en favor de ideas perturbadoras y casi inconcebibles? Llegados a este nivel hacemos ciencia no para nosotros mismos, sino para las futuras generaciones que vivirán cómodamente en mundos conceptuales a los que sólo podemos apuntar aproximadamente.

De un vistazo: Contra el multiverso atemporal.

• Muchos de los cosmólogos creen que hoy vivimos en un multiverso atemporal – un universo donde el nuestro es sólo uno de un conjunto de universos, y donde el tiempo no existe • El multiverso atemporal, sin embargo, presenta un montón de problemas. Nuestras leyes de la física ya no se pueden determinar a partir de la experimentación y no está claro cual es la conexión entre las leyes fundamentales y eficaces

• Por otra parte, las teorías que no postulan que el tiempo sea una propiedad fundamental fallan al reproducir el espacio-tiempo con el que estamos familiarizados • Muchos de estos rompecabezas se pueden evitar si adoptamos un conjunto de principios que postulen que sólo hay un universo y que el tiempo es una propiedad fundamental de la naturaleza. Este escenario también se abre el camino a la posibilidad de que las leyes de la física evolucionan en el tiempo.

El cuarto principio: Matemáticas y Platonismo

universounico 2

Los creyentes en la verdad eterna a menudo apuntan a las matemáticas como un modelo de un reino de verdades atemporales. Lo que se denomina la visión platónica de la matemáticas sostiene que los objetos matemáticos (las cosas a las que los teoremas de las matemáticas se refieren, como los números, las esferas, planos, curvas, etc) existen en un reino eterno de la realidad. Los matemáticos exploran este campo con sus mentes y descubren las verdades que existen fuera del tiempo, del mismo modo que descubrimos las leyes de la física mediante experimentos. Pero las matemáticas no sólo son auto-consistentes, sino que también desempeñan un papel central en la formulación de leyes de la física fundamental, al que el premio Nobel de física Eugene Wigner una vez denominó “el irrazonable éxito de las matemáticas en la física”.

Una manera de explicar este éxito dentro del paradigma metafísico dominante del multiverso atemporal es suponer que la realidad física es matemática, es decir, que son criaturas en el reino eterno platónico. El cosmólogo Max Tegmark llama a esto la hipótesis del universo matemático. Una aproximación un poco menos provocativa consiste en afirmar que, puesto que las leyes de la física se puede representar matemáticamente, no sólo es su verdad esencial fuera de tiempo, sino que hay en el reino platónico un objeto matemático, una solución a las ecuaciones de la teoría final, que es “isomórfica” en todos los aspectos de la historia del universo. Es decir, cualquier verdad acerca del universo puede ser mapeada en un teorema acerca del objeto matemático correspondiente.

Si nada existe o es verdad fuera de tiempo, entonces esto está todo mal. Sin embargo, si la matemática no es la descripción de un reino eterno de la realidad, ¿qué es? ¿Acerca de que son los teoremas de las matemáticas si los números, fórmulas y curvas no existen fuera de nuestro mundo?. Esto conduce a Unger y a mí una nueva visión sobre las matemáticas que se pueden resumir en un cuarto principio.

4. La matemática se deriva de la experiencia como una generalización de las regularidades observadas cuando el tiempo y la particularidad se eliminan

Considere la posibilidad de un juego, por ejemplo ajedrez. Fue inventado en un momento determinado, ante el cual no hay ninguna razón para hablar de cualquier verdad del ajedrez. Pero una vez que el juego fue inventado, una larga lista de hechos se convirtió en demostrable. Estos son demostrables a partir de las reglas, y pueden ser llamados con razón, los teoremas del ajedrez. Estos hechos son objetivos, en el que cualquiera de dos mentes razonando lógicamente a partir de las mismas reglas llegan a las mismas conclusiones acerca de si un teorema conjetura es cierto o no.

Ahora un platónico diría que el ajedrez siempre existió atemporalmente en un espacio infinito de juegos describibles matemáticamente. No conseguimos nada por creer eso, con excepción de una emoción de hacer algo elevado. Por otra parte, es evidente que mucho se pierde, por ejemplo, tenemos que explicar cómo es que los seres finitos incrustados en el tiempo pueden obtener conocimientos acerca de este reino atemporal.

Nos parece mucho más sencillo pensar que en el momento en que el juego se inventó un gran conjunto de hechos se convirtieron en hechos objetivamente demostrables, como consecuencia de la invención del juego.

No tenemos necesidad de pensar en ellos como verdades eternamente existentes, que son de repente descubribles, en cambio, podemos decir que son hechos objetivos que son evocados en existencia por la invención del juego de ajedrez.

Nuestra visión es que la mayor parte de las matemáticas pueden ser tratadas de la misma manera, incluso si los temas de la matemática como números y la geometría se inspiran en la mayoría de nuestras observaciones fundamentales de la naturaleza. Las matemáticas no son menos objetivas, útiles o válidas por ser evocadas por y dependiente de descubrimientos de mentes vivientes en el proceso que explora el único, tiempo-ligado universo.

Más acerca: Contra el multiverso atemporal

R Bousso, B Freivogel and I-S Yang 2008 Boltzmann babies in the proper time measure Phys. Rev. D 77 103514
R Loll 2008 The emergence of spacetime or quantum gravity on your desktop Class. Quantum Grav. 25 114006
F Markopoulou 2008 Space does not exist, so time can
www.fqxi.org/community/essay/winners/2008.1
L Smolin 2000 The present moment in quantum cosmology: challenges to the arguments for the elimination of time
Time and the Instant (ed) R Durie (Manchester, Clinamen Press)
L Smolin 2006 The status of cosmological natural selection arXiv:hep-th/0612185
R M Unger 2007 The Self Awakened: Pragmatism Unbound (Harvard University

Acerca del autor

Lee Smolin es miembro fundador y físico investigador en el Perimeter Institute for Theoretical Physics en Waterloo, Canadá.

TRADUCIDO DE: Physics Wordl

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Categorías: Análisis · BIOLOGIA · Ciencia · Física · paradigmas · selección evolutiva
Etiquetado: BIOLOGIA, Ciencia, Física, matemáticas, paradigmas, selección evolutiva
2 respuestas hasta el momento ↓

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Santiago Hernandez // Agosto 5, 2009 a 12:19 am

Si las leyes son inmutables, entonces no pueden evolucionar en el tiempo.

Obviamente, en toda realidad, lo inmutable es ley. De otra manera no sería describible y predecible en el tiempo. Hay dos tipos de geometrías: La de lo estático e inerte y la del movimiento. La última de estas dos sería la primera sin el tiempo. Y lógicamente, el tiempo es imposible sustraerlo de la realidad, porque esta es dinámica: aunque esté regida por lo inmutable ( Las leyes).

La lógica da la posibilidad de estructurar discursos bien estructurados de lo percibido e imaginado como realidad. Este discurso asumirá un solo valor objetivo, de sus dos posibles, en correspondencia, positiva, con la experiencia, con independientemente del marco refencial.
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GRAZNIDO // Agosto 5, 2009 a 1:47 pm

Estimado Santiago

Muchas gracias por participar.

Justamente lo que propone LS es abrirse a que las leyes evolucionan y que serían inmmutables pero en un gran lapso de tiempo, así lo entiendo, una selección natural de leyes… naturales, lo que se sumaría a la perpectiva de seleccion natural en biología y de las reglas morales de acuerdo a Von Hayek.

Esto según entiendo es porque al realidad misma del universo desde el comienzo a nustro tiempo ha cambaido radicalmente desde la pura energía hasta la materia y la complejidad al menos en nuestro rincon.

Este cambió haría pensar que si el ambiente ha camv baido las leyes naturales han cambiado.

Hay que hacer notar que en comienzo nuestros modelos sean estos cuanticos o relativistas o clasicos sencillamente no funcionan.

Ciertamente por otra parte entre mecanica cuantica y mundo macroscopico las leyes parecen emerger, entre la simplicida y los complejos otras leyes parecen emergen así el universo parciera ascender en escalas donde emergen leyes diferentes y hasta contradictorias.

Emergencia es la palabra, y claro entonces el tiempo ante tamaña complejidad se supone emergente, es lo que refuta LS.

Por su puesto digo todo lo anterior con extrema humildad.

Un gran abrazo y gracias otra vez.
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Héctor // Agosto 10, 2009 a 7:05 pm

Si existiera un universo atemporal, el universo no podría evolucionar, pues, si el tiempo no existiera, no habría movimiento de la materia. Entonces podemos decir, que el tiempo es en la dirección de cuantización en que se desplaza la materia.
Si no existiera el movimiento, las realidades existentes o constituyentes universales locales y globales serían inmutables.
Por lo tanto, no habría transformación, cambio de estado de la materia.
Ahora bien, de existir leyes eficaces y leyes fundamentales de la naturaleza, como adelanta Lee Smolin, deberá existir una ley esencial, ligada al tiempo.
Pues la selección natural parte del punto de un observador esencial, pudiendo seleccionar en el proceso aleatorio, dentro de la condición favorable, una posibilidad a seleccionar entre una ley eficaz u otra ley fundamental. Entonces esa posibilidad se da en fases, continuas y discretas, para entender lo concreto, lo que emerge no es l tiempo en sí, sino, la nueva realidad material, donde comienza el conteo del nuevo tiempo, para esa nueva realidad emergida. Producto de la reducción y del encuentro de carácter aleatorio gravitacional de la geodésica por el camino corto, reducido, digo, de 2 realidades a una fusionada o dispersa en una geometría de punto cero y tiempo cero para esa realidad emergida.
Si existiera un flujo del tiempo, como ilusión al medir el movimiento, quiere decir que existe una relación áurea, de medida, entre media razón y otra razón extrema, por lo tanto si ha estas 2 ultimas razones le sumamos, la falsa razón (ilusión) medida antedicha mas arriba, falta la razón verdadera, estaríamos ante la presencia de 4 dimensiones. 3 espaciales + 1 temporal.
HRB, Héctor Almagro, Buenos Aires, Argentina

domingo 19 de julio de 2009

El rol de la "red cósmica"



El rol de la "red cósmica"
Tags: Cosmología, formación estelar

TEL: 8 min. 28 seg.

Las estructuras de gran escala del universo y el rol de la "red cósmica" y las simulaciones computacionales para saber cómo crecen y evolucionan las galaxias.


El siguiente artículo es una traducción libre de la nota publicada en NewScientist "How does you galaxy grow?" por E.S. Reich.
Esa nota original, está acompañada de una galería con las diferentes formas de las galaxias y puede encontrarse en:
http://www.newscientist.com/gallery/howdoesmygalaxygrow

Rob Simcoe parece un poco nervioso mientras pesca un globo de un tubo de nitrógeno líquido. "No había hecho esta demostración antes", admite el astrónomo, moviendo el globo sobre la llama de una vela. El globo es la representación de una galaxia. Calentada por la vela, debería expandirse y explotar, tal como se piensa que en el universo primitivo las galaxias producían violentas expulsiones de gas al ser calentadas por las explosivas estrellas.

Pero en el último segundo, Simcoe se descuida. La vela hace un hoyo en un lado del globo. Mientras el olor de goma quemada alcanza la primera fila del salón de conferencias del Instituto Tecnológico de Massachusetts, las risas se expanden. Los astrónomos, indica Simcoe, no realizan usualmente demostraciones de laboratorio.

Eso quisieran. Nos encantaría saber más acerca de las galaxias. Sabemos que hay guarderías de estrellas y admitimos su deslumbrante diversidad: grandes, pequeñas, feroces fábricas estelares y aquietados discos, elegantes remolinos espirales y figuras amorfas. Pero, ¿de dónde surge toda esa diversidad? Las cosas podrían ser diferentes si los astrónomos pudieran probar sus teorías en el laboratorio.
Y pueden, cada vez más. No con globos y velas, ciertamente, pero con el gran poder de cálculo de las supercomputadoras. Junto con observaciones cada vez mejores del universo temprano, las grandes simulaciones están comenzando a pintar una imagen unificada de porqué el universo se ve como lo hace. En su corazón hay un andamio invisible de materia oscura y gas frío en la que los constituyentes visibles del universo se sostienen, una estructura conocida como red cósmica (cosmic web).





Filamentos y vacíos de la red cósmica

Ahora, las simulaciones y observaciones son un dueto que trata de develar el vital rol de esta red. Al parecer es mucho más que una estructura marco. De acuerdo a las últimas ideas, sus filamentos son, de hecho, los cordones umbilicales que proveen a las galaxias con el nutritivo gas que necesitan para crecer.

Ese sería un intrigante giro en la historia de la red cósmica. El concepto de la red surgió a mediados de 1980 como producto de una idea sobre formación de las galaxias, conocida como modelo jerárquico, CDM (materia oscura fría) , propuesto en 1978 por Martin Rees y Simon White, de la Universidad de Cambridge.

El modelo empezó con un universo que se expandió increíblemente rápido luego del big bang, pero no en forma regular. Pequeñas irregularidades en la distribución de la materia creó regiones de mayor densidad en los que "halos" de materia oscura se reunieron con rapidez. Cada uno de éstos creó un profundo pozo gravitacional en el que el gas -principalmente hidrógeno- cayó. El gas se calentó y generó las primeras estrellas.

Estas aglomeraciones de materia, las semillas de las futuras galaxias, eran islas de actividad en un cosmos casi vacío, los nodos de la red cósmica en desarrollo. No eran estáticos precisamente. Atraídos por su mutua gravedad, comenzaron a colisionar y fusionarse violentamente, lo que disparó la formación de estrellas. La formación luego se calmaba hasta que otra fusión alteraba las cosas y creaba un cuerpo todavía mayor. Las variadas galaxias que vemos hoy serían el resultado de esos ciclos de fusión que iban creando cuerpos cada vez mayores.

Esta imagen parecía concordar con las observaciones del universo primitivo. Las mediciones de la radiación de fondo de microondas -una imagen de cuando el universo tenía 300.000 años de vida- confirma esta idea de irregularidades surgiendo de la distribución de materia que propició un sendero para que las pequeñas fluctuaciones de densidad hoy sean las galaxia maduras que observamos.

Pero las grietas comenzaron a aparecer. Una de las mayores se mostró en 2006, cuando el astrónomo Reinhard Genzel y colegas publicaron observaciones de algunas de las más primitivas galaxias con formación estelar con el telescopio VLT en Chile. Ellos utilizaban una nueva técnica llamada espectrocopía de campo integral, que involucra analizar el color de la luz de pequeñas regiones en el cielo 20.000 veces menores que la Luna llena, para revelar si se están moviendo hacia nosotros o si se están alejando. Usado en galaxias distantes, puede revelar algo de su dinámica interna. "En términos de tecnología fue un tremendo avance", dijo Genzel.

Lo que se descubrió fue raro: una galaxia tan lejana que cuando la luz que ahora recibimos se emitió cuando el universo tenía sólo 3 mil millones de años, menos de una cuarta parte de su edad actual. La galaxia era muy brillante. De hecho, estaba formando estrellas con una masa total de unas 100 veces la masa de nuestro Sol, cada año. Y no había signos de alguna violenta colisión. Una conclusión central del modelo jerárquico es que la formación de estrellas ocurre en las galaxias que se están fusionando. Esta galaxia, sin embargo, era un pulcro disco en rotación y no irregular objeto que podría esperarse como resultado de una fusión.
(Nature, vol 442, p 786).

No fue la única anomalía de su tipo. Entre 2006 y el presente, Genzel y su equipo recolectaron imágenes de docenas de galaxias más primitivas que parecen plácidas, pero que forman estrellas con vigor. Para estas galaxias, al menos, la imagen de fusiones jerárquicas no es toda la historia. ¿Y entonces?

Las opciones eran limitadas. Las observaciones del fondo cósmico brindaron una imagen clara de fluctuaciones de densidad en el universo temprano que ningún modelo podía ignorar. La idea de halos de materia oscura que crecen y fusionan parecía también incontrovertible: la misteriosa materia oscura y su invisible mano gravitacional es necesaria para mantener las galaxias, ya que de lo contrario la fuerza de su propia rotación las desmembraría.

El único espacio para maniobras yace en lo que pasó con el gas en las formaciones estelares. "Los detalles del gas nunca fueron una base firme como la idea de los halos de materia oscura en fusión", señala Simcoe.

A principios de 2000, Avishai Dekel y Yuval Birnboim, de la Universidad Hebrea en Jerusalem, habían construído simulaciones de computadoras para probar escenarios alternativos. Su idea era que, en vez de estar bajo el dominio de la materia oscura desde el principio, el gas podría haberse acumulado tranquilamente en los halos todo el tiempo.

Los resultados iniciales eran prometedores. Una corriente de gas que cae en un halo de materia oscura podría ser comprimido y conducido eficientemente al centro galáctico en desarrollo, donde podría generar nuevas estrellas. La implicación fue que las fusiones no eran necesarias para que las estrellas nacieran.

Las mayores simulaciones computacionales
En este blog hemos comentado sobre algunas de las mayores simulaciones realizadas para entender la formación galáctica: El proyecto Aquarius y el proyecto Millenium son dos de los mejores ejemplos.
Ver: "Computadores tras el misterio de la materia oscura".


Simulación Millennium Simulation: "El modelo más grande del universo"
http://www.youtube.com/watch?v=W35SYkfdGtw


También contamos sobre BHCosmo sobre agujeros negros y formación galáctica.


¿De dónde provenía el gas? En 2005, Dušan Kereš, del Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica, en Cambridge, y colegas respondieron. Simularon el movimiento de unas 2 millones de "partículas" representando al gas y materia oscura en 1000 galaxias primitivas. Al comenzar, encontraron que corrientes de gas parecían formarse naturalmente, enlazando una galaxia con la siguiente a través del cercano vacío. Si las galaxias eran los nodos de la red cósmica, estas corrientes eran sus filamentos -como tuberías que se alimentan del gas circundante que permitió a las galaxias formar estrellas de manera uniforme y tranquila a través del tiempo.

En enero de este año, Dekel y colegas removieron la última objeción a su imagen: que esos flujos filamentarios no podían proveer a las galaxias del gas que necesitarían. Publicaron los resultados de una simulación en supercomputadoras involucrando mil millones de partículas de gas y 4 mil millones de partículas de materia oscura que modeló la unión de tres filamentos en la red cósmica. Y encontraron que el gas equivalía a 200 veces la masa del Sol podía fluir a los nodos cada año, suficiente para apoyar la tasa de formación observada en las galaxias jóvenes. (Nature, vol 457, p 451).

Sin las violentas fusiones, se desperdicia menos gas y energía, dejando más para formar estrellas. Tan suave es el proceso que nítidas galaxias se pueden formar en la historia temprana del universo, tal como Genzel y su equipo observaron. Para rematarla, en abril, Bruce Elemgreen de IBM, junto con Frederic Bournaud de la Comisión de Energía Atómica de Francia, mostraron cómo los agrupamientos de materia creados por las inestabilidades gravitacionales en discos alimentados por corrientes de gas frío podía evolucionar a los característicos brazos espirales de muchas galaxias maduras como nuestra Vía Láctea
(The Astrophysical Journal, vol 694, p L158).

La nueva imagen no descarta la idea de fusiones completamente. Las fusiones de agrupamientos de materia oscura, se piensa, son importantes tanto para la formación de los halos de materia oscura en primer lugar, y probablemente también para la formación de galaxias mayores. Más de 1 en 10 galaxias son masivas, cuerpos elípticos sin características internas como brazos espirales. Esas galaxias se habrían formado cuando sistemas menores que crecieron por acretar gas de corrientes frías, se fusionaron.


La red nutritiva

Por esa razón, Dekel describe el nuevo rol de la red cósmica como una generalización, más que una refutación, de la imagen de fusiones. El material que cae a las galaxias a lo largo de filamentos es muchas veces un flujo suave, formando galaxias tipo disco, pero, a veces, incluye grandes aglomeraciones de materia, volviendo al proceso en algo parecido a una fusión.

De acuerdo a los modelos, la acreción de gas frío podría continuar actualmente. En el universo temprano, los filamentos que alimentaban galaxias eran de unos 10.000 años luz de diámetro, 10 veces menores que una galaxia como la nuestra. Pero al expandirse el universo, estas tuberías filamentarias se volvieron más amplias y menos definidas. Eso hace a la acreción fría menos eficiente que lo que fue en el pasado lejano, disminuyendo la tasa de formación de estrellas en galaxias maduras como la nuestra. Hoy, las corrientes frías son menos un diluvio y más bien una gentil lluvia de gas en las galaxias.
Es por eso que nunca se obtuvo ninguna evidencia directa de corrientes frías en nuestro vecindario inmediato. Pero hay otros signos. Los rastros del proceso de acreción fría serían rayos ultravioletas conocidos como radiación Lyman-alfa, emitida cuando el gas cae a las galaxias y las calienta. Desafortunadamente esa radiación es casi completamente absorbida por el polvo en la galaxia y en la atmósfera terrestre, convirtiendo a los fríos flujos cercanos en imposibles de ver desde la Tierra.

Por esa razón, Genzel advierte: "Debemos ser cautelosos para no tener un efecto paradigmático donde todo el mundo cree ver la misma cosa. Nadie ha visto un frío flujo de gas todavía".

Paradójicamente, estos flujos podrían ser más fáciles de observar en galaxias lejanas. La luz de objetos distantes está corrida al rojo por la expansión del universo, por lo que las emisiones originales Lyman-alfa de las galaxias en el universo temprano deben haberse corrido a longitudes de onda visibles que podemos observar.

Abraham Loeb y Mark Kijkstra del Centro Harvard-Smithsonian piensan que ya hemos visto algo así. Apuntan a un descubrimiento de 1998 por Chuck Steidel y colegas, del Instituto de Tecnología de California. Los investigadores encontraron dos enormes "burbujas" de gas emitiendo radiación Lyman-alfa en un momento en que el universo tenía sólo 2 mil millones de años de edad.

Otras burbujas (o "blobs") han sido encontradas en muchas otras galaxias tempranas. Loeb y Dijkstra piensan que son filamentos de la red cósmica (www.arxiv.org/abs/0902.2999). Pero no todo el mundo está de acuerdo. Steidel cuenta que algunos "blobs" son nubes de gas alrededor de cuásares y que éstos últimos serían la fuente de gas, en vez del gas circundante. La idea de filamentos de la red cósmica es, a su criterio, "una noción romántica pero no he visto nada que me convenciera de que es cierto", señaló.

Imágenes de acercamientos de jóvenes galaxias formando estrellas, comparadas con simulaciones computacionales podrían indicar si se está por buen camino. John Salzer de la Universidad Indiana y colegas han encontrado recientemente 15 galaxias cercanas que tienen masas comparables a la Vía Láctea pero que parecen haber comenzado su formación estelar sólo 3 a 4 mil millones de años atrás (The Astrophysical Journal, vol 695, p L67).
Si todas las galaxias se formaron por fusiones, debería haber evidencia de violentas colisiones en esas galaxias. Si, por otro lado, la formación galáctica puede ser conducida por las corrientes frías, las galaxias deberían verse como discos con un suministro de gas de hidrógeno primordial, un filamento de la red cósmica. En ese caso, Salzer especula, esas galaxias comenzaron a formarse en un vacío donde los filamentos estaban relativamente escasos, significando que sólo tomaron forma más tarde.

Hasta ahora, las imágenes de Salzer no tienen la resolución necesaria para establecer las dinámicas internas de las galaxias.

Para la mayoría de los astrónomos, está claro que la imagen general de la formación de galaxias necesita revisión. "En los últimos 4 ó 5 años la imagen ha cambiado significativamente. Ahora las personas están viendo como establecidas en una estructura filamentaria que las nutre", comentó Kereš. Reforzada por las simulaciones, la red cósmica parece ser real y vino para quedarse.


Links relacionadosFuentes y links relacionados


* How does your galaxy grow?, por Eugenie Samuel Reich

* La red cósmica; por Simcoe, Robert A.; Investigación y Ciencia 340 - ENERO 2005

* The Cosmic Web, por Rob Simcoe; Enero 2004 American Scientist
DOI: 10.1511/2004.1.30 Este es el artículo en la versión en inglés del artículo "La red cósmica" en Investigación y Ciencia. Aquí hay un enlace a un pdf con el artículo completo en español!

* Trazando la red cósmica a partir de su composición química
Sofía A. Cora;
Boletín de la Asociación Argentina de Astronomía, vol.47, p.324-335
NASA ADS

* Estudio de galaxias pone en duda la materia oscura

* Modelos analíticos y numéricos de la formación de galaxias, Simon White

* Simulating the joint evolution of quasars, galaxies and their large-scale distribution; Volker Springel et al; astro-ph/0504097



Crédito imágenesSobre las imágenes

* Imagen de la simulación Aquarius Aq-A-1.
* Las simulaciones numéricas muestran la distribución del gas intergaláctico en los filamentos (verde) y vacíos (negro) de la red cósmica.
Crédito: R. Simcoe
* La red cósmica: Imagen adaptada al español, publicada por NewScientist.

viernes 3 de julio de 2009

Los últimos datos sobre la anomalía de las sondas Pioneer apuntan a la materia oscura y a nueva física más allá del Modelo Estándar

Los últimos datos sobre la anomalía de las sondas Pioneer apuntan a la materia oscura y a nueva física más allá del Modelo Estándar

Publicado por emulenews en Julio 3, 2009

Dibujo20090703_pioneer_10_drawing_outer_space













En este blog le tenemos especial cariño a las sondas Pioneer 10 y 11, los objetos humanos que más se han adentrado en los confines más allá del Sistema Solar. Una de las primeras entradas de este blog trataba de una explicación sencilla y efectiva a la anomalía de las sondas Pioneer, una radiación de calor anisotrópica en los componentes de la propia sonda (El sistema solar como un gran laboratorio para la gravedad (o ideas sobre la anomalía de las sondas Pioneer), Enero 28, 2008). Sin embargo, los datos más recientes muestran que dicha explicación sobreestima la anomalía, conduce a una aceleración en la dirección opuesta al Sol de 41 x 10-10 m/s2, cuando los nuevos datos solo indican un valor de solo (8.74 +/- 1.33) x 10-10 m/s2, según publican los mismos autores de la explicación anterior en Slava G. Turyshev, Viktor T. Toth, “The Pioneer Anomaly in the Light of New Data,” ArXiv, Submitted on 2 Jun 2009, gracias al estudio de los nuevos datos disponibles de telemetría de vuelo y radiometría Doppler en las sondas. Estos datos ratifican que la anomalía existir, existe, algo que ya sabíamos (Descubrimientos recientes sobre la anomalía de las sondas Pioneer (Earth flyby anomaly en 5 sondas espaciales), Marzo 5, 2008). ¿Explica la anomalía el hecho de que el sistema solar no sea esférico? No, los nuevos datos no apoyan esta explicación, que a mí también me gustaba, por sencilla y simple (¿Es el sistema solar esférico? (o Voyager y Pioneer en los límites del Sistema Solar), Marzo 7, 2008).

Todo apunta a “nueva física” más allá del Modelo Estándar. Como afirman literalmente los autores del nuevo estudio “As the search for a conventional explanation for the anomaly appeared unsuccessful, this provided a motivation to seek an explanation in “new physics”.” Ahora es el turno de los teóricos, que tendrán que apuntarse al carro de la anomalía de las sondas Pioneer.

El primero en saltar la liebre ha sido John C. Hodge, “Comments on “The Pioneer Anomaly in the Light of New Data”,” ArXiv, Submitted on 2 Jul 2009, quien afirma que su teoría de un nuevo campo escalar (en el Modelo Estándar todavía no hay ninguno) es la única que explica todos los fenómenos reportados por el estudio de Slava G. Turyshev y Viktor T. Toth. Todos y cada uno de los 12 resultados experimentales observados en este estudio casan a la perfección en la teoría de Hodge (en su opinión, yo no lo he comprobado en detalle).

La teoría de Hodge propone un campo escalar para explicar los efectos aparentes de la “materia oscura” del universo en las curvas de rotación de galaxias y en cúmulos de galaxias. La publicó en dos artículos “Scalar potential model of spiral galaxy HI rotation curves and rotation curve asymmetry,” ArXiv, Submitted on 1 Nov 2006, y “Scalar potential model of galaxy central mass and central velocity dispersion,” ArXiv, Submitted on 22 Nov 2006. La posibilidad de que dicha teoría, además de la materia oscura, permita explica la anomalía de las sondas Pioneer la expuso en su artículo ”Scalar potential model of the Pioneer Anomaly,” ArXiv, Submitted on 20 Dec 2006. Por cierto, confiesa que esta posibilidad se la sugirió un revisor anónimo del primero de los artículos anteriores.


La gran ventaja de las teorías de Hodge respecto a otras teorías alternativas es que no afecta a la teoría de la gravedad de Einstein, ni al Principio de Equivalencia, ni a las leyes de la inercia, etc. Además, mata dos pájaros de un tiro. Habrá que estar al loro a ver si se confirma.

sábado 13 de junio de 2009

EL DODECAEDRO REGULAR y el nº Φ

EL DODECAEDRO REGULAR y el nº Φ


MARTÍN PASTOR, Andrés
GRANADO CASTRO, Gabriel
Universidad de Sevilla, España

EUITA, EUAT, Departamento de Ingenieria Gráfica
archiamp@us.es

RESUMEN
El origen del Dodecaedro, al igual que el del resto de los poliedros regulares, no se conoce con exactitud. Es común en casi todos los análisis de la historia de los poliedros el convencimiento de que estos sólidos ya se conocían en tiempos prepitagóricos, pero fue Pitágoras y su escuela quienes sistematizaron y estudiaron con rigor estos cuerpos.

En el Renacimiento, destaca la figura de Alberto Durero (1471-1528) que centró su atención en los poliedros, en cuanto le servían de modelos en sus estudios de perspectiva.

Representó los poliedros regulares mediante el desarrollo de los mismos sobre un plano. Pero la persona central en el estudio del docecaedro fue Fra Luca Pacioli (1445-1517). En su obra “De divina proportione” estudia especialmente las relaciones entre el Dodecaedro y el Icosaedro y la llamada “divina proporción.

A partir del Renacimiento tanto el estudio de los poliedros como la relación áurea caen en el olvido hasta que en 1850 el alemán Zeysing se interesa en dicha relación, elaborando un estudio sobre la proporción áurea en el cuerpo humano.

Durante el s. XX, son muchos los campos de la Naturaleza y la Ciencia en los que se investiga y se busca la relación que tienen con la geometría del Dodecaedro y la relación áurea. Así destacamos las estructuras de diversos elementos de cubrición, estructuras de animales marinos, compuestos moleculares, cadena de ADN, etc...
Se expondrán algunas construcciones en el campo de la arquitecura e ingenieria basadas en el dodecaedro, como son algunas cupulas geodesicas.

Palabras clave: Geometria, poliedros, regulares.
Grupo tematico: Geometria


1. INTRODUCCIÓN

l tema que nos ocupa se destina al estudio de uno de los cinco poliedros regulares convexos que existen, el denominado Dodecaedro.

A continuación analizaremos la geometría del Dodecaedro Regular, destacando sus características principales, los elementos que lo componen, las relaciones métricas entre ellos, etc..., convencidos de que sin este conocimiento no podremos abordar su representación en cualquiera de los sistemas de representación técnicos existentes.

Debido a que el estudio de este poliedro vamos a realizarlo basándonos en el número “ φ ”1 o “divina proporción”, que define y da sentido a su geometría, es obligado hacer referencia a Fra Luca Pacioli.

Fra Luca Pacioli fue un insigne matemático y geómetra del Renacimiento, el cual defendió la aplicación de la Geometría a la producción artística de su tiempo. Fra Luca dedicó gran parte de su vida a la docencia, enseñando matemáticas en las principales universidades y cortes italianas de la época.

Entre sus obras más importantes destacamos “De divina proportione”, terminada en 1497 e impresa en 1509. En dicha obra Pacioli expone los fundamentos matemáticos de la que denomina “divina proporción”2, considerándola principio universal y objetivo de belleza en el Universo, debiendo ser punto de referencia en las manifestaciones artísticas.

Destacar en esta obra los hermosísimos dibujos de poliedros realizados por su amigo Leonardo da Vinci.

Esta proporción se pone de manifiesto en los poliedros regulares y especialmente en el Dodecaedro, donde adquiere un papel decisivo en la definición de su geometría3.
Prueba de la especial relación existente entre Fra Luca Pacioli y el Dodecaedro es el cuadro de Jacopo de Barbari (Fig.1) en el que aparece Pacioli acompañado de un joven (el cual podría ser Guidubaldo de Montefeltro, del que fue preceptor, si bien existen algunas tesis que lo identifican con Durero4), explicando uno de los trazados geométricos de los Elementos de Euclides (Libro XIV.8 de la edición de 14825), observándose en la parte inferior derecha un Dodecaedro de mármol blanco.
El cuadro sintetiza en gran parte el enfoque que en la presente lección se le da al estudio de la geometría del Dodecaedro.
Dibujo 1

1 La asignación de la letra griega φ (fi) se debe a Mark Barr y Schooling, que la emplearon por primera vez en los anexos matemáticos del libro de Sir Theodore Cook titulado “The Curves of Life” (Las curvas de la vida).

2 Pacioli le atribuye la denominación de “divina”, justificando dicha asignación en la correspondencia que encuentra entre esta proporción y la divinidad misma.

3 La importancia de la divina proporción en la definición del Dodecaedro es puesta de manifiesto por Fra Luca Pacioli en su “De Divina Proportione” en el capítulo V con las siguientes palabras: “...nuestra santa proporción confiere el ser formal, según el antiguo Platón en su Timeo, al cielo mismo, atribuyéndole la figura del cuerpo llamado dodecaedro o, dicho de otro modo, cuerpo de doce pentágonos, el cual, como más abajo se demostrará, no puede formarse sin nuestra proporción”.

4 “The Portrait of Fra Luca Pacioli”: Mackinnon, N. The Mathematical Gazette. Volume 77. Number 479. Julio 1993. PP. 139-143.
5 “The Portrait of Fra Luca Pacioli”: Mackinnon, N. The Mathematical Gazette. Volume 77. Number 479. Julio 1993. PP. 138-139.
Fig.1.- Jacopo de Barbari6. 1495. Museo di Capodimonte. Nápoles.
6 Existen dudas acerca de la autoría de este cuadro, si bien la opinión más generalizada lo atribuye a Jacopo de Barbari.




2. DESARROLLO

ANTECEDENTES HISTÓRICOS

El origen del Dodecaedro, al igual que el del resto de los poliedros regulares, no se conoce con exactitud.
Es común en casi todos los análisis de la historia de los poliedros el convencimiento de que estos sólidos ya se conocían en tiempos prepitagóricos, pero fue Pitágoras y su escuela quienes sistematizaron y estudiaron con rigor estos cuerpos.Los pinguinos dice:(secta, secretismo, donde Pitagoras se apropiaba del valor de las investigaciones de sus "alumnos" (sin luz), eran expulsados aquellos que revelaran los secretos geométricos).

Concretamente la construcción del Dodecaedro es atribuida a los pitagóricos, a quienes también se le atribuye la construcción del Hexaedro.
El resto de los poliedros regulares probablemente fueron desarrollados por Teeteto (415 aC- 369 aC), amigo y alumno de Platón.

No obstante, aunque es probable que Pitágoras fuera el primero en estudiar la geometría del Dodecaedro (no hay que olvidar que para los pitagóricos el pentágono constituía una figura sagrada), éste seguramente lo conoció en sus múltiples viajes a Egipto. (los Pinguinos agrega, la India, China.)

Existen algunas referencias acerca de que fueron los pitagóricos los primeros que estudiaron con profundidad el Dodecaedro. Así Hipasos de Metapunto, alumno de Pitágoras, fue el primero en inscribir un Dodecaedro Regular en una esfera.

Posteriormente fue excomulgado de la comunidad pitagórica por divulgar dicho secreto. Igualmente Hipócrates de Chíos fue expulsado por la escuela pitagórica por divulgar secretos geométricos entre los que se encontraba el llamado pentagrama de Hipócrates.

Debido al secretismo que rodeaba los estudios de la comunidad pitagórica, el primero en formular y hacer público una teoría general de los poliedros fue Teeteto, exponiendo la construcción geométrica de los cinco poliedros regulares y demostrando que no pueden existir otros.

Platón, del que heredaron el apelativo de cuerpos platónicos, los presenta en su obra “El Timeo”, considerándolos como elementos últimos de la materia. En dicha obra Platón expone la existencia de una quinta combinación, la cual ha sido generalmente interpretada como una referencia al Dodecaedro, al que no lo asocia a ningún elemento de la materia, sino que le asigna la representación del Todo, la Quintaesencia.
(Pinguino agrega, modelo cosmológico, podríamos decir hoy).



Fig.2.-

Cuerpos platónicos

Posteriormente Euclides en el libro XIII de los Elementos presenta los cinco poliedros regulares y construye un Dodecaedro inscrito en una esfera (Proposición 17) partiendo del Hexaedro inscrito en dicho Dodecaedro.

Luego remata el libro con la demostración de la existencia únicamente de cinco poliedros regulares.
No está claro de qué fuentes se sirvió Euclides para escribir el libro XIII7, si bien parece que no fue de las referencias cosmológicas de Platón y sí de un tratado escrito por Aristeo dedicado a un estudio comparado de los cinco Poliedros Regulares.

7 Existen algunos autores que incluso ponen en duda que Euclides lo escribiera y que lo que sí hizo fue dejarle un sitio en sus Elementos.
Para encontrar más referencias concretas del estudio del Dodecaedro y de los poliedros regulares en general tenemos que irnos al Renacimiento.

Son muchos los artistas y personalidades del conocimiento que incorporan estos estudios a sus tratados de Geometría.

Así destacamos a Alberto Durero (1471-1528) que centró su atención en los poliedros, en cuanto le servían de modelos en sus estudios de perspectiva. Representó los poliedros regulares mediante el desarrollo de los mismos sobre un plano.

Tal como hemos comentado en la introducción existe una persona que en el estudio del Dodecaedro destaca sobre los demás y es Fra Luca Pacioli (1445-1517). En su obra “De divina proportione” estudia especialmente las relaciones entre el Dodecaedro y el



Fig.3.- Icosaedro y la llamada “divina proporción”.


Dodecaedro regular dibujado por Leonardo da Vinci en “De Divina Proportione”
Esta proporción ya era conocida en la Antigüedad y es presentada por Euclides en el libro VI de los Elementos (proposición 30) al dividir un segmento en media y extrema razón.


Pacioli es quién encuentra en esta relación el sentido a la geometría del pentágono, el Dodecaedro y el Icosaedro.
Casi un siglo más tarde el astrónomo alemán Johannes kepler (1571-1630) encuentra en los poliedros regulares una explicación a las órbitas de los planetas alrededor del Sol, ubicando unos dentro de otros.

En esta estructura del universo presentada en su obra “Mysterium cosmographicum” ubica al Dodecaedro entre las órbitas de la Tierra y Marte. Además sistematiza y desarrolla todo los que se conocía en su época de poliedros.

Respecto a la divina proporción o sección áurea8, Kepler fue el primero en mencionar su interés en Botánica9.
A partir del Renacimiento tanto el estudio de los poliedros como la relación áurea caen en el olvido hasta que en 1850 el alemán Zeysing se interesa en dicha relación, elaborando un estudio sobre la proporción áurea en el cuerpo humano.

Durante el s. XX, son muchos los campos de la Naturaleza y la Ciencia en los que se investiga y se busca la relación que tienen con la geometría del Dodecaedro y la relación áurea. Así destacamos las estructuras de diversos elementos de cubrición, estructuras de animales marinos, compuestos moleculares, cadena de ADN, etc...
DEFINICIÓN

El Dodecaedro es un poliedro regular convexo que consta de doce caras, las cuales son pentágonos regulares.
Analizando el Dodecaedro Regular del cuadro de Jacopo de Barbari (Fig.4) se observan una serie de aspectos que en un primer contacto y sin un estudio riguroso nos pueden ayudar a comprender mejor la geometría de este poliedro y familiarizarnos con él.

8 No se conoce el origen exacto del término “sección áurea”, si bien se sitúa en Alemania en la primera mitad del s. XIX. “Luca Pacioli. La divina proporción”.Traducción de Juan Calatrava. Pág. 20. Nota 54.
En otras fuentes es atribuido dicho término a Leonardo da Vinci. “La divina proporción. Las formas geométricas.”. Carmen Bonell. Pág. 17.
9 Kepler consideró a la relación áurea como una de las dos joyas de la Geometría junto con el Teorema de Pitágoras.

Se observa que definida una cara, por ejemplo la apoyada en el libro, al tratarse de un pentágono regular la podemos inscribir en una circunferencia. Existe otra cara paralela a la anterior que también la podemos inscribir en una circunferencia.

CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES
Al igual que en el resto de los poliedros regulares, en la geometría del Dodecaedro destaca la simetría. Se trata de una simetría central en el que el centro de simetría es denominado centro geométrico del poliedro o centro de gravedad.

De esta manera todo vértice posee otro vértice simétrico al que denominamos vértice opuesto. De igual forma toda arista posee otra arista simétrica que se denomina arista opuesta, siendo ambas paralelas. También toda cara posee otra cara simétrica, denominada cara opuesta, siendo ambas paralelas y giradas una respecto a la otra 180º debido a esta simetría central.

El Dodecaedro posee 15 planos de simetría que pasan por pares de aristas opuestas y cortan por el punto medio a otro par de aristas opuestas.

Esta simetría central existente produce una equidistancia de todos los elementos del Dodecaedro al centro de simetría, denominado centro geométrico del poliedro. Esta característica permite la definición, al igual que en el resto de poliedros regulares, de las esferas circunscrita, inscrita y tangente a las aristas, las cuales tienen su centro en el centro geométrico o de gravedad del poliedro.



Fig 6
La esfera circunscrita (Fig. 6a)

contiene a todos los vértices del Dodecaedro y pone de manifiesto la equidistancia existente entre todos los vértices del Dodecaedro y el centro del mismo.

La esfera inscrita (Fig. 6b) es tangente a todas las caras del Dodecaedro y contiene a los centros de las mismas.




La esfera inscrita es prueba de la equidistancia existente entre las caras del Dodecaedro y el centro del mismo. La esfera tangente a las aristas (Fig. 6c) contiene a los puntos medios de todas las aristas y es prueba de la equidistancia existente entre las aristas del Dodecaedro y el centro del mismo.
Fig.6.a.Esfera circunscrita al Dodecaedro
Fig.6.b.Esfera inscrita al Dodecaedro

NÚMERO φ Y LA SECCIÓN PRINCIPAL

La sección principal es la sección característica más importante dado que en ella se identifican las relaciones métricas más significativas de un poliedro regular.
En el Dodecaedro la sección principal es producida por un plano que contiene a dos aristas opuestas, es decir, simétricas y por tanto paralelas. Dicho plano contiene al centro geométrico y es de simetría. Al existir 30 aristas en el Dodecaedro Regular existen 15 planos de simetría y otras tantas secciones principales.

La sección principal del Dodecaedro es un hexágono irregular en el que dos de sus lados paralelos son iguales a la arista del Dodecaedro y el resto de sus lados, paralelos dos a dos, tienen como valor la altura de cara (Fig. 14).

La construcción de la sección principal puede abordarse de diferentes formas. Por ejemplo analizando las características geométricas de dicho polígono y construirlo sin relacionarlo con el poliedro al que pertenece.

No obstante, consideramos fundamental abordar el análisis de la sección principal desde la base de las relaciones métricas en el Dodecaedro Regular: el número φ o relación áurea.
Para ello recordaremos los fundamentos y características de la denominada por Pacioli “divina proporción”.

Fig.6.c.

Esfera tangente a las aristas del Dodecaedro

28
SECCIÓN ÁUREA DE UN SEGMENTO
La sección o división áurea de segmento es aquella en la que dado un segmento AB un punto C lo divide de tal forma que su división mayor AC es media proporcional entre la longitud total del segmento AB y su división menor CB.

AB ÷ AC = AC ÷ CB

Euclides en la definición nº3 del libro VI de los Elementos establece que “una recta ha sido cortada en extrema y media razón cuado la recta entera es al segmento mayor como el segmento mayor es al menor”. Por tanto, en la división áurea de un segmento a la parte de mayor longitud la denomina media razón y a la parte de menor longitud extrema razón.
A la relación áurea se le asigna una letra griega (φ) y su valor es (1+√5)÷ 2, un número irracional cuyo valor es 1,618033989......

Este número se obtiene aplicando las definiciones anteriores a un segmento en el que una de sus divisiones sea la unidad.
x+y÷x = x÷y = Φ→x^2 = x . y + y^2

y = 1→ x^2 - x - 1 = 0

x= ((1±√5)÷2)→ x = (1+√5)÷ 2 = Φ

AB ÷ AC = AC ÷ CB = Φ = (1+√5)÷ 2≅ 1.618034



En la construcción gráfica de la relación áurea aparece una figura básica: el triángulo rectángulo cuyo cateto mayor es el doble del cateto menor.

En un triángulo rectángulo cuyo cateto menor es la unidad y el cateto mayor es dos unidades, la hipotenusa tiene un valor de √5 unidades. De manera que tenemos todos los términos del quebrado cuyo valor es el número φ. Siendo válidos todos los triángulos semejantes al anterior.

Φ = cateto menor + hipotenusa ÷ cateto mayor = ((a + √5a)÷2a) = (1 +√5)÷2


Euclides en el libro VI de los Elementos en la proposición nº30 divide un segmento en media y extrema razón. El procedimiento utilizado es una aplicación directa de la proposición nº29 del mismo libro (Aplicar a una recta dada un paralelogramo igual a una figura dada y que exceda en una figura paralelograma semejante a una dada), en el caso particular de que el exceso del paralelogramo que se aplica sea un cuadrado.

Este procedimiento se basa igualmente en el triángulo rectángulo anteriormente descrito.

En la presente lección proponemos unos trazados que permiten identificar todos los elementos de una relación áurea, partiendo de un segmento AB que puede ser media, extrema razón o segmento total.

EL NÚMERO φ EN EL PENTÁGONO REGULAR Y EN EL DODECAEDRO REGULAR

Como hemos comentado en la introducción el número φ adquiere un papel principal en la geometría del pentágono regular10 y del Dodecaedro Regular.
En el pentágono regular la diagonal y el lado guardan una relación áurea en la que el lado es la media razón de la diagonal. Según lo expuesto en el apartado anterior si el lado del pentágono regular es el segmento AB, entonces la diagonal sería el segmento AD

En el decágono regular la relación áurea se establece entre el radio de la circunferencia circunscrita y el lado del decágono, de tal forma que el lado es la media razón del radio de la circunferencia circunscrita. En esta relación se fundamentan las construcciones gráficas utilizadas en la obtención de un pentágono regular inscrito en una circunferencia dada.
Además la altura del pentágono regular es dividida en media y extrema razón por la diagonal a la que es perpendicular.
Estos son algunos ejemplos de la presencia del número Φ en el pentágono. No obstante a poco que analicemos a fondo su geometría, las relaciones áureas que podamos identificar pueden ser innumerables.

Dodecaedro Regular

En el Dodecaedro Regular junto a la relación áurea existente entre la diagonal de cara (dc) y la arista (a), existe otra relación áurea entre la distancia entre aristas opuestas (d) y la diagonal de cara (dc). Recordemos que una de las secciones características del Dodecaedro producida por un plano paralelo a una cara es un pentágono regular de arista la diagonal de cara y de diagonal la distancia entre aristas opuestas, permitiendo que se cumpla la relación anterior.

De esta manera, estos tres elementos conforman una relación áurea en la que la arista del Dodecaedro es la extrema razón, la diagonal de cara es media razón y la distancia entre aristas opuestas es el segmento total.

10 Pacioli en el capítulo XXII de su tratado “De divine proportione”, deja claro la ineludible relación entre el pentágono regular y la divina proporción, con las siguientes palabras: “…no es poco de admirar el hecho de que sin su ayuda nunca se pueda formar el pentágono, es decir, la figura de cinco lados iguales…”.
AB÷AC = AC ÷ CB = Φ

d ÷ dc = dc ÷ a = Φ


LA SECCIÓN PRINCIPAL

La sección principal del Dodecaedro Regular es un hexágono irregular en el que los dos lados paralelos menores son iguales a la arista y el resto de lados, paralelos dos a dos, son iguales a la altura de cara.

La sección principal puede inscribirse en un cuadrado cuyo lado es la distancia entre aristas opuestas (Fig. 20a), perteneciendo dicho lado a una de las relaciones áureas del Dodecaedro Regular.
La sección principal queda definida por dos elementos: la arista y la distancia entre aristas opuestas. No obstante al pertenecer ambos a una de las relaciones áureas del Dodecaedro Regular, conociendo sólo cualquiera de ellos puede construirse la sección principal.

Conocidos estos dos elementos (arista y distancia entre aristas opuestas) que conforman una relación áurea, se construye un cuadrado de lado la distancia entre aristas opuestas (segmento total). Se determina los puntos medios de dos de sus lados paralelos (M y N), siendo estos puntos vértices de la sección principal y puntos medios de aristas del Dodecaedro. En los otros lados del cuadrado se traza un segmento cuyo valor es la arista del Dodecaedro coincidiendo sus puntos medios con los puntos medios del lado del cuadrado. Estos dos segmentos son lados de la sección principal y aristas del Dodecaedro.

Una vez construida la sección principal identificaremos en ella las distintas relaciones métricas del Dodecaedro Regular.
1M ≡ M20 ≡ 19N ≡ N2 Altura de cara
c ≡ c’ Centro de cara
P Q Diagonal de cara
c c’ Distancia entre caras opuestas (Diámetro de la esfera inscrita)
O Centro geométrico
MN Distancia entre aristas opuestas (Diámetro de la esfera tangente a las aristas)
2-20 ≡ 1-19 Diagonal (Diámetro de la esfera circunscrita)

POLIEDRO INSCRITO, CIRCUNSCRITO Y CONJUGADO

Tanto el poliedro inscrito como el circunscrito al Dodecaedro Regular es un Hexaedro Regular (Fig. 23 y Fig. 24).
Fig. 24.- Hexaedro inscrito al Dodecaedro
Fig. 23.- Hexaedro circunscrito al Dodecaedro

El poliedro circunscrito al Dodecaedro es un Hexaedro Regular cuya arista tiene una longitud igual a la distancia entre aristas opuestas del Dodecaedro, mientras que el poliedro inscrito es un Hexaedro Regular cuya arista tiene una longitud igual a la diagonal de cara del Dodecaedro. Una vez más aparece el número φ dado que las aristas de dichos hexaedros guardan una relación áurea.


L ÷ l = d ÷ dc = Φ siendo “L” la arista del Hexaedro circunscrito y “l” la arista del Hexaedro inscrito.




El Hexaedro circunscrito no tiene en común ningún vértice con el Dodecaedro, si bien cada una de sus caras contiene a una arista del mismo.
El Hexaedro inscrito comparte todos sus vértices con el Dodecaedro. Esta característica nos recuerda la construcción del Dodecaedro Regular realizada por Euclides en el libro XIII, proposición 17, en la que utiliza el Hexaedro inscrito al Dodecaedro para construir este último.

En la sección principal del Dodecaedro Regular (Fig. 25) se identifica con claridad las relaciones métricas entre el Dodecaedro y los poliedros inscrito y circunscrito. La sección principal puede inscribirse en un cuadrado cuyo lado es la distancia entre aristas opuestas del Dodecaedro (lado del Hexaedro Regular circunscrito). Igualmente podemos inscribir en la sección principal un cuadrado cuyo lado es la diagonal de cara del Dodecaedro (lado del Hexaedro inscrito).

Además del poliedro inscrito y circunscrito existe el denominado poliedro conjugado.
Se denomina poliedro conjugado de un poliedro dado, aquel en el que cada vértice del primero se corresponde con una cara del segundo, siendo cada cara perpendicular a la recta que une el vértice del primero con su centro geométrico.

Los poliedros conjugados de los poliedros regulares son también poliedros regulares.
El poliedro conjugado del Dodecaedro Regular es el Icosaedro Regular, el cual posee tantos vértices como caras tiene el Dodecaedro (12) y tantas caras como vértices tiene el Dodecaedro (20). El Icosaedro Regular posee, por tanto, veinte caras que son triángulos equiláteros (Fig. 26).
DODECAEDRO REGULAR
Caras 12
Aristas 30
Vértises 20


ICOSAEDRO REGULAR
Caras 20
Aristas 30
Vértises 12


Dodecaedro regular 12 Caras = 12 Vértices icosaedro regular

Dodecaedro regular 20 Vértices = 20 Caras icosaedro regular






El Icosaedro Regular es un poliedro donde, al igual que en el Dodecaedro Regular, el número φ adquiere un papel fundamental en la definición de su geometría.

CONCLUSIONES.

EL DODECAEDRO. ARQUITECTURA, INGENIERÍA Y CIENCIA

Exponemos a continuación una muestra de la presencia del Dodecaedro Regular en la Arquitectura y en diversos campos de la Ciencia.

ARQUITECTURA E INGENIERÍA

La principal aplicación del Dodecaedro en Arquitectura la encontramos en la generación de las llamadas cúpulas geodésicas.
Fig.43.- Pabellón USA. Exposición Universal de Montreal 1976
Las cúpulas geodésicas permiten cubrir grandes superficies a través de estructuras estables y poco pesadas.
Una cúpula geodésica no es más que una triangulación de la superficie esférica.
El creador de este tipo de estructura fue Richard Buckminster Fuller (1895-1983), el cual presentó su primer proyecto en 1951.
Su obra más famosa, la esfera del pabellón USA en la Exposición Universal de Montreal de 1967 (Fig. 43), demostró la imposibilidad de cubrir barrios enteros con cúpulas como pretendía Fuller, ya que su envoltura de plástico ardió durante unas reparaciones en1976.

Una forma de generar una cúpula geodésica es a partir del Dodecaedro Regular. Si unimos el centro geométrico del Dodecaedro con el centro de una cara y prolongamos dicha recta hasta cortar a la esfera circunscrita, obtenemos un vértice que al unirlo con los cinco vértices de dicha cara, da lugar a cinco nuevas caras triángulos isósceles. Realizando esta operación con las doce caras del Dodecaedro obtenemos una primera transformación del poliedro original (Fig. 44), la cual nos recuerda al Duodecedron Elevatus de Leonardo en “De Divine Proportione”. Repitiendo este proceso con los puntos medios de las nuevas aristas obtendríamos una superficie geodésica de 240 caras.

Las cúpulas geodésicas también pueden obtenerse a partir de un Icosaedro Regular.
En España existe una cúpula geodésica en el Museo de Salvador Dalí en Figueres (Girona), siendo el propio pintor quién decidió su colocación atraído por las estructuras de Fuller (Fig. 45).
Además de las cúpulas geodésicas existen algunos ejemplos de la presencia del Dodecaedro en estructuras de edificios. En este sentido destacamos el proyecto de un salón de exposición de doble membrana a baja presión de Gernot Minke.
En el paisaje arquitectónico existen igualmente algunos ejemplos de la presencia del Dodecaedro Regular, como el que existe en el Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja en Madrid (Fig. 46).
Fig. 45.- Museo Salvador Dalí. Figueres(Girona)
Fig. 47.- Estructura atómica del fullereno
Fig. 46.- Dodecaedro en el Instituto Eduardo Torroja

CIENCIA

Es el campo de la virología donde aparecen los poliedros regulares como mayor protagonismo.
El ácido nucleico que contiene el material genético está protegido por una capa proteica que se denomina cápside, la cual adquiere en la mayoría de los casos la estructura poliédrica de Fuller anteriormente analizada. Se trata de la tercera forma alotrópica del carbono y es una molécula compuesta por 60 átomos de carbono, a la que se denomina “fullereno” (Fig. 47). Además se trata de un poliedro arquimediano denominado Troncoicosaedro.

Igualmente destacamos que la estructura del modelo de la cadena de ADN está formada por una serie de dodecaedros superpuestos en espiral.
En la naturaleza también aparecen estructuras poliédricas como cristales de diversas sustancias. Así el cubo aparece en las estructuras cristalinas de la sal común, el tetraedro en las de sodio sulfantimoniato, el octaedro en las de alumbre del cromo y el dodecaedro (no regular) en las de pirita. En este último a dicha estructura dodecaedral con la que cristaliza en algunas ocasiones la pirita se denomina con el nombre de piritoedro.
Fig. 48.-

Pirita con estructura dodecaedral. “Piritoedro”.

Por último destacar que existen muchos ejemplos de existencia del pentágono en la naturaleza. Son diversas las plantas, frutos, organismos marinos, etc... en los que el pentágono juega un papel importante en el crecimiento de su estructura y forma.

BIBLIOGRAFÍA
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miércoles 3 de junio de 2009

12 Niveles Energía








(((((300.000 ÷ 16) x 0.01)÷0.75)÷75)÷0.3333333333)÷10= 1 Resultado positivo.
c= 300.000
Factor escala =16 positiva ( si el observador lo considera negativo el electrón tambén lo es)
0.01 = Métrica
0.75= E relativista
75 = Parámetro Hubble Max.
0.33= electrón positivo
10= nivel relativista fundamental

((22 ÷ 16 ) x 300.000)÷22.0= 18.750 M millones de añoz l.
((18.750 x 16)÷75)÷10^3= 4 dimensiones


(((18.750 ÷ 44) ÷6.666666667)÷64= 0.99

(27 +21+ 16)^2 = 64

(( 13+14+15)^2) + 2 = 44


Log 2 x Pi x 14^1/2 x 10^-35 = h (Planck)

La Quiralidad, Factor Decisivo Para Detectar a Distancia Vida en otros Mundos

La Quiralidad, Factor Decisivo Para Detectar a Distancia Vida en otros Mundos
3 de Junio de 2009.

Foto: Shutterstock/Roger Burks/Mark Schneegurt/CyanositeSi un equipo científico que trabaja en el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST, por sus siglas en inglés) tiene razón, seremos capaces de encontrar vida en otros mundos a través del mero estudio de su radiación óptica para detectar luz “diestra” o “zurda”.
Menéame

La técnica que el equipo ha desarrollado para detectar vida en cualquier lugar del universo no revelará directamente a los alienígenas. Pero sí podría permitir que los instrumentos de observación ubicados cerca de la Tierra, valiéndose de la magnífica atalaya que brinda el espacio, detectasen una señal delatadora, y relativamente fácil de captar, de la posible influencia de la vida sobre una de las características de un paisaje de otro mundo. Esa señal es un predominio de moléculas de una quiralidad sobre las que poseen la otra. Una molécula “diestra” tiene la misma composición que su prima “zurda”, pero su comportamiento químico es diferente. Dado que muchas sustancias críticas para la vida favorecen a una quiralidad específica, Thom Germer y sus colegas piensan que la quiralidad podría revelar, desde gran distancia, la presencia de vida, e incluso ya han construido un detector de prueba.

No conviene limitarse a buscar materiales específicos como el oxígeno, usado por muchas criaturas terrestres, debido a que la vida en otros mundos no tiene por qué ser necesariamente parecida a la del nuestro. En cambio, la quiralidad es un parámetro inherente a la organización esencial subyacente en toda forma de vida.

Muchas moléculas no asociadas con la vida también exhiben quiralidad. Pero cuando los organismos se reproducen, sus vástagos poseen moléculas quirales que tienen la misma quiralidad que las moléculas presentes en el cuerpo de sus padres. A medida que la vida se expanda en un planeta, aumentará en éste la presencia de moléculas de una quiralidad particular, en detrimento de las otras.

Si la superficie tuviera sólo una colección aleatoria de moléculas con quiralidad, una mitad sería "diestra" y la otra mitad "zurda". En cambio, el autoensamblaje de la vida implica que todas deberán tener la misma quiralidad. Es difícil imaginar la superficie de un planeta presentando un fuerte predominio de una quiralidad sobre la otra sin la presencia del autoensamblaje, que es un componente esencial del proceso de la vida.

Como las moléculas quirales reflejan la luz de un modo que demuestra su quiralidad, el equipo de investigación desarrolló un dispositivo de prueba que proyecta luz sobre hojas de plantas y sobre bacterias, para luego detectar los reflejos polarizados de la clorofila de esos organismos desde corta distancia. El dispositivo detectó el predominio de un tipo de quiralidad en ambas fuentes.

El equipo de investigadores pretende mejorar su detector de manera que pueda ser enfocado hacia las superficies de estanques y lagunas, y luego a las de grandes regiones de la Tierra, captando el predominio de una quiralidad. Si las pruebas dan buenos resultados, Germer y sus colaboradores propondrán que su detector sea instalado en un gran telescopio o en una sonda espacial.

Información adicional en:

* NIST

jueves 28 de mayo de 2009

Supergravedad, la teoría buena de la gravitación cuántica

Supergravedad, la teoría buena de la gravitación cuántica


Escrito por: Octavio Ortega en Articulos

Vía: Supergravedad, la teoría buena de la gravitación cuántica


Cuando el campo de gravitación es fuerte, como es el caso de una estrella de neutrones, 1 cm3 puede pesar millones de toneladas o para agujeros negros de masa estelar, la teoría de la relatividad de Einstein se vuelve indispensable. Lo mismo ocurre cuando consideramos el Universo a gran escala, cuyo rayo observable supera hoy los cuarenta y seis mil millones de años luz. Pero para penetrar en las entrañas de los protones, cuyo tamaño es de alrededor de 10 a la menos 15 metros, las leyes de la mecánica cuántica se vuelven inevitables. A priori, estos dos ámbitos de la física destacan porque uno sirve para explicar las relaciones entre objetos infinitamente grandes y otro se encarga de lo infinitamente pequeño. Y lo más divertido es que ninguna de las dos teorías coinciden.

Esta última conclusión es falsa. Cuando el Universo observable era joven y poseía un tamaño inferior al de un protón, su formidable densidad y la extrema intensidad del campo de gravitación no pueden incluirse sin una teoría cuántica de la gravitación combinando ecuaciones de relatividad general con las de mecánica cuántica. Desgraciadamente, los cálculos dan como resultado cantidades que crecen sin límites, lo que se llama de divergencias infinitas.
Van Nieuwenhuizen, uno de los creadores de la teoría de la supergravedad dando clase. Imagen: Eric Michelson





Van Nieuwenhuizen, uno de los creadores de la teoría de la supergravedad dando clase. Imagen: Eric Michelson

En 1976, un grupo de físicos, Daniel Z. Freedman, Peter Van Nieuwenhuizen y Sergio Ferrara, de la Universidad de Stony Brook, descubrieron una maravillosa generalización de la teoría de la relatividad general que ellos mismos se encargaron de bautizar como supergravedad. Como no se tardó en descubrir, esta teoría podía en realidad existir bajo distintas formas y en varias dimensiones del espacio. Matemáticos y físicos se unieron para clasificar las distintas teorías posibles ya que, como descubrieron rápidamente, algunas de estas teorías no sufrían los problemas de las divergencias infinitas.

Una clase de teoría en 4 dimensiones retuvo especialmente la atención de los investigadores durante unotiempo. Existen ocho clases de teorías de supergravedad según que se consideren 1, 2, 3 y hasta ocho operaciones matemáticas que se asemejan a rotaciones alrededor de un eje. Se se habla entonces de generadores de supersimetría.


A principios de los años ochenta, Stephen Hawking se preguntaba si esta teoría, cuya exploración acababa de comenzar, podía ser, además de una teoría de gravitación cuántica, una teoría unificada de la materia y de todas las interacciones.

En el marco de las teorías supersimétricas, la supergravedad es un ejemplo de ellas, las partículas de materia como electrones y quarks, pueden unificarse con las partículas que transportan las fuerzas, como fotones y bosones Z y W, o también gluones.

Para hacernos una idea de la supersimetría, podemos tomar como ejemplo los vectores sobre el plano. No es posible hacer la raíz cuadrada de un vector a primera vista, pero si se describe tal vector como un número complejo, entonces eso no plantea ya ningún problema. Si se quiere generalizar el concepto de número complejo al espacio, más concretamente al espacio-tiempo de la relatividad, se introducen clases de raíces cuadradas de los vectores del espacio-tiempo que se llaman spiners.

Las partículas de materia como neutrinos y quarks son descritos como spiners mientras que los gluones y los fotones son vectores. Es otra manera de decir que las partículas de materia son fermios mientras que las partículas mediadoras de las fuerzas son bosones.

En el marco de la supersimetria, es posible considerar una clase superespacio en el cual los bosones y los fermios son componentes de una clase de super vector que puede girar alrededor de los ejes en el espacio. De esta forma, fermios y bosones se vuelven inseparables y a cada una de las partículas conocidas en el modelo normal de interacciones tienen su correspondencia. Así pues, los quarks fermionicos se asocian con bosones, el squarks, y gluones se asocian con fotones bosonicos de los gluinos y de photinos, que son fermios.
Las partículas y sus colegas supersimétricas. Imagen: University Of Glasgow




Las partículas y sus colegas supersimétricas. Imagen: University Of Glasgow

Se encuentra que la supersimetría conduce naturalmente a considerar una generalización de la teoría de Einstein, este último, incluso, se deduce. La diferencia es que similar al fotón de las ondas electromagnéticas pasa a ser para él ondas gravitacionales, que se tienen pruebas indirectas con el estudio de pulsares, una partícula bosonica que se llama el graviton, que no es un vector sino tensor. Existe sin embargo un superpartenaire asociado al graviton y que es un fermio, el gravitino.

Esta situación es la de la teoría con un único generador de supersimetría. En el caso con 8 generadores, las divergencias infinitas de la gravitación cuántica que se conocían en algunos cálculos desaparecían. Además, la teoría incorporaba un gran número de nuevas partículas que se asemejaban a las partículas de modelos normales y sobre todo, eran suficientemente numerosas como para poder corresponder a todas las que se conocían entonces.

La esperanza de principios de los años ochenta era que si se sabían hacer correctamente todos los cálculos en la teoría de supergravedad, no sólo se podría deducir el modelo normal sino que se terminaría también por probar que todas las divergencias infinitas desaparecían en todos los cálculos posibles. El Premio Nobel Murray Gell-Mann por ejemplo había llegado a derivar la existencia de fermios que poseían las mismas cargas fraccionarias que los quarks.

Desgraciadamente se descubrió que la supergravedad N=8 era desesperadamente rebelde a la presencia de neutrinos y de electrones violando la paridad como en el modelo de las interacciones electrofiables. Peor, los métodos habituales utilizados para estudiar la aparición de las divergencias infinitas en los cálculos de teoría cuántica de los campos n no eran muy optimistas en cuanto a la desaparición de las cantidades infinitas en supergravedad cuando se empujaba suficientemente lejos la precisión de los cálculos.

En 1984, los cálculos de Michael B. Green y John H. Schwarz efectuados en el marco el teoría de supercuerdas llevaron a un golpe casi inevitable a la teoría. Al sustituir a las partículas por cuerdas y al aumentar hasta a 9 el número de dimensiones del espacio, se descubrió que se podían obtener los electrones y los neutrinos del modelo normal teniendo una teoría de gravitación cuántica terminada.

La situación está quizá dándose la vuelta desde hace algún tiempo. Estudiando a fondo la teoría de cuerdas ella misma se reveló ser un montaje de 5 teorías posibles y no una sola. A continuación, se descubrió a principios de los años noventa que sus 5 teorías debían ser casos particular de una teoría con 11 dimensiones. Ahora bien, a baja energía en 11 dimensiones la nueva teoría bautizada teoría M da una única teoría de supergraveda N=1 y membranas. Condensada por Kaluza-Klein en 4 dimensiones, da precisamente la teoría de supergravedad N=8.

Se comprende pues porqué, desde hace unos años, la cuestión de la aparición real de divergencias infinitas en el supergravedad D=4 y N=8 (dónde D es el número de dimensiones espaciales) se examina de nuevo. Si según creen los trabajos de investigadores como Michael Green, Peter Vanhove y más recientemente Zvi Bern y Lance Dixon, algunas de las divergencias que se creía debían aparecer en supergravedad N=8 a principios de los años ochenta ya no están allí.

Podría ser bien pues que una teoría de supergravedad pura en 4 dimensiones, con N=8, o sea no sólo terminada sino que contenga efectivamente el modelo electrofiable con violación de la paridad. La teoría de cuerdas no es necesaria quizá después de todo…

Detectan por primera vez la emisión de rayos X




Detectan por primera vez la emisión de rayos X más próxima a un agujero negro

Escrito por Kanijo en Astronomía

as frecuencias de rayos-X detectadas por el equipo de investigadores provienen del exterior del horizonte de eventos de GRO J1655-40, un agujero negro situado a unos 10 000 años luz de la Tierra. Es unas siente veces más masivo que el Sol y aspirando gas de una estrella compañera cercana. Foto: Wikilearning.

El investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Giovanni Miniutti ha participado en una investigación internacional en la que se ha detectado de forma inequívoca la emisión de rayos X de la región más próxima a un agujero negro observada hasta el momento. El agujero negro está ubicado a 540 millones de años luz de la Tierra, en la galaxia 1H0707-495. Los resultados de la investigación aparecerán publicados en el próximo número de Nature.

Según el estudio, basado en los resultados obtenidos por el telescopio espacial de rayos X de la ESA XMM-Newton, el agujero tiene un tamaño equivalente a 10 soles y una masa de entre 3 y 5 millones la del Sol. Además, absorbe el equivalente a dos veces la masa de la Tierra en una hora.

Miniutti, que trabaja en el Centro de Astrobiología (centro mixto del CSIC y el INTA), destaca las características de los agujeros negros: “Por su intensa gravedad, ninguna partícula material, ni siquiera la luz, puede escapar de los agujeros negros, que son invisibles. Pero la materia que está siendo atraída por el agujero sí que se ve. A medida que la materia cae hacia el agujero negro, se calienta tanto que emite su última llamada de socorro en forma de radiación muy energética de rayos X, antes de desaparecer para siempre”.

Los investigadores detectaron por primera vez de forma inequívoca dos líneas de emisión deformadas de átomos de hierro, que han ayudado a determinar las características del agujero negro. Estas líneas, conocidas como las líneas de hierro L y K, sólo pueden ser tan brillantes si hay mucha cantidad de hierro y, especialmente, si hay más en el núcleo que en el resto de la galaxia.

“Lo interesante no es la presencia del hierro en sí, sino el hecho de que la señal de esa firma química llega deformada por la gravedad del agujero negro y por la velocidad de la materia que emite. Eso nos permite tener una visión clara de lo que pasa muy cerca del agujero, donde la gravedad es tan grande que el espacio y el tiempo como los conocemos nosotros están completamente deformados”, señala el experto.

“Las líneas de hierro son lo que este material emite justo antes de desaparecer en el agujero, su ultima señal. Nuestro estudio también ha permitido medir la rotación del agujero negro. Su velocidad de rotación es muy cercana a la de la luz, la máxima posible según la teoría de la relatividad de Einstein. Esto significa que cumple una rotación completa en menos que 5 minutos, mientras que el Sol, por ejemplo, tarda más o menos 25 días”, destaca Miniutti.

El equipo ha detectado que el origen de las líneas está muy cerca del agujero negro, en una región donde la teoría de la relatividad es muy importante. Según Miniutti, llegaron a esta conclusión estudiando la deformación de las líneas producida por la gravedad y observando que cuando la luz varía, las líneas varían también su luminosidad, pero con un retraso de 30 segundos, correspondiente a una distancia de menos de dos veces el radio del agujero.

“Las observaciones con el telescopio espacial XMM-Newton nos han permitido ver que el agujero negro engulle dos veces la masa de la Tierra en sólo una hora, bordeando los límites teóricos para estos objetos. Este agujero negro está comiendo bien”, destaca el investigador.

Referencias: Fabian et al. “The detection of Broad Iron K and L line emission in the Narrow-Line Seyfert 1 Galaxy 1H0707-495 using XMM-Newton”. Nature, 28 de mayo de 2009.

Fecha Original: 27 de mayo de 2009
Enlace Original

viernes 22 de mayo de 2009

¿Serán en verdad invariantes?

¿Serán en verdad invariantes?

por Emilio Silvera - Clasificado en Física, La Mente - Filosofía -


Las constantes fundamentales
Constante Símbolo Valor en unidades del SI

Aceleración en caída libre g 9,80665 m s-2

Carga del electrón e 1,60217733(49) × 10-19 C

Constante de Avogadro NA 6,0221367 (36) × 1023mol-1

Constante de Boltzmann K=R/NA 1,380658 (12) × 10-23 J K-1

Constante de Faraday F 9,6485309 (29) × 104 C mol-1

Constante de los gases R 8,314510 (70) × J K-1 mol-1

Constante de Loschmidt NL 2,686763 (23) × 1025 mol-3

Constante de Planck h 6,6260755 (40) × 10-34 J s

Constante de Stefan-Boltzmann σ 5,67051 (19) × 10-8 W m-2 K-4

Constante eléctrica ε0 8,854187817 × 10-12 F m-1

Constante gravitacional G 6,67259 (85) × 10-11 m3 Kg-1 s-2

Constante magnética μ0 4π × 10-7 H m-1

Masa en reposo del electrón me 9,1093897 (54) × 10-31 Kg

Masa en reposo del neutrón mn 1,6749286 (10) × 10-27 Kg

Masa en reposo del protón mp 1,6726231 (10) × 10-27 Kg

Velocidad de la luz c 2,99792458× 108 m s-1

Constante de estructura fina α 2 π e2/h c

Unas pueden ser más constantes naturales que otras, pero lo cierto es que, de momento, han servido como herramientas eficaces.

La última lección importante que aprendemos de la manera en que números puros como α (alfa) definen el mundo, es el verdadero significado de que los mundos sean diferentes. El número puro que llamamos constante de estructura fina, e indicamos con α, es como hemos dicho antes, una combinación de e, c y h (el electrón, la velocidad de la luz y la constante de Planck). Inicialmente, podríamos estar tentados a pensar que un mundo en el que la velocidad de la luz fuera más lenta sería un mundo diferente. Pero sería un error. Si e, h y c cambian de modo que los valores que tienen en unidades métricas (o cualesquiera otras) fueran diferentes cuando las buscamos en nuestras tablas de constantes físicas, pero el valor de α permaneciera igual; este nuevo mundo sería observacionalmente indistinguible de nuestro mundo. Lo único que cuenta en la definición del mundo son los valores de las constantes adimensionales de la naturaleza.

Fue Einstein el que anunció lo que se llamó principio de covariancia: que las leyes de la naturaleza deberían expresarse en una forma que pareciera la misma para todos los observadores, independientemente de dónde estuvieran situados y de cómo se estuvieran moviendo. Cuando trató de desarrollar este principio, Einstein tuvo dificultades; no encontraba la manera de expresarlo con la formulación matemática adecuada. Pidió ayuda a su amigo Marcel Grossmann, matemático, quien sabiendo de las necesidades exactas de Einstein, le envió la copia de una conferencia que dio un tal Riemann, unos sesenta años antes.

Einstein fue muy afortunado, ya que durante la última parte del siglo XIX en Alemania e Italia, matemáticos puros habían estado inmersos en el estudio profundo y detallado de todas las geometrías posibles sobre superficies curvas. Habían desarrollado un lenguaje matemático que automáticamente tenía la propiedad de que toda ecuación poseía una forma que se conservaba cuando las coordenadas que la describían se cambiaban de cualquier manera. Este lenguaje se denominaba cálculo tensorial. Tales cambios de coordenadas equivalen a preguntar qué tipo de ecuación vería alguien que se moviera de una manera diferente.

Einstein se quedó literalmente paralizado al leer la Conferencia de Riemann. Allí, delante de sus propios ojos tenía lo que Riemann denominaba Tensor métrico. Einstein se dio cuenta de que era exactamente lo que necesitaba para expresar de manera precisa y exacta sus ideas. Así llegó a ser posible la teoría de la relatividad general.

Einstein pudo expresar su principio de covariancia expresando sus leyes de la naturaleza como ecuaciones tensoriales, que poseían automáticamente la misma forma para todos los observadores.

Este paso de Einstein completó un movimiento espectacular en la concepción física de la naturaleza que ha sido completado en el siglo XX. Está marcado por una evolución que se aleja continuamente de cualquier visión privilegiada del mundo, sea una visión humana, basada en la Tierra, o una visión basada en patrones humanos, la naturaleza tiene sus propios patrones.

Está claro que pensar siquiera en que en nuestro universo, dependiendo de la región en la que nos encontremos, habrá distintos leyes físicas, sería pensar en un universo chapuza. Lo sensato es pensar como Einstein y creer que en cualquier parte del universo rigen las mismas leyes físicas, hasta que no se encuentre pruebas reales a favor de lo contrario, los científicos suponen con prudencia que, sea cual fueren las causas responsables de las pautas que llamamos “Leyes de la Naturaleza”, es mucho más inteligente adoptar la creencia de la igualdad física en cualquier parte de nuestro universo por muy remota que se encuentre; los elementos primordiales que lo formaron fueron siempre los mismos, quarks, leptones, hadrones, que interaccionan con las cuatro fuerzas fundamentales naturales.

Ahora sabemos que las fuerzas de la naturaleza, la fuerza nuclear fuerte, la fuerza nuclear débil, el electromagnetismo y la gravedad, no son tan diferentes como parece a primera vista. Parecen tener intensidades muy diferentes y actuar sobre partículas elementales diferentes. Pero eso es ilusorio, es la sensación creada por nuestra necesidad de habitar en un lugar del universo donde la temperatura es más bien baja y, es así, como se manifiestan las fuerzas de la naturaleza que, en dicha temperatura permite la existencia de átomos y moléculas.

Conforme la temperatura aumenta y las partículas elementales de materia colisionan entre sí a energías cada vez más altas, las fuerzas separadas que gobiernan nuestro mundo de baja temperatura, se hacen más parecidas. La fuerza fuerte se debilita, la fuerza débil aumenta y fortalece. Aparecen nuevas partículas a medida que se alcanzan temperaturas más elevadas y consiguen producir interacciones entre las familias separadas de partículas que a temperaturas bajas, parecen estar aisladas entre sí. Poco a poco, a medida que nos acercamos a esas inimaginables condiciones de temperatura “última” que Max Planck encontró definida por las cuatro constantes de la naturaleza, G, K, c, h, esperamos que las diferencias entre las fuerzas naturales se vayan borrando completamente para finalmente quedar unificadas en una única fuerza como, por otra parte, se cree que fue al principio de todo, cuando en el Big Bang, el proceso ocurrió al contrario. Había una increíble temperatura, un plasma primordial lo invadía todo y se expansionaba, naciendo el tiempo y el espacio cuando reinaba la simetría total y una sola fuerza lo regía todo. El universo continuó su expansión y comenzó a enfriarse, la simetría se rompió y lo que era una sola fuerza se dividió en las cuatro que ahora conocemos. Previamente, a partir del plasma, al bajar la temperatura, surgieron los quarks que se juntaron para formar protones y neutrones que, a su vez, se juntaron para formar núcleos que, al ser rodeados por los electrones atraídos por la carga positiva de los núcleos, formaron los átomos, que se unieron para formar moléculas, que se juntaron para formar la materia, que más tarde, dio lugar al nacimiento de las primeras estrellas y galaxias con sus variedades de objetos estelares, planetas, satélites, cometas, meteoritos, etc.

Todo lo grande está hecho de muchas cosas pequeñas.

Al final de la página 15 y siguientes de este trabajo, explicaba algunos detalles de alfa (a) y del número 137. En la literatura científica podemos encontrar todo tipo de coincidencias numéricas que involucran a los valores de las constantes de la naturaleza.

El valor experimental de la constante de estructura fina es:

1/a=137′085989561…

Pero muchos dieron su versión numérica, aquí están algunas:

Lewis y Adams 1/α = 8π(8π5/15)1/3 = 137′384

Eddington 1/α = (162-16)/2 + 16 +1 = 137

Wiler 1/α = (8π4/9) (245!/π5) = 137′036082

Aspden y Eagles 1/α = 108π(8/1.843)1/6 = 137′05915

Robertson 1/α = 2-19/4310/3517/4π-2 = 137′03594

Burger 1/α = (1372 + π2)1/2 = 137′0360157

Ni siquiera Heisemberg (el padre del principio de Incertidumbre de la Mecánica Cuántica) se pudo resistir a ironizar suponiendo que 1/α = 2433/ π pero en plan de broma.

De entre todos los que intentaron descubrir los misterios del 137, me detendré un momento en Arthur Eddington, uno de los más grandes astrofísicos del siglo XX, combinación de lo más profundo y lo fantástico. Más que cualquier otra figura moderna es el responsable de poner en marcha los inacabables intentos de explicar las constantes de la naturaleza por proezas de numerología pura. Él también advirtió un aspecto nuevo y espectacular de las constantes de la naturaleza.

Cuando los físicos empezaron a apreciar el papel de las constantes en el dominio cuántico y explotar la nueva teoría de la gravedad de Einstein para describir el universo en conjunto, las circunstancias eran las adecuadas para que alguien tratara de casarlas.

Así entró en escena Arthur Stanley Eddington: un extraordinario científico que había sido el primero en descubrir cómo se alimentaban las estrellas a partir de reacciones nucleares. También hizo importantes contribuciones a nuestra comprensión de las galaxias, escribió la primera exposición sistemática de la teoría de la relatividad general de Einstein y fue el responsable de la expedición que durante un eclipse de Sol, pudo confirmar con certeza la predicción de la relatividad general que debería desviar la luz estelar que venía hacia la Tierra en aproximadamente 1′75 segundos de arco cuando pasaba cerca de la superficie solar, cuyo espacio estaría curvado debido a la gravedad generada por la masa del Sol. En aquella expedición, el equipo de Eddington hizo una exitosa medición del fenómeno desde la isla Príncipe, que confirmó que Einstein tenía razón y que su teoría predecía de manera exacta la medida de curvatura del espacio en función de la masa del objeto estelar que genera la gravitación distorsionando el espaciotiempo a su alrededor.

Entre los números que Eddington consideraba de importancia primordial estaba al que ahora conocemos como número de Eddington, que es igual al número de protones en el universo visible. Eddington calculó (a mano) este número con enorme precisión en un crucero trasatlántico, concluyendo con esta memorable afirmación:

“Creo que en el Universo hay

15.747.724.136.275.002.577.605.653.961.181.555.468.044.
717.914.527.116.709.366.231.425.076.185.631.031.296 protones y el mismo número de electrones”.

Este número enorme, normalmente escrito NEdd, es aproximadamente igual a 1080. Lo que atrajo la atención de Eddington hacia él era el hecho de que debe ser un número entero, y por eso en principio puede ser calculado exactamente.

Durante la década de 1.920, cuando Eddington empezó su búsqueda para explicar las constantes de la naturaleza, no se conocían bien las fuerzas débil y fuerte de la naturaleza. Las únicas constantes dimensionales de la física que sí se conocían e interpretaban con confianza eran las que definían la gravedad y las fuerzas electromagnéticas. Eddington las dispuso en tres puros números adimensionales. Utilizando los valores experimentales de la época, tomó la razón entre las masas del protón y del electrón:

mpr/me ≈ 1840

La inversa de la constante de estructura fina

2πhc/e2 ≈ 137

Y la razón entre la fuerza gravitatoria y la fuerza electromagnética entre un electrón y un protón,

e2/Gmpr me ≈ 10^40

A estas añadió su número cosmológico, NEdd ≈ 10^80. A estos cuatro números los llamó “las constantes últimas”, y la explicación de sus valores era el mayor desafío de la ciencia teórica:

“¿Son estas cuatro constantes irreducibles, o una unificación posterior de la física que pueda demostrar que una o todas ellas podrían ser prescindibles? ¿Podrían haber sido diferentes de lo que realmente son?… Surge la pregunta de si las razones anteriores pueden ser asignadas arbitrariamente o si son inevitables. En el primer caso, sólo podemos aprender sus valores por medida; en el segundo caso es posible encontrarlos por la teoría… Creo que ahora domina ampliamente la opinión de que las (cuatro anteriores) constantes… no son arbitrarias, sino que finalmente se les encontrará una explicación teórica; aunque también he oído expresar lo contrario.”

Siguiendo con su especulación Eddington pensaba que el número de constantes inexplicadas era un indicio útil del hueco que había que cerrar antes de que se descubriese una teoría verdaderamente unificada de todas las fuerzas de la naturaleza. En cuanto a si esta teoría final contenía una constante o ninguna, tendríamos que esperar y ver:

“Nuestro conocimiento actual de 4 constantes en lugar de 1 indica meramente la cantidad de unificación de teoría que aún queda por conseguir. Quizá resulte que la constante que permanezca no sea arbitraria, pero de eso no tengo conocimiento.”

Eddington, como Max Planck, Einstein y Galileo, y Newton antes que ellos, era simplemente un adelantado a su tiempo; comprendía y veía cosas que sus coetáneos no podían percibir.

Hay una anécdota que se cuenta sobre esto y que ilustra la dificultad de muchos para reconciliar el trabajo de Eddington sobre las constantes fundamentales con sus monumentales contribuciones a la relatividad general y la astrofísica. La historia la contaba Sam Goudsmit referente a él mismo y al físico holandés Kramers:

“El gran Arthur Eddington dio una conferencia sobre su derivación de la constante de estructura fina a partir de una teoría fundamental. Goudsmit y Kramers estaban entre la audiencia. Goudsmit entendió poco pero reconoció que era un absurdo inverosímil. Kramers entendió mucho y reconoció que era un completo absurdo. Tras la discusión, Goudsmit se acercó a su viejo amigo y mentor Kramers y le preguntó: ¿Todos los físicos se vuelven locos cuando se hacen mayores? Tengo miedo. Kramers respondió, “No Sam, no tienes que asustarte. Un genio como Eddington quizá puede volverse loco pero un tipo como tú sólo se hace cada vez más tonto”.

“La historia es la ciencia de las cosas que no se repiten”.

Paul Valéry

El mayor misterio que rodea a los valores de las constantes de la naturaleza es sin duda la ubicuidad de algunos números enormes que aparecen en una variedad de consideraciones aparentemente inconexas. El número de Eddington es un ejemplo notable. El número total de protones que hay dentro del alcance del universo observable esta próximo al número

10^80

Si preguntamos ahora por la razón entre las intensidades de las fuerzas electromagnéticas y gravitatoria entre dos protones, la respuesta no depende de su separación, sino que es aproximadamente igual a

10^40

En un misterio. Es bastante habitual que los números puros que incluyen las constantes de la naturaleza difieran de 1 en un factor del orden de 102, ¡pero 1040, y su cuadrado 1080, es rarísimo! Y esto no es todo. Si seguimos a Max Planck y calculamos en valor estimado para la “acción” del universo observable en unidades fundamentales de Planck para la acción, obtenemos.

10^120

Ya hemos visto que Eddington se inclinaba a relacionar el número de partículas del universo observable con alguna cantidad que incluyera la constante cosmológica. Esta cantidad ha tenido una historia muy tranquila desde esa época, reemergiendo ocasionalmente cuando los cosmólogos teóricos necesitan encontrar una manera de acomodar nuevas observaciones incómodas. Recientemente se ha repetido este escenario. Nuevas observaciones de alcance y precisión sin precedentes, posibilitadas por el telescopio espacial Hubble trabajando en cooperación con telescopios sensibles en tierra, han detectado supernovas en galaxias muy lejanas. Su pauta de brillo y atenuación característica permite deducir su distancia a partir de su brillo aparente. Y, sorprendentemente, resulta que están alejándose de nosotros mucho más rápido de lo que cualquiera esperaba. La expansión del universo ha pasado de ser un estado de deceleración a uno de aceleración. Estas observaciones implican la existencia de una constante cosmológica positiva (Λ+). Si expresamos su valor numérico como número pero adimensional medido en unidades del cuadrado de la longitud de Planck, entonces obtenemos un número muy próximo a

10^-120

Nunca se ha encontrado un número más pequeño en una investigación física real.

¿Qué vamos a hacer con todos estos grandes números? ¿Hay algo cósmicamente significativo en 1040 y sus cuadrados y cubos?

La aparición de algunos de estos grandes números ha sido una fuente de sorpresas desde que fue advertida por vez primera por Hermann Weyl en 1.919. Eddington había tratado de construir una teoría que hiciera comprensible su aparición, pero no logró convencer a un número significativo de cosmólogos de que estaba en la vía correcta. Pero sí convenció a la gente de que había algo que necesitaba explicación. De forma inesperada, fue precisamente uno de sus famosos vecinos de Cambridge quien escribió a la revista Nature la carta que consiguió avivar el interés por el problema con una idea que sigue siendo una posibilidad viable incluso hoy.

Paul Dirac ocupó la cátedra lucaciana de matemáticas en Cambridge durante parte del tiempo en que Eddington estuvo viviendo en los observatorios. Las historias que se cuentan de Paul Dirac dejan muy claro que era un tipo con un carácter peculiar, y ejercía de matemático las 24 h. del día. Se pudo saber que su inesperada incursión en los grandes números fue escrita durante su viaje de novios (Luna de miel), en febrero de 1.937.

Aunque no muy convencido de las explicaciones de Eddington, escribió que era muy poco probable que números adimensionales muy grandes, que toman valores como 1040 y 1080, sean accidentes independientes y no relacionados: debe existir alguna fórmula matemática no descubierta que liga las cantidades implicadas. Deben ser consecuencias más que coincidencias.

emilio silvera
Esta entrada fue publicada el Martes, 28 de Abril de 2009 a las 15:09 y está clasificada bajo: Física, La Mente - Filosofía. Puede hacer un seguimiento de los comentarios de esta entrada gracias al feed RSS 2.0. Puede dejar un comentario, o enviar un trackback desde su sitio.

Comentarios

1 Comentario

1. Héctor, el 22 de Mayo del 2009 a las 22:45

((360÷√1º75º)÷-2)= -120
((360÷√1º75º)÷-2)÷-18×10^-12= 6.666666667×10^-11
Vacío tiene -120 órdenes de magnitud
360= bucle
1º75º=desviación luz calculada por Einstein y Eddigton
-2 = dos observadores indeterminados, como observador aleatorio
Equivalentes a -1-(+1)= -2
-18×10^-12 = vacio hueco del campo.

12÷8 = 1.5 veces la masa del sol
-120÷1.5x-1=80
((((360÷√1º75º)÷-2)÷-18×10^-12)x12)÷8= 1×10^-10

1×10^-10 resultado de determinación

12= niveles átomo
8= posibilidades efectivas del electrón + 1 dirección cuantización = 9

Entonces al dividir un átomo en 12 niveles triángulo expansión del tiempo y del espacio, para el primer nivel al fondo a derecha el 1 a izquierda el 27.
Así hasta el nivel 12 izquierda y 16 derecha, en cualquier nivel la suma de derecha mas izquierda, tanto en el fondo, borde o en el medio siempre da un resultado 28.
Ahora voy a esta realidad:
-120-(27+26+25+24+23+22+21+20+19+18+17+16-1)=137
La paradoja es sí la determinación es positiva la indeterminación también los es, el tiempo corre positivamente tanto para una realidad o la otra.
Pues una relación aleatoria, solo puede ser “vencida”, cambiado su realidad, por una determinación o por otra jerarquía contra-aleatoria.

100 sistema determinado dividido 120 relación aleatoria positiva, dividido en fluctuaciones cuánticas, distinta de cero, se dan en el vacío, por donde se propaga la luz, da un efecto como resultado la constante gravedad.

(100÷120)÷ 0.125×10^-12 = 6.66666667×10^-11 G
La relación entre la determinación de 1 átomo y el electrón es 1/9, no de 0 a 9, el cero es una abstracción humana que sirve para ordenarnos, incluso lo he visto y leído en el último libro de Roger Penrose colocar un casillero de 0 a 9.
9 posibilidades de cuantización - 1 condición favorable seleccionado por la naturaleza = 8
4 a derecha y/o 4 izquierda depende donde se ubique el observador.

x,y,z = 27x + 21y + 16z = 64 tres coordenadas espacial der.

x`, y`,z`= 1x`+ 7y`+ 12z`= 20 tres coordenad. Energía. Izq.

64 - 20 = 44 tiempo
44 ÷ 6.63 = 6.63 cuanto
Para cerrar, para completar la matriz de Energía, en el nivel 12 a 16, hay salto al vacío, estaría faltando el 13, 14,15 sumados es igual a 42 + 2 determinaciones de interacción mínimas gravitacionales = 44
44÷6.63×10^-35= 6.63×10^-34 Planck.

Perdon Emilio me olvide un dato importante,
en la serie sumando los 27+26+25+24+23+22+21+20+19+18+17+16+15+14+13= 300
de fondo a borde
300 x 10^3 volumen = 300000 = c
HRB

jueves 21 de mayo de 2009

El genio más extraño entre todos: Dirac, según Bohr







El genio más extraño entre todos: Dirac, según Bohr

Publicado por emulenews en Mayo 21, 2009

Dibujo20090521_Cover_Book_The_Strangest_Man_Paul_Dirac_BiographyAsí describía el físico danés Niels Bohr al físico británico Paul A. M. Dirac (”the strangest man”) y así se titula su biografía escrita por Graham Farmelo, “The Strangest Man: The Hidden Life of Paul Dirac, Quantum Genius,” Faber and Faber, January 22, 2009 . Callado, monosilábico, en sólo 6 años se convirtió en una leyenda de la talla de Albert Einstein. Ahora que la antimateria “está de moda” con la película “Ángeles y Demonios” no es mal momento para recordar a Dirac. Frank Close, revisa este libro en “Paul Dirac: a physicist of few words,” Nature 459: 326-327, 21 May 2009 .

Para los pocos que no lo sepan, Dirac descubrió (teóricamente) la antimateria en 1928 al obtener una ecuación invariante relativista para la dinámica del electrón. Hasta el descubrimiento experimental 4 años más tarde del antielectrón (positón) por Carl Anderson en los rayos cósmicos la idea de la antimateria era extremadamente esotérica, incluso para el propio Dirac.

La ecuación predice el espín del electrón, su momento magnético y la estructura fina observada en las líneas espectrales de los átomos. Sólo tiene un defecto. También predice electrones de energía negativa que parecían “electrones” de carga positiva y energía positiva. Algo difícil de “tragar” para cualquier físico en aquella época, cuando sólo se conocían el electrón y el protón como partículas elementales. ¿Serían los electrones “positivos” iguales a los protones? J. Robert Oppenheimer mostró que en dicho caso la materia sería inestable y no existiríamos. Dirac buscó una solución que hoy casi nos da risa. Un “mar” de infnitos electrones de energía negativa completamente lleno en el que la teoría modelaba la presencia de “huecos” (que aparecerían como partículas de carga positiva y energía positiva). [Nota: repito "positiva" dos veces como licencia poética].

En 1931, Dirac introdujo el término “antielectrón” (precursor del término antimateria) y afirmó que estas partículas no podían existir (serían inestables y se destruirán al mero contacto con un electrón). Robert Millikan impartió una conferencia en la Universidad de Cambridge, Gran Bretaña, donde Dirac trabajaba, mostrando imágenes de rayos cósmicos obtenidas por Anderson que se comportaban como electrones de carga positiva (se doblaban en el sentido contrario al esperado para un electrón en un campo magnético). Nadie pensó que tendrían nada que ver con la teoría de Dirac (sus extraños “huecos” en el “mar” de electrones de energía negativa).

El 2 de agosto de 1932, Anderson quedó finalmente convencido de que los rayos cósmicos tipo “electrón” que se doblaban en el sentido contrario al esperado eran los antielectrones de Dirac. “Descubrió el positón.” El artículo se publicó en septiembre en la revista Science. Sin haber leído el artículo en Science, el británico Patrick Blackett obtuvo también imágenes de positones un mes más tarde y contó su descubrimiento en una conferencia ante Dirac. En la audiencia estaba el soviético Kapitsa que exclamó “Dirac, ¡son tus electrones positivos!” Dirac contestó simplemente “los electrones positivos son un producto de la teoría desde hace mucho tiempo.”

Cuando Dirac era preguntado por el porqué no predijo el positón siempre contestaba: “por pura cobardía.”

Dirac recibió el Premio Nobel de Física en 1933 (junto a Schrödinger descubridor de la ecuación no relativista del electrón que lleva su nombre). Anderson lo recibió en 1936 junto a Hess (descubridor de los rayos cósmicos). Cambridge en los 1920 era el paraíso de los investigadores excéntricos y Dirac su icono.

Esta entrada fue publicada el Mayo 21, 2009 a 12:06 am y está archivado en Ciencia, Física, Historia, Libros, Noticias, Personajes, Physics. Etiquetado: antimateria, Ciencia, curiosidades, Física, física cuántica, Historia, partículas elementales, Personajes, positón. Puedes seguir los comentarios a esta entrada a través de RSS 2.0 feed. Puedes deja un comentario, o trackback desde tu propio sitio.

Héctor escribió
Mayo 21, 2009 a 10:20 pm

Estimado si los “huecos” son positivos y el electrón tiene una relación de 1/9, no de 0 a 9 como he visto en el último libro de Roger Penrose, cero es la nada y la nada, no existe.
La paradoja es que la determinación es positiva y la indeterminación de carácter aleatoria, también es positiva, entonces el observador o el elemento de medición es negativo, afectando el entorno.

Los momentos no son variables lineales, son dinámicas y si esto es así, el momento anterior al salto cuántico se da en 4, 5 posición electrón positiva y 6 momento posterior de restablecimiento para llegar a la dirección cuantificada 9. Si esto es así es la “muerte” misma de la incertidumbre de Heinsemberg.
Mira, 9 posibilidades aleatorias menos 1 condición favorable de cuantización = 8
8 ÷ – 2 observadores es -4 momento inicial izquierda negativa visto localmente desde dentro
4 momento inicial + 2 observadores relativos es 6 de momento final, visto globalmente desde afuera, razón no afectada, derecha positiva, 5 es la posición de la distribución campana de Gauss positiva.
Los niveles relativistas fundamentales son 10, de 12 totales de átomo H.
(( -4 x 5)÷6)÷ 10 = -0.33
(( -4 x 5)÷6)÷ -1/2 Spin = 6.666666667 Gravedad o CC de E
(( -4 x 5)÷6)÷ 10) x 9 x -0.25 E vacío = 0.75 E relativista cambio y movimiento de la materia.
Sigamos pensando amigo si esta conjetura es cierta, hay comunicación cuántica segura.
HRB

¿Son todas las partículas agujeros negros?





¿Son todas las partículas agujeros negros?
Área: Física — Martes, 19 de Mayo de 2009

Proponen una teoría muy especulativa según la cual las partículas elementales sería distintos estados de energía de miniagujeros negros.
Foto
Evolución temporal para diagramas de Hawking embebidos y modelos SSGS.

Como no podemos investigar lo que ocurre a la escala de Planck el escenario es el idóneo para toda clase de teorías especulativas. De este modo han surgido las teorías de cuerdas, la gravedad cuántica de bucles o la de símplices causales. Pero el campo parece ser muy fructífero.
Ahora Donald Coyne, de UC Santa Cruz, y D. C. Cheng, de Almaden Research Center en San José (California), especulan que quizás todas las partículas conocidas estén hechas de distintos tipos de agujeros negros. Aunque la idea es muy especulativa afirman que merecería la pena explorarla en el LHC y en otros experimentos de Física de altas Energías.
El problema de la gravedad es que es muy diferente de las demás fuerzas. A escala astronómica tiene gran relevancia, pero a pequeñas escala se puede ignorar perfectamente, principalmente porque la masa de las partículas elementales es muy pequeña. Se cree que a muy altas energías o a distancias muy pequeñas (en la escala de Planck) la gravedad sería comparable a las demás fuerzas en intensidad y se produciría lo que se ha llamado “gran unificación”.
En esta nueva aproximación al problema los autores proponen un modelo de evaporación de agujeros negros que, bajo ciertas circunstancias, vendría a decir que ciertos miniagujeros negros serían indistinguibles de las partículas elementales.
La evaporación de agujeros negros es un fenómeno teórico conocido desde hace décadas. La formación espontánea de pares partículas-antipartículas virtuales (permitida por el principio de incertidumbre) justo en el borde del horizonte de sucesos puede dar lugar a que una de las partículas caiga en el agujero mientras que la otra, al no poderse aniquilar de nuevo, emerja como partícula real. La partícula que cae lleva masa negativa que hace que el agujero negro pierda masa. Para un observador externo es como si el agujero negro se fuera “evaporando”. El proceso es más importante cuanto más ligero es el agujero negro, que gracias a este efecto no sería tan negro como en una primera aproximación pudiera parecer. Esta visión de los agujeros negros es una visión termodinámica y permite asignar una entropía y una temperatura a los mismos.
Un tema que se ha debatido mucho en este campo es si la información se conserva a lo largo del proceso. Si arrojamos una enciclopedia al agujero negro, ¿emergerá la información contenida en la misma de alguna forma durante proceso de evaporación del agujero? En Física se ha asumido que la información siempre se conserva (no hablamos aquí de la posibilidad práctica de su recuperación, sino de su recuperación teórica), pero durante mucho tiempo se ha mantenido que en este caso toda información desaparecería para siempre. Este es un tema polémico que incluso ha dado lugar a algunas apuestas.
Lo malo es que no contamos con una teoría de la gravedad cuántica terminada y aceptada. Aunque alguna de ellas, como la teoría cuántica de lazos, consigue describir bien la entropía de los agujeros negros no se ha avanzado lo suficiente en este campo, por lo que quedan muchas dudas sin despejar, incluyendo las relativas a agujeros negros.
En el nuevo modelo propuesto por Coyne y Cheng se asume que la gravedad es comparable a las demás fuerzas en la escala de Planck. Lo malo es que tampoco podemos explorar el régimen de Planck con la actual (ni futura) generación de aceleradores de partículas. En otras teorías recientes se invoca el efecto de las branas o de dimensiones extras para explicar por qué la gravedad es una fuerza tan débil. Estos teóricos proponen en su lugar explorar lo que debe de pasar en el horizonte de sucesos de agujeros negros con la suficiente temperatura como para que los efectos de la gravedad cuántica tenga relevancia.
Especulan que la estructura del espacio-tiempo en el horizonte de sucesos debe de ser mucho más compleja que lo que describe la Relatividad General y proponen la existencia de más grados de libertad para poder describir un estado cualquiera del mismo. Quizás el horizonte deje pasar información y, por tanto, los horizontes de sucesos dejen de serlo en el sentido estricto como dice la tradición.
Si la gravedad es realmente fuerte en las cercanías del horizonte debería de notarse y si no lo vemos es que debe de estar apantallada de alguna manera. De este modo la gravedad sería fuerte pero estaría apantallada de algún modo. Coyne y Cheng proponen precisamente un escenario que permite precisamente este apantallamiento. Se basa en principios de la termodinámica que describen agujeros a todas las escalas pero que las diferencias se manifiestan sólo a la escala de Planck. En un momento dado el modelo deja de describir la termodinámica de los agujeros negros clásicos y en su lugar describe un estado que se parece más y más a un objeto sujeto a la termodinámica tradicional.
De este modo, y según este nuevo modelo (denominado SSGS), la evaporación de un agujero negro está libre de infinitos y posee propiedades termodinámicas tradicionales después de sufrir un cambio de fase que conserva información.
Lo más fascinantes es que el modelo describe estados que para masas subplanckianas se comportan de manera normal y que esencialmente son idénticos a partículas elementales. Los autores justifican esta visión porque encuentran soluciones dinámicas que para estos estados que obedecen el principio de incertidumbre de Heisenberg y esto les permite comportarse como partículas.
Aplicando el modelo a miniagujeros negros se puede ver que la cuantización del espacio a esa escala significa que los miniagujeros negros pueden darse en una gran variedad de niveles de energía y en gran número. Esto permitiría que todas las partículas pudieran ser, esencialmente, distintos tipos de agujeros negros con diferentes estados de energía.
Según los autores, aunque a primera vista este escenario parece un tanto extraño, no lo es tanto porque es exactamente lo que uno esperaría de la evaporación completa de un agujero, que dejaría un remanente descrito por la mecánica cuántica. Se puede pensar que un agujero negro se transforma paulatinamente en una “partícula” inestable que va decayendo en otras partículas en el tiempo hasta llegar a ser una “partícula elemental”.
Los autores especulan que el modelo podría tener implicaciones sobre la energía y materia oscuras. Además sugieren que quizás los futuros experimentos del LHC puedan decir algo al respecto, pues este acelerador de partículas podría explorar energías a las que se formaran esta clase de miniagujeros negros.

Fuentes y referencias:
Noticia en el MIT.
Copia del artículo original.

miércoles 20 de mayo de 2009

Las Computadoras Cuánticas Necesitarán un Software Más Complejo


Computación
Las Computadoras Cuánticas Necesitarán un Software Más Complejo Para Evitar Errores
20 de Mayo de 2009.

Foto: NISTUn equipo de teóricos del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de EE.UU. (NIST, por sus siglas en inglés) ha demostrado que una clase de operación de software, propuesta como una solución a ciertos problemas fundamentales con el hardware de las computadoras cuánticas, no funcionará como algunos diseñadores habían esperado.
Menéame

Hay muchas esperanzas depositadas en las computadoras cuánticas, ya que, en teoría, gracias a su uso de efectos exóticos asociados con la física atómica, serán capaces de realizar proezas de computación con las que resolver enigmas científicos que están más allá de la capacidad de cualquier ordenador de tecnología clásica, incluidas las actuales supercomputadoras.

Un nuevo obstáculo a salvar para lograr diseñar las primeras computadoras cuánticas es el puesto ahora de relieve por el equipo del NIST. En su investigación, estos expertos han demostrado que el software antes citado, ampliamente estudiado debido a su simplicidad y robustez frente al "ruido", es insuficiente para realizar cómputos arbitrarios. Esto significa que cualquier software que esas computadoras utilicen tendrá que emplear soluciones más complejas y de uso más intensivo de los recursos, para asegurar el funcionamiento eficaz de los dispositivos.

A diferencia de los bloques binarios de un ordenador convencional con interruptores de ON-OFF, ó 0-1, los bloques básicos de las computadoras cuánticas, conocidos como bits cuánticos, o qubits, tienen la capacidad, difícil de entender para la mente humana, de existir en ambos estados “ON” y “OFF” simultáneamente, como consecuencia del principio de superposición de la física cuántica. Una vez dominado el principio de superposición, éste debería permitir a las computadoras cuánticas extraer patrones de los resultados de un gran número de cómputos sin realizarlos todos realmente, otro fenómeno que constituye un desafío para la lógica humana.

Un problema, sin embargo, es que los prototipos de los procesadores cuánticos son propensos a los errores causados, por ejemplo, por el "ruido" de los campos eléctricos o magnéticos. Los ordenadores convencionales pueden protegerse contra los errores usando técnicas como la repetición, en la cual, como su nombre sugiere, la información de cada bit es copiada varias veces y las copias se verifican entre sí a medida que avanza el cálculo. Pero esta clase de redundancia es imposible en una computadora cuántica, ya que en ella las leyes del mundo cuántico prohíben duplicar tal información.

Para mejorar la eficacia de la corrección de errores, los investigadores están diseñando arquitecturas de computadoras cuánticas que limiten la propagación de los errores. Una de las formas más simples y eficaces de asegurar esto es el citado método mediante software, que ahora el equipo del NIST ha demostrado matemáticamente como inadecuado para ser usado como sistema único en esa tarea de protección contra los errores. Por tanto, será necesario emplear soluciones más complejas para manejar y corregir los errores.

Información adicional en:

* NIST

viernes 8 de mayo de 2009

eEnergía oscura con una constante de Hubble refinada








Los astrónomos se acercan a la energía oscura con una constante de Hubble refinada



Escrito por Kanijo en Astronomía

El nombre de “energía oscura” es sólo un marcador para la fuerza – sea la que sea – que provoca que se expanda el universo. Pero los astrónomos tal vez están acercándose a complrender esta fuerza con nuevas observaciones de varias estrellas variables Cefeidas del Telescopio Espacial Hubble, el cual ha refinado las medidas del índice de expansión actual con una precisión en la que el error es menor de un cinco por ciento. El nuevo valor para el índice de expansión, conocido como constante de Hubble, o H0 (por Edwin Hubble que fue el primero en medir la expansión del universo hace casi un siglo), es de 74,2 kilómetros por segundo por megapársec (con un margen de error de ± 3.6). Los resultados concuerdan estrechamente con una medida anterior lograda por Hubble de 72 ± 8 km/s/megapársec, pero ahora tiene el doble de precisión.

La medida de Hubble, llevada a cabo por el Equipo SHOES (Supernova H0 para la Ecuación de Estado) liderado por adam Riess, del Instituto Científico del Telescopio Espacial y la Universidad Johns Hopkins, usa un número de refinamientos para suavizar y reforzar la construcción de una “escalera de distancia”, de mil millones de años de longitud, que los astrónomos usan para determinar el índice de expansión del universo.

Las observaciones de Hubble de las variables pulsantes Cefeidas en un cercano marcador de kilometraje cósmico, la galaxia NGC 4258, y las galaxias anfitrionas de recientes supernovas, vinculan directamente estos indicadores de distancia. El uso de Hubble para pasar estos travesaños de la escalera eliminan los errores sistemáticos que son introducidos casi obligatoriamente al comparar medidas de distintos telescopios.

Riess explica la nueva técnica: “Es como medir un edificio con una larga cinta métrica en lugar de mover una vara de extremo a extremo. Evitas la composición de pequeños errores que hacer cada vez que mueves la vara. Cuanto mayor sea el edificio, mayor será el error”.

Lucas Macri, profesor de física y astronomía en la Universidad de Texas A&M, y significativo contribuyente a los resultados dijo: “Las Cefeidas son la columna vertebral de la escalera de distancia debido a que sus periodos de pulso, que son observados con facilidad, se correlacionan directamente con su luminosidad. Otro refinamiento de nuestra escalera es el hecho que hemos observado las Cefeidas en las partes del infrarrojo cercano del espectro electromagnético donde estas estrellas variables son mejores indicadores de distancia que en las longitudes de onda ópticas”.

Este nuevo valor más preciso de la constante de Hubble se usó para probar y restringir las propiedades de la energía oscura, la forma de energía que produce una fuerza repulsiva en el espacio, la cual está causando que el índice de expansión del universo acelere.

Catalogando la historia de expansión del universo entre hoy y cuando el universo tenía sólo aproximadamente 380 000 años de antigüedad, los astrónomos fueron capaces de colocar límites a la naturaleza de la energía oscura que está causando que la expansión se acelere. (Las medidas para el lejano y primordial universo se derivan de las fluctuaciones del fondo de microondas cósmico, como resolvió la Sonda de Anisotropía de Microondas Winkinson de la NASA, WMAP, en 2003.)

Sus resultados son consistentes con la interpretación más simple de la energía oscura: es decir es matemáticamente equivalente a la constante cosmológica teorizada por Albert Einstein, introducida hace un siglo para empujar el tejido del espacio y evitar que el universo se colapsara bajo el tirón de la gravedad. (No obstante, Einstein, eliminó la constante una vez que se descubrió la expansión del universo por Edwin Hubble.)

“Si pones en una caja todas las formas en las que la constante cosmológica podría diferir de la energía oscura, esa caja sería ahora tres veces menor”, dice Riess. “Eso es un progreso, pero aún tenemos un largo camino que recorrer para descubrir la naturaleza de la energía oscura”.

Aunque la constante cosmológica se concibió hace mucho tiempo, las pruebas observacionales para la energía oscura no han llegado hasta hace 11 años, cuando dos estudios, uno liderado por Riess y Brian Schmidt del Observatorio del Monte Stromlo, y otro por Saul Perlmutter del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, descubrieron la energía oscura de forma independiente, en parte con observaciones de Hubble. Desde entonces los astrónomos han estado realizando observaciones para caracterizar mejor la energía oscura.

La aproximación de Riess para ajustar las explicaciones alternativas para la energía oscura — ya sea una constante cosmológica estática o un campo dinámico (como la fuerza repulsiva que dirigió la inflación tras el Big Bang) — es refinar aún más las medidas de la historia de expansión del universo.

Antes de que se lanzara Hubble en 1990, las estimaciones de la constante de Hubble variaban en un factor de dos. A finales de la década de 1990 el Proyecto Clave del Telescopio Espacial Hubble a Escala de Distancia Extragaláctica refinó el valor de la constante de Hubble a un error de apenas un 10 por ciento. Esto se logró observando las variables Cefeidas en longitudes de onda ópticas a mayores distancias de las obtenidas anteriormente y comparándolas con las medidas similares de telescopios terrestres.

El equipo de SHOES usó la Cámara de Infrarrojo Cercano de Hubble y el Espectrómetro Multiobjeto (NICMOS) y la Cámara Avanzada para Estudios (ACS) para observar 240 estrellas variables Cefeidas en siete galaxias. Una de estas galaxias fue NGC 4258, cuya distancia se determino con gran precisión a través de observaciones con radio telescopios. Las otras seis galaxias albergaron recientemente supernovas de Tipo Ia que son indicadores de distancia fiables para medidas incluso más lejanas en el universo. Las supernovas de Tipo Ia explotan todas con casi la misma cantidad de energía y por tanto el mismo brillo intrínseco.

Observando las Cefeidas con propiedades muy similares en longitudes de onda del infrarrojo cercano en las siete galaxias, y usando el mismo telescopio e instrumentación, el equipo fue capaz de calibrar con mayor precisión la luminosidad de las supernovas. Con las potentes capacidades de Hubble, el equipo fue capaz de sortear algunos de los obstáculos de la anterior escalera de distancia que implicaban incertidumbres en el comportamiento de las Cefeidas.

A Riess finalmente le gustaría ver la constante de Hubble refinada a un valor con un error de nos más de un uno por ciento, para colocar unas restricciones aún más fuertes sobre la energía oscura.

Autor: Nancy Atkinson
Fecha Original: 7 de mayo de 2009

jueves 7 de mayo de 2009

Gravedad cuántica de bucles

Gravedad cuántica de bucles

Posted by: neometalero on: Abril 5, 2009
Fuente : Blog de la diversidad

Actualmente en la física moderna, existen diferentes vertientes o teorías que tratan de unificar las fuerzas, explicar el origen del Universo y el porqué el mundo que observamos, está hecho de las partículas que lo componen y no de otras con diferentes características. Las teorías más famosas son el Modelo Estandárd actual, la teoría de cuerdas y existe otro muy importante, como es la gravedad cuántica de bucles.

En concreto, algunas de las ideas básicas de esta teoría son que predice la existencia de átomos del espacio-tiempo, el diámetro de los cuales es la longitud de Planck, distancia a la cual los efectos gravitatorios y cuánticos se hacen comparables. En esta teoría, el vacío no es la ausencia de radiación electromagnética, sino la ausencia de espacio-tiempo. La gravedad de bucles sugiere que la estructura atómica del espaciotiempo modifica la naturaleza de la gravedad a densidades de energía muy altas, de forma que la convierte en repulsiva. Al empaquetar energía en un determinado volumen del espacio, la longitud de onda de las partículas que transportan dicha energía se comprime y con el tiempo alcanzan el tamaño de los átomos del espaciotiempo. Literalmente, el espacio se queda sin espacio. Si se intentara almacenar más energía, el espacio la rechazaría, de ahí que pareciese que la gravedad es repulsiva.

La otra idea importante que se deriva del límite de almacenamiento de energía en el espacio, es que, a consecuencia, esta teoría reemplaza la singularidad de la gran explosión por un rebote formidable, un proceo que parece un comienzo aunque en realidad refleja una transición entre un estado anterior y otro nuevo.. Para visualizar este efecto, imaginad un globo que se desinfla y que, en vez de terminar como un mustio trozo de goma, conservara su momento y energía. La goma, una vez en movimiento, tiende a seguir en movimiento, por lo que a medida que el globo se contrae hasta un tamaño mínimo se da la vuelta de dentro a afuera y crece de nuevo. Lo que antes era el interior ahora es el exterior.

Sin duda, deberemos esperar a nuevos estudios y resultados experimentales para ver en qué medida es acertada esta y el resto de teorías.

Investigadores de galaxias enanas satélite afirman que Newton podría haberse equivocado


Investigadores de galaxias enanas satélite afirman que Newton podría haberse equivocado

[Fecha: 2009-05-06]
Ilustración del artículo

Dos nuevos estudios realizados por investigadores de Australia, Austria y Alemania han puesto en entredicho la forma en la que entendemos la física de la gravedad. Los descubrimientos, publicados en las revistas Astrophysical Journal y Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, se basan en observaciones de galaxias enanas satélite o galaxias más pequeñas que se encuentran en el extrarradio de la gran galaxia espiral que es la Vía Láctea.

La Ley de la gravitación universal de Newton, publicada en 1687, sirve para explicar cómo actúa la gravedad en la Tierra, por ejemplo por qué cae una manzana de un árbol. El profesor Pavel Kroupa del Instituto de Astronomía Argelander de la Universidad de Bonn (Alemania) explicó que «a pesar de que su ley describe los efectos cotidianos de la gravedad en la Tierra, las cosas que podemos ver y medir, cabe la posibilidad de que no hayamos sido capaces de comprender en absoluto las leyes físicas que rigen realmente la fuerza de la gravedad».

La ley de Newton ha sido puesta en entredicho por distintos cosmólogos modernos, los cuales han redactado teorías contradictorias sobre la gravitación que intentan explicar la gran cantidad de discrepancias que se dan entre las mediciones reales de los sucesos astronómicos y las predicciones basadas en los modelos teóricos. La idea de que la «materia oscura» pueda ser la responsable de estas discrepancias ha ganado muchos adeptos durante los últimos años. No obstante, no existen pruebas concluyentes de su existencia.

En esta investigación, el profesor Kroupa y varios colegas examinaron «galaxias enanas satélite», cientos de las cuales deberían existir en la cercanía de las principales galaxias, incluida la Vía Láctea, según indican los modelos teóricos. Se cree que algunas de estas galaxias menores contienen tan sólo unos pocos millares de estrellas (se estima que la Vía Láctea, por ejemplo, contiene más de 200.000 millones de estrellas).

No obstante, a día de hoy sólo se ha logrado detectar treinta de estas galaxias alrededor de la Vía Láctea. Esta situación se atribuye al hecho de que, al contener tan pocas estrellas, su luz es demasiado débil como para que podamos observarlas desde una distancia tan lejana. Lo cierto es que este estudio tan detallado ha deparado resultados sorprendentes.

«En primer lugar, hay algo extraño en su distribución», indicó el profesor Kroupa. «Estas galaxias satélite deberían estar distribuidas uniformemente alrededor de su galaxia madre, pero no es el caso.»

Los investigadores descubrieron que la totalidad de los satélites clásicos de la Vía Láctea (las once galaxias enanas más brillantes) están situados prácticamente en un mismo plano que dibuja una especie de disco. También observaron que la mayoría de estas once galaxias rotan en la misma dirección en su movimiento circular alrededor de la Vía Láctea, de forma muy similar a como lo hacen los planetas alrededor del Sol.

La explicación de los físicos a estos fenómenos es que los satélites debieron surgir de una colisión entre galaxias más jóvenes. «Los fragmentos resultantes de un acontecimiento así pueden formar galaxias enanas en rotación», explicó el Dr. Manuel Metz, también del Instituto de Astronomía Argelander. Éste añadió que «los cálculos teóricos nos indican la imposibilidad de que los satélites creados contengan materia oscura».

Estos cálculos contradicen otras observaciones del equipo. «Las estrellas contenidas en los satélites que hemos observado se mueven a mucha más velocidad que la predicha por la Ley de la gravitación universal. Si se aplica la física clásica, esto sólo puede atribuirse a la presencia de materia oscura», aseveró el Dr. Metz.

Este enigma nos indica que quizás se hayan interpretado de forma incorrecta algunos de los principios fundamentales de la física. «La única solución posible sería desechar la Ley de la gravitación de Newton», indicó el profesor Kroupa. «Probablemente habitemos un universo no Newtoniano. De ser cierto, nuestras observaciones podrían tener explicación sin necesidad de recurrir a la materia oscura.»

Hasta ahora, la Ley de la gravitación de Newton sólo ha sido modificada en tres ocasiones: para incluir los efectos de las grandes velocidades (la teoría especial de la relatividad), la proximidad de grandes masas (la teoría general de la relatividad) y las escalas subatómicas (la mecánica cuántica). Ahora, las graves inconsistencias reveladas por los datos obtenidos sobre las galaxias satélite respaldan la idea de que hay que adoptar una «dinámica newtoniana modificada» (MOND) para el espacio.

La teoría MOND, propuesta en 1981, modifica la segunda ley de la dinámica de Newton para que con ella se pueda explicar la rotación a velocidad uniforme de las galaxias, que contradice las predicciones newtonianas que afirman que la velocidad de los objetos separados del centro será menor.

Los nuevos descubrimientos poseen implicaciones de gran calado para la física fundamental y para las teorías sobre el Universo. Según el astrofísico Bob Sanders de la Universidad de Groningen (Países Bajos), «los autores de este artículo aportan argumentos contundentes. Sus resultados coinciden plenamente con lo predicho por la dinámica newtoniana modificada, pero completamente contrarios a la hipótesis de la materia oscura. No es normal encontrarse con observaciones tan concluyentes.»

Para más información, consulte:

Instituto Argelander de Astronomía:
http://www.astro.uni-bonn.de

Astrophysical Journal:
http://www.iop.org/EJ/journal/apj

Monthly Notices of the Royal Astronomical Society:
http://www.wiley.com/bw/journal.asp?ref=0035-8711

DOCUMENTOS RELACIONADOS: 25218

Categoría: Varios
Fuente: Universidad de Bonn; Astrophysical Journal; Monthly Notices of the Royal Astronomical Society
Documento de Referencia: Metz M., et al. (2009). Astrophysical J; DOI: 10.1088/0004-637X/697/1/269 and Metz M., et al. (2009). Monthly Notices of the Royal Astronomical Society; DOI: 10.1111/j.1365-2966.2009.14489.x.
Códigos de Clasificación por Materias: Coordinación, Cooperación; Investigación científica; Investigación sobre el espacio y satélites

RCN: 30763

viernes 24 de abril de 2009

La materia oscura podría surgir de forma natural a partir de la gravedad cuántica

La materia oscura podría surgir de forma natural a partir de la gravedad cuántica
Escrito por Kanijo en Astronomía, Fí­sica

Un físico de los Estados Unidos ha calculado que la materia oscura — la entidad desconocida que forma la abrumadora mayoría de la materia del universo – podría surgir en una simple teoría cuántica de la gravedad generalizada.

Uno de los problemas más perdurables de la física moderna es que las teorías cuántica y de la gravedad no se mezclan con facilidad. Durante 90 años la teoría de la relatividad general de Einstein ha hecho un buen trabajo al describir la gravedad a grandes escalas, pero tiene problemas para las cosas pequeñas, donde predomina la mecánica cuántica. El problema está, en parte, en el hecho de que la mecánica cuántica predice la existencia de fugaces “partículas virtuales”, las cuales provocan molestos valores de infinito en las ecuaciones de Einstein.

La mayor parte de los físicos creen, por tanto, que necesitamos una teoría cuántica de la gravedad. Una forma básica de explorar esta idea es observando una “teoría de campo efectiva”, la cual describe la fuerza gravitatoria como una serie bien definida. En la gravedad de Einstein la serie tendría sólo un término: una función lineal de R, la curvatura del espacio-tiempo. Sin embargo, para abordar problemas cuánticos pueden añadirse otros términos a la serie, tales como una función R2. Estos términos de mayor orden contienen otros parámetros, y para R2 uno de esos parámetros es m2, donde m es la masa de una nueva partícula escalar o campo.

Mantenlo pesado

Un posible efecto colateral de introducir nuevos términos es que la teoría puede crear efectos gravitatorios que ya se habría mostrado en los experimentos. Por consiguiente, los teóricos normalmente mantienen m pesada de tal forma que todos los nuevos efectos queden ocultos por debajo de la conocida como longitud de Planck (aproximadamente 10-35 m), donde la teoría de Einstein de la gravedad colapsa. Ahora, no obstante, José Cembranos de la Universidad de Minnesota en los Estados Unidos, ha encontrado que cuando hace m mucho más ligera, la partícula puede ser tomada como la materia oscura. La partícula puede ser identificada como un nuevo gravitón, y funcionaría en longitudes de aproximadamente 0,1 mm o menores.

Nadie sabe aún que es la materia oscura, aunque las explicaciones más frecuentes que se dan están dentro de partículas hipotéticas o versiones modificadas de la gravedad. Cembranos dijo a physicsworld.com que su estudio es importante debido a que “ayuda a obtener una idea general de cuáles pueden ser las señales u observaciones si la materia oscura está relacionada con la finalización cuántica de la interacción gravitatoria”.

“Creo que el modelo R + R2 es otro ejemplo interesante de las similitudes y diferencias de la gravedad modificada contra la materia oscura ‘real’”, dice HongSheng Zhao de la Universidad de St. Andrews en el Reino Unido. “Estoy bastante de acuerdo en que podría amoldarse a un campo escalar el cual podría agruparse. Tales cúmulos podrían curvar las órbitas de las estrellas como la materia oscura real, pero no está claro su curvarían la luz como la auténtica materia oscura”.

Por no mencionar la gravedad

No obstante, Nemanja Kaloper, físico en la Universidad de California en Davis que estudia teorías de la gravedad alternativas dice que no está entusiasmado con el estudio de Cembranos. Considera que la aproximación del tipo de teoría de campo efectivo tomada por Cembranos para ser como la gravedad normal de Einstein con un campo escalar extra que explica la materia oscura funcionaría sólo si se ajusta con cuidado. “Todo esto puede hacerse sin siquiera mencionar la gravedad f(R)”, añade. “No es necesario nada, e introducirlo de verdad es hacer la historia menos predictiva debido a que el parámetro que determina la masa escalar no es calculable de forma única pero es muy sensible a la finalización ultravioleta de la teoría”.

La investigación se publica en Physical Review Letters.

Materia oscura, energía oscura; ahora hay "deglución oscura"


Materia oscura, energía oscura; ahora hay "deglución oscura"

Para todos los fans de la materia oscura y de la energía oscura ahí afuera, ahora hay un nuevo "oscuridad" para añadir a la lista. Se llama "deglución oscura", e involucra un proceso que puede explicar cómo pudieron formarse los agujeros negros súper masivos en el universo temprano

Los astrónomos de la University College of London (UCL) proponen que la "deglución oscura" ocurrió cuando había interacciones gravitatorias entre el halo invisible de materia oscura en un cúmulo de galaxias y el gas presente en el halo de materia oscura. Esto ocurría cuando el universo tenía menos de mil millones de años. Descubrieron que las interacciones causan que la materia oscura forme una masa central compacta, que podría ser gravitatoriamente inestable, y colapsar. El rápido colapso dinámico es la deglución oscura.

[Crédito: Andrew Fruchter en STScI]
La imagen de HST WFPC2 por lensing gravitatorio del cúmulo galáctico Abell 2218
muestra la presencia de gran cantidad de materia oscura

El Dr. Curtis Saxton y el profesor Kinwah Wu, ambos del Laboratorio Mullard de Ciencia Espacial de la UCL, desarrollaron un modelo para estudiar el proceso. Dicen que la deglución oscura habría ocurrido muy rápidamente, sin dejar rastros de la radiación electromagnética emitida.

Hay varias teorías sobre cómo se forman los agujeros negros súper masivos. Una posibilidad es que colapse una grande y única nube de gas. Otra es que un agujero negro formado por el colapso de una estrella gigante se trague enormes cantidades de materia. Otra posibilidad es que se fusione un grupo de pequeños agujeros negros. Sin embargo, todas estas opciones ocurren en millones de años y están en desacuerdo con las recientes observaciones que sugieren que los agujeros negros estaban presentes cuando el universo tenía menos de mil millones de años. La deglución oscura puede proporcionar una solución a cómo fue sorteada la lentitud de la acreción del gas, permitiendo el rápido surgimiento de agujeros negros gigantes. La masa oscura afectada en el núcleo compacto es compatible con la escala de los agujeros negros súper masivos en las galaxias hoy.

La materia oscura parece dominar gravitatoriamente la dinámica de las galaxias y de los cúmulos galácticos. Sin embargo, todavía hay muchas conjeturas sobre el origen, propiedades y distribución de las partículas oscuras. Mientras parece que la materia oscura no interactúa con la luz, sí interactúa con la materia corriente por medio de la gravedad. "Los estudios previos han ignorado la interacción entre el gas y la materia oscura", dijo Saxton, "pero, al considerarla en nuestro modelo, hemos logrado una idea mucho más realista que se ajusta mejor a las observaciones y también podemos haber ganado algo de conocimiento sobre la presencia de los agujeros negros súper masivos tempranos".

De acuerdo con el modelo, es inevitable el desarrollo de una masa compacta en el núcleo. El enfriamiento por el gas produce que fluya suavemente hacia el centro. El gas puede tener hasta 10 millones de grados en las afueras de los halos, que tienen unos pocos millones de años-luz de diámetro, con una zona más fresca hacia el núcleo que rodea un interior más caliente de unos cuantos miles de años-luz de ancho. El gas no se enfría indefinidamente, pero llega a una temperatura mínima, que coincide con las observaciones de rayos-X de cúmulos galácticos.

El modelo también investiga en cuántas dimensiones se mueven las partículas oscuras, ya que éstas determinan la velocidad de expansión del halo oscuro, y de absorción y emisión de calor, y en última instancia afectan la distribución de la masa oscura en el sistema.

"En el contexto de nuestro modelo, si tenemos en cuenta los tamaños de los núcleos observados de los halos de los cúmulos galácticos y la variedad observada de las masas de agujeros negros gigantes, se implica que las partículas de materia oscura tienen entre siete y diez grados de libertad", dijo Saxton. "Con más de seis, la región interior de la materia oscura se acerca al umbral de la inestabilidad gravitatoria, abriendo la posibilidad de que ocurra una deglución oscura.

Las conclusiones han sido publicadas en las Noticias Mensuales de la Royal Astronomical Society.

Fuente: Universe Today. Aportado por Graciela Lorenzo Tillard

Eso que llamamos “Tiempo” – En la Mecánica Cuántica (I) y (II)

El Cedazo


Eso que llamamos “Tiempo” – En la Mecánica Cuántica (I)

Posted: 23 Apr 2009 08:22 AM PDT

Después de haber hablado de la trascendente revolución que sufre nuestro concepto de tiempo en las teorías de la relatividad especial y relatividad general, nos sumergiremos en las implicaciones físicas y filosóficas de otra eminente teoría, que logró tambalear los cimientos mismos del conocimiento humano sobre la naturaleza, y que hizo darnos cuenta de que el mundo es mucho más extraño y furtivo de lo que creíamos. En palabras de Werner Heisenberg:

¿Es posible que la naturaleza sea tan absurda como se nos aparece a nosotros en estos experimentos atómicos?

Lo que hoy llamamos Física Cuántica tuvo sus raíces en el intento de remendar un ‘pequeño’ bache de la mecánica clásica, por el cual Max Planck se percató de que la única manera de que las cosas tuvieran sentido, era que energía no se pudiera transmitir en cantidades arbitrarias, de forma continua, sino a ‘saltos’, en ‘paquetes’ discretos: que la energía esté cuantizada. A partir de esta aparentemente inofensiva cuantización, se desencadenarían transformaciones radicales en nuestro modo de entender el Universo, como la dualidad onda-partícula, las relaciones de indeterminación de Heisenberg, la violación del principio de conservación de energía, la reformulación del concepto de causalidad, las superposiciones, el entrelazamiento, la decoherencia… y la lista sigue.

Para la lectura de este artículo no necesitarás conocimientos previos de cuántica, aunque sí un par de aspirinas o una taza de café — hablaremos de conceptos bastante abstractos. Dada la riqueza y la ‘profundizabilidad’ de los temas que trataremos, dividí este artículo en dos partes. En la primera, comentaremos acerca de la hipótesis de la discontinuidad del tiempo, las relaciones de indeterminación, el Determinismo e Indeterminismo, y sus consecuencias. En la segunda, debatiremos en torno a las implicaciones filosóficas de las superposiciones cuánticas, la ruptura de la causalidad, la simetría o asimetría temporal en la materia-antimateria, entre otras cosas, siempre bajo el lema “Antes simplista que incomprensible”. Recuerda también, que ante tu disposición tienes la serie “Cuántica sin fórmulas” de Pedro, que puede ayudarte a asimilar mejor algunos conceptos que trataremos. Igualmente, no parto de la base de que la has leído.

Max Planck

Max Planck (1858-1947)

Como mencionamos arriba, a fines del sigo XIX Planck tuvo la revolucionaria idea de que la energía debe transmite en forma discontinua, es decir que ésta no puede tener cualquier valor, sino múltiplos enteros de una ‘energía fundamental’ que es proporcional a la conocida constante de Planck, que se simboliza con la letra h y que tiene el minúsculo valor de 6,63·10-34 J·s. Ahora bien, ¿qué significa que la energía esté cuantizada? Si tomamos una piedra y la soltamos, su energía cinética irá aumentando a medida que cae. Pero si la energía no puede tener el valor que se le dé la gana, así tampoco la velocidad de la piedra: el movimiento será discontinuo. Raro, ¿no? Sin embargo, ¿por qué al soltar la piedra naturalmente notamos un movimiento suave y continuo? Recuerda el valor de la constante de Planck; 0,00000000000000000000000000000000063 J·s. ¡Claro que no notaremos ninguna discontinuidad en el movimiento! Sólo a escalas subatómicas será, pues, de gran importancia esta constante.

Por otra parte, Planck se preguntaba si sería posible establecer un sistema de unidades que no fueran arbitrarias o consecuentes del entorno humano –como el día, la hora, el segundo, que se derivan del movimiento de rotación de nuestro planeta–, sino universales, es decir que se desprendieran únicamente de las constantes físicas que gobiernan el Universo. (No, no estoy cambiando de tema; paciencia.) Para esto, le bastó utilizar apenas cinco constantes, consiguiendo así un hermoso sistema de unidades universales, que hoy llamamos Unidades Naturales o Unidades de Planck (de las que alguna vez también mencionó Pedro). Lo verdaderamente interesante de todo esto, es lo que significa cada unidad.

Como comentamos en cierto artículo anterior, el llamado tiempo de Planck (desde ahora t_p) representa el menor intervalo de tiempo en que algo pueda acontecer en nuestro Universo. En un tiempo menor a éste, la realidad dejaría de tener sentido. Antes de zambullirnos en las fascinantes implicaciones de esto, recordemos su valor, que se obtiene mediante:

tiempo de Planck

Donde G es la constante de gravedad, c la velocidad de la luz y \hbar la constante de Planck dividida en 2π (también llamada constante de Dirac). Veamos su valor explícitamente: 0,00000000000000000000000000000000000000000005 segundos: menos de la millonésima parte de la millonésima parte de la millonésima parte de la millonésima parte de la millonésima parte de la millonésima parte de la millonésima parte de un parpadeo… Sabrás disculpar esa insulsa cantinela, pero es casi imposible asimilar un tiempo tan ridículamente pequeño. Tanto es así, que si dispusiéramos de un reloj cuya aguja se moviera una vez cada t_p, ésta tendría que girar a un trillón de trillones de veces la velocidad de la luz. No tengo más palabras.

El tiempo de Planck se define como el tiempo que tarda la luz en recorrer la longitud de Planck, que representa el menor espacio medible en nuestro Universo, y tiene el valor de 1,61·10-35 centímetros, por debajo del cual se espera que la geometría euclidiana y las leyes de la física hoy conocidas dejen de funcionar. Pero, ¿esto significa que el tiempo y el espacio no son continuos, sino que constan de partes indivisibles?, ¿la realidad está compuesta por fotogramas y píxeles?

Cuando hablamos del tiempo según Aristóteles, vimos las complicaciones conceptuales implicadas por la discontinuidad del tiempo y del movimiento. Aristóteles planteaba que todo intervalo es divisible; podríamos tomar un segundo y dividirlo a la mitad, luego a la mitad otra vez, y repetir el proceso sucesivamente sin que encontremos ningún límite. Esta concepción recibió luego un gran impuso con la invención del cálculo infinitesimal de Leibniz y Newton, que presuponía la infinita divisibilidad del tiempo y el espacio. ¿Cómo se acopla esto con la tesis de la discontinuidad?

“Ah, pero el t_p representa en menor intervalo de tiempo que podemos medir, no el menor tiempo en que algo pueda ocurrir; la limitación es humana, no propia de la naturaleza, y por consiguiente aquello no implica ninguna cuantización objetiva del tiempo”. Este argumento descansa sobre una concepción a veces llamada “realismo dogmático”, defendida principalmente por Einstein, que, dicho de modo sencillo, defiende que la realidad posee características determinadas, que existen previa e independientemente al conocimiento humano de ellas. Por ejemplo, si a las 14:30 horas en la oficina observo un florero, afirmo entonces que ese florero hubiera estado exactamente ahí y a esa hora, si no lo hubiera observado. Esto puede parecer algo absolutamente evidente, pero en el mundo subatómico las leyes de la física clásica –que explican los fenómenos de la vida cotidiana– no valen y lo que creemos ‘evidente’ u ‘obvio’ deja de serlo; en consecuencia debemos replantearnos todo lo que aceptamos a priori. La mecánica cuántica manifiesta que aquello que no está sujeto a la medición no es objeto de ciencia, lo que supuso un gran debate filosófico.

Por ejemplo, podríamos afirmar que aunque el movimiento sea discontinuo debido a la cuantización de la energía, el tiempo en sí sigue fluyendo de manera continua. Pero ¿cómo podríamos medir esa continuidad si nosotros mismos, nuestros aparatos de medida, y toda la materia trabajan de forma discontinua? ¿Qué sentido tiene preguntarnos por el tiempo “de verdad” si a nosotros se nos manifiesta de una forma diferente? La cuántica cambia el rumbo del pensamiento científico, pues revela que la ciencia debe explicar lo que se mide y no lo que se es. Más abajo retomaremos este interesante punto.

FotogramasLa forma más intuitiva de visualizar la cuantización del tiempo –que ya de por sí es terroríficamente abstracta–, es imaginarnos la tira de fotogramas de una película. Cada uno de los fotogramas existiría durante un t_p, para luego destruirse y dar paso al siguiente, construyendo así lo que llamamos ‘realidad’. Pero esta analogía puede resultar dificultosa cuando tenemos en cuenta el carácter relativo del tiempo, que nos enseña la teoría de la relatividad especial. Desde Einstein sabemos que no existe un estándar de tiempo único, con el cual etiquetar los acontecimientos físicos, de manera absoluta, sino que cada sistema de coordenadas tiene su propia métrica del tiempo, su propia versión objetiva de la realidad. Ahora bien, si la realidad consta por tanto de infinitas versiones –infinitos observadores posibles–, así también existiría no una sino infinitas tiras de fotogramas, que se correspondan a los mismos sucesos físicos.

¡Pero momento!, porque la teoría de la relatividad general sostiene que el espaciotiempo es un continuo no euclidiano, cuya métrica condicionada por la masa es la responsable de la gravedad, y en donde no existe cuantización alguna. En cambio la mecánica cuántica no tiene en cuenta en lo más mínimo a la gravedad, explica un mundo en donde la energía es discreta, el espacio y el tiempo son euclidianos, y predice la discontinuidad de estos últimos. ¿Cuál es la verdadera faz de la naturaleza? Tanto la relatividad general como la mecánica cuántica funcionan perfectamente bien en las escalas que se aplican. Pero en los fenómenos físicos en donde ambas son necesarias –como las singularidades en agujeros negros, el Big Bang, escalas de Planck– producen resultados absurdos, esto es, fallan. Por ejemplo, con la ciencia actual no podemos saber qué ocurría en el Universo antes de los primeros 5·10-44 segundos, es decir, antes del primer tiempo de Planck luego del Big Bang. (También hay los de la opinión de que no tiene sentido preguntarnos qué había antes del ‘primer fotograma de la película’.)

Por ende, la hipótesis de la discontinuidad del tiempo y el espacio, predicha por la mecánica cuántica, requiere de una teoría unificadora –que explique los fenómenos cuánticos y gravitatorios– para ser confirmada o refutada; teoría que, hasta el momento en que se publica este artículo, no existe.

La cuantización de la energía –que sí fue prontamente comprobada– más tarde conduciría a un replanteamiento filosófico de gran trascendencia: qué es el presente, el futuro y la causalidad, y qué podemos conocer de ellos.

Werner Heisenberg (1901-1976)

Werner Heisenberg (1901-1976)

En el desarrollo de la mecánica cuántica, el siguiente paso lo dio Louis de Broglie en 1924 que, combinando la idea de Planck con la famosa equivalencia masa-energía de Einstein (E=mc2), dedujo que, así como las ondas pueden ser cuantos o partículas, las partículas, y en definitiva toda la materia, pueden comportarse también como ondas: ondas y partículas son la misma cosa. En 1925, Werner Heisenberg, a la edad de 24 años (¡!), se valió de esta dualidad onda-partícula para elaborar un modelo matemático que permitía, por primera vez, predecir de forma teórica los resultados medidos en los experimentos cuánticos: nacía formalmente la mecánica cuántica. Al año siguiente, Erwin Schrödinger reformularía el modelo de Heisenberg, de un modo substancialmente nuevo y más sencillo matemáticamente, en lo que se conoce como mecánica ondulatura. Una de las consecuencias más profundas de estos desarrollos fue la Relación de Indeterminación de Heisenberg, también llamada no de forma adecuada Principio de Indeterminación o Principio de Incertidumbre.

En un sentido, la Relación de Indeterminación explica que no es posible conocer simultáneamente y con precisión arbitraria la posición de una partícula y su velocidad (en realidad el momento lineal, que es el producto de velocidad y masa), o su energía y el tiempo en que la posee. Es decir, la indeterminación se da en ciertos pares de magnitudes asociadas, como la posición y la velocidad, o la energía y el tiempo. Cuanto mayor es la precisión con que se mide una de estas variables, menor será la precisión con que conoceremos la otra, y viceversa. Por ejemplo, si diseñamos un experimento para medir con gran precisión la posición de un electrón, el valor de su velocidad será bastante ‘borroso’. De acuerdo, pero ¿por qué?

La explicación que suele aparecer muy a menudo en la red, es que esto se debe a la influencia del observador sobre el sistema observado. Se argumenta que todo proceso de medición implica interaccionar con el objeto que se quiere medir, y en consecuencia modificarlo. Es muy común encontrar textos que exponen alegremente ejemplos como éste: “para medir la presión de un neumático es necesario dejar salir algo de aire, por lo tanto nunca conoceremos exactamente la verdadera presión, pues la hemos modificado al medirla”. A este respecto, pido a Pedro consenso de la siguiente expresión: ¡thbpppbppt! El ejemplo citado es totalmente absurdo, puesto que no tiene nada que ver con, ni refleja en lo más mínimo a, la Relación de Indeterminación; veamos por qué.

En primer lugar, la Relación de Indeterminación de Heisenberg no dice en ningún momento que es imposible conocer con total precisión una magnitud particular. Lo que sí dice, es que la imprecisión conjunta de dos magnitudes asociadas no puede ser menor que un valor límite, que es del orden de la constante de Planck. Sí es posible conocer con total precisión la velocidad de, por ejemplo, un electrón, pero en ese caso será imposible conocer a la vez su posición.

En segundo lugar, la razón de ser de las relaciones de indeterminación no tiene nada que ver con el proceso de medición, sino que se debe a la propia naturaleza discreta de la energía y a la dualidad onda-partícula; la ‘borrosidad’ es intrínseca a la materia, no al proceso de observación. Es cierto que toda observación implica interacción y por ende alteración –y no necesariamente en aquello que se está midiendo–, pero esa no es la razón de ser de la Relación de Heisenberg. Esto quedará en total evidencia cuando consideremos el caso de la indeterminación entre la energía y el tiempo, en la segunda entrega de este artículo.

Ahora bien, lo anterior inevitablemente sugiere la pregunta: ¿es que yo no conozco la posición del electrón, o es que el electrón no tiene una posición determinada? Aquí es donde comenzaron a dividirse las aguas del pensamiento cuántico. Por un lado, Heisenberg, junto con Niels Bohr y Max Born, entre otros, sostenía que el indeterminismo es propio de la naturaleza. No es que el electrón tenga una posición determinada y que yo no sé cuál es; los conceptos clásicos de posición, trayectoria, duración, etc., no valen en el mundo cuántico, en donde rigen otras reglas. Es el electrón quien es borroso, no mi conocimiento de él. Y por otro lado, Einstein era de los que creían que el electrón sí tiene una posición perfectamente determinada, pero no es posible conocerla ya que la mecánica cuántica es una teoría incompleta, en la que faltan variables que no fueron consideradas.

A Einstein no le gustaba para nada la idea de que la ciencia esté a merced del carácter azaroso e indeterminista de inserta la mecánica cuántica. Eso de que ‘no puedes saber simultáneamente la velocidad y la posición…’, ‘esto no tiene significado hasta que lo mides…’, le resultaba exasperante. De ahí su famosa frase –que a estas alturas empalaga el sólo hecho de citarla– “Dios no juega a los dados con el Universo”. Según su parecer, existe una realidad –aunque local– con características bien determinadas por la relación causal, es decir de causa y efecto, que existe entre los sucesos físicos. Detengámonos en esto.

Desde que Newton publicó sus “leyes del movimiento”, surgió la idea de que todo en la naturaleza está mecanizado, que todo en el universo está sometido a una serie de leyes matemáticas bien definidas, que el tiempo es una cadena irrompible de causas y efectos. Así creció una corriente filosófica llamada Determinismo, de la cual fue Pierre Laplace (1749-1827) uno de los mayores exponentes. A Laplace se le ocurrió un experimento mental para ilustrar esta concepción, que generalmente se lo llama como ‘El Demonio de Laplace’.

El tiempo era concebido como una cadena irrompible de causas y efectos.

El tiempo era concebido como una cadena irrompible de causas y efectos.

Si, por ejemplo, conocemos la posición, la velocidad y la masa de algunos cuerpos que chocan entre sí, podremos predecir con total certeza qué le ocurrirá a cada uno en cualquier instante de tiempo futuro o pasado. Supongamos el caso extremo, en que conociéramos la posición y el momento lineal (la velocidad por la masa) de todas y cada una de las partículas del universo. A efectos prácticos esto sería sobrehumano, pero perfectamente posible. Con todos estos datos podríamos calcular con absoluta certidumbre, de acuerdo a las leyes del movimiento, lo que sucederá en el universo en cualquier instante de tiempo futuro. Y no sólo en lo que respecta cuerpos inertes; recordemos que el pensamiento humano es un proceso molecular regido por las mismas leyes físicas que gobiernan la materia inanimada. Así que, conociendo las posiciones y velocidades de las partículas que conforman nuestro cerebro, sería totalmente posible predecir pensamientos futuros y pasados.

De estas consideraciones, algunos físicos y filósofos llegaron a postular que la voluntad y la libertad humanas no existen en realidad, sino que toda decisión y acto del hombre son resultado de una sucesión ininterrumpida e inquebrantable de causa-efecto, entre las partículas que conforman la materia, regidas por las leyes físicas de la naturaleza. De tal forma, la concepción determinista admite que el futuro, en su totalidad, está contenido en el presente. Esto es, los sucesos futuros están inexorablemente determinados por los presentes. (Como hablamos en otro artículo, Leibniz también había desarrollado esta idea en su teoría de las mónadas.) Por ejemplo, si un suceso A implica B, el cual implica C, el cual implica D, el cual implica E, puedo saber con total certeza que si ocurre A, ocurrirá E. Pero si has atendido a las consideraciones hechas sobre las relaciones de indeterminación, ya deberías percibir que la tesis determinista no puede sostenerse.

Sin embargo, aún mucho antes de Heisenberg, ya se habían hecho duras críticas al Determinismo, como la siguiente, que es bastante interesante. (Este párrafo hay que leerlo muy despacio.) Si con el conocimiento exacto del estado presente de mi persona, puedo predecir con total certeza mis pensamientos y comportamientos futuros, y si de hecho lo hago, entraría en conciencia de ellos, y tendría la posibilidad de no llevarlos a cabo, por lo que mi predicción determinista sería falsa. ¿Cómo puede el Determinismo implicar la ‘autopredicción’ de nuestras propias acciones futuras? Es posible que estés pensando que, aún así, todas las ‘autopredicciones’ podrían ya estar determinadas y que, al entrar en conocimiento de ellas, dejarían de tener validez, pues podrían no cumplirse. Pero si con el simple hecho de entrar en conocimiento de las predicciones, éstas dejan de tener validez, sólo la tendrán aquellas que no han sido conocidas, es decir aquellas que no hayan sido previstas. Llegamos entonces a una contradicción lógica: las predicciones deterministas son válidas en tanto no hayan sido predichas –en lo que respecta a procesos mentales–.

La naturaleza está gobernada por el azar.

La naturaleza está gobernada por el azar.

Tanto en la mecánica de Newton como en la de Einstein, el Principio de Causalidad establece, en un sentido estricto, que mismas causas producen mismos efectos, esto es, una causa en determinadas circunstancias produce un solo efecto posible –que es el previsto por la teoría–. Pero esto deja de ser cierto en la mecánica cuántica, según la cual idénticas causas pueden producir efectos diferentes, aleatoriamente. Es decir, aparece el factor de azar, que rompe con la rígida cadena de causalidad, manifestada en las mecánicas de Newton y Einstein. No confundamos esto con lo que llamamos ‘azar’ en el mundo macroscópico. Por ejemplo, si dejamos caer un dado, el hecho de que salga el número 3 no es estrictamente un proceso aleatorio. Si repitiéramos el proceso dejándolo exactamente como lo hicimos anteriormente, con las mismas condiciones de aire, etc., saldría inequívocamente nuevamente el número 3. Es en el mundo subatómico donde entra en juego –nunca mejor dicho– el factor del azar. Las partículas se comportan de un modo que no es posible comprender con las nociones que tenemos de ‘anterior’, ‘posterior’, ‘posición’, ‘existencia’, etc. En palabras de Heisenberg:

Cualesquiera sean los conceptos o palabras que se han formado en el pasado en razón del intercambio entre el mundo y nosotros mismos, la verdad es que no están estrictamente definidos con respecto a su significado; es decir, que no sabemos hasta dónde pueden ayudarnos a encontrar nuestro camino en el mundo. Frecuentemente sabemos que podemos aplicarlos a un extenso orden de experiencias internas y externas, pero nunca sabemos con exactitud cuáles son los límites precisos de su aplicabilidad. Esto es verdad hasta para los conceptos más simples y generales, como “existencia” y “espacio y tiempo”. En consecuencia, con la razón pura nunca será posible arribar a una verdad absoluta.

Como decía Kant, no tiene sentido preguntarnos por la cosa en sí, sino por sólo qué podemos conocer de ella. No porque nuestros sentidos lo impidan, sino porque nosotros mismos formamos parte del todo que intentamos conocer. Es decir, desde la mecánica cuántica ya no se puede decir que por un lado hay un objeto cognoscible y por otro un sujeto cognoscente. No podemos intentar comprender la realidad como si fuera algo aislado, que está allí, a la espera de ser interpretado por un sujeto, puesto que la realidad sólo es tal en tanto se presenta ante el sujeto. La idea de Einstein de un mundo determinado e independiente del sujeto, se derrumba por el irrebatible nexo sujeto-objeto que inserta la mecánica cuántica. Cabe citar nuevamente a Heisenberg:

[...] no podemos olvidar el hecho de que las ciencias naturales han sido formadas por el hombre. Las ciencias naturales no describen y explican a la naturaleza simplemente; forman parte de la interacción entre la naturaleza y nosotros mismos; describen la naturaleza tal como se revela a nuestro modo de interrogarla.

Nos vemos en unos días, en la segunda parte de este artículo.



El Cedazo


Eso que llamamos “Tiempo” – En la Mecánica Cuántica (II)

Posted: 07 Jul 2009 10:27 AM PDT

Hoy continuamos con la serie en donde exploramos las principales concepciones sobre la naturaleza del tiempo a lo largo de la historia, de forma accesible. En la primera parte de este artículo, comentamos acerca de algunas consecuencias de la mecánica cuántica, como la hipótesis de la discontinuidad del tiempo y la ruptura del concepto de causalidad determinista, en virtud de las Relaciones de Indeterminación de Heisenberg.

Durante el siglo XX, el desarrollo de esta nueva mecánica demostraría cuán equivocados estábamos acerca del funcionamiento básico de la naturaleza, derrumbado muchas nociones filosóficas milenarias, como el determinismo o el monismo, así como resucitando otras profundas concepciones, entre las que cabe destacar la del carácter incognoscible del Universo –en el sentido de Kant– o la del libre albedrío. Sin embargo, también brotarían nuevas y realmente interesantes implicaciones –a partir del estudio de desconocidos fenómenos subatómicos–, como la posibilidad de la ‘bifurcación’ del tiempo, o la Interpretación de Universos Paralelos del físico Hugh Everett (1930-1982).

rio-saskatchewan

El tiempo era antiguamente concebido como un río. Pero el avance de la ciencia nos hizo reconsiderar si en verdad tiene sentido hablar de un único cauce. (Bifurcaciones del Río Saskatchewan. Fuente: www.geo.uu.nl)

Especialistas y académicos advertidos están que esta serie sigue la filosofía “Antes simplista que incomprensible”. Además, como se dijo en la entrada anterior, aquí no se pretende explicar detalladamente los fundamentos de la mecánica cuántica, sino sólo mostrar sus principales implicaciones en la investigación de la naturaleza del tiempo, aunque sin necesidad de conocimientos previos. Para quienes deseen introducirse en aspectos de la cuántica en general, tienen la serie Cuántica sin fórmulas, de Pedro.

Llegar al núcleo de la cuestión que a este artículo concierne, requiere que primero nos familiarizarnos con algunos conceptos.
Erwin Schrödinger (1887-1961)

Erwin Schrödinger (1887-1961)

En busca de un modo más sencillo y menos abstracto que el de Heisenberg, a la hora de describir el mundo subatómico, Schrödinger formuló la famosa ecuación que recibe su nombre (Ecuación de Schrödinger), y que permite estudiar cómo va cambiando un sistema físico, como un electrón libre, a lo largo del tiempo. Él abandona la idea de que el electrón, por seguir con el ejemplo, es una partícula, y encuentra que tratarlo como una onda es más sencillo matemáticamente. El resultado de esa ecuación es lo que se llama función de onda del electrón. Esta función es un aparato matemático que describe completamente al electrón, es decir, no representa ninguna magnitud en particular, sino todas a la vez.

No vamos a entrar en detalles, pero sepamos que las distintas características de la función de onda revelan diferentes magnitudes físicas sobre el sistema que estamos estudiando. Pero recordemos asimismo las Relaciones de Indeterminación de Heisenberg (desde ahora RIH): si en la función, el valor de la velocidad está muy determinado, el valor de la posición será muy difuso, y viceversa.

La función de onda, entonces, no representa el estado en que estará el electrón cuando realicemos la observación, como podría esperarse en la mecánica de Newton o en la de Einstein, sino todos los estados posibles o probables, dentro de lo que permiten las RIH. Ahora bien, todos estos estados posibles del electrón –que determinan por ejemplo los valores de su posición, energía, etc.– se encuentran superpuestos dentro de la función de onda. Vayamos despacio. En la física pre-cuántica lo que se hace es tomar datos de un sistema físico y con una ecuación averiguar cómo va a evolucionar en un determinado período de tiempo, obteniendo el resultado que inequívocamente mediremos en la realidad. Pero en cuántica, lo que obtenemos es una superposición de varios resultados, cualquiera de los cuales puede tener lugar en la realidad. No podemos elegir o inclinarnos por alguno de ellos antes de realizar la observación; el estado en el que se encuentra el sistema (en nuestro ejemplo, el electrón) es un estado de superposición.

Este estado de superposición evoluciona en el tiempo mediante la ecuación de Schrödinger, de una manera que siempre estará formado por los mismos estados básicos. Es decir, no pueden aparecer con el tiempo estados nuevos, ni desaparecer otros, como por ejemplo modo tal que quede uno solo. Sólo cuando se realiza la medición física ‘desaparece’ la superposición y se observa uno solo de los estados previstos. A este proceso se lo llama colapso de función de onda, ya que viola la evolución temporal dada por la ecuación de Schrödinger, que establece que se mantienen todos los estados básicos intactos en el tiempo.

Pero detengámonos un momento. ¿Qué significa que distintos estados posibles estén superpuestos?, ¿y qué nos dice esto sobre la naturaleza del tiempo?

Uno de los principios más fundamentales y antiguos de la Lógica es el Principio de Contradicción (también llamado “de no contradicción”), que simplemente dice que dos proposiciones contrarias no pueden ser verdaderas al mismo tiempo. Por ejemplo, no es posible que una moneda muestre cara y no muestre cara a la vez. Lógico. Este concepto es importantísimo en la noción de tiempo desde Aristóteles hasta Einstein. El tiempo es introducido como necesidad de justificar el hecho de que, en efecto, los contrarios existen, en otras palabras, que en el mundo contemplamos cosas que son de determinada manera y que al cabo de un tiempo son de otra; ejemplo de esto es el movimiento, el cambio. El tiempo interviene para cumplir el papel de orden, de número, como decía Aristóteles. En resumen, una frase célebre de Einstein (algo irónica, claro, pero que ayuda a complementar la idea):

La única razón para que el tiempo exista es para que no ocurra todo a la vez.

Ahora bien, el concepto de superposición cuántica viene para complicar las cosas. La mecánica cuántica nos dice que hasta que no realicemos el proceso de medición, no podemos ir más allá de lo que nos muestra la función de onda, que contiene todos los resultados posibles en forma superpuesta. Por ejemplo, supongamos que la función de onda de un electrón nos dice que la posición de éste puede ser (0, 1), (0, 2) o (0, 3) (permíteme suponer que existen dos dimensiones de espacio, ¿sí?) Podríamos pensar: claro, pero aunque no la conozcamos, la posición del electrón debe tener uno de los valores posibles, del cual nos enteramos cuando realizamos la observación. Pero veremos que este argumento no puede sostenerse cuando tengamos en cuenta otras consideraciones. Es necesario aceptar que el electrón está en los tres lugares a la vez. En este proceso, el tiempo muestra una naturaleza distinta a la que estamos habituados, porque los contrarios coexisten simultáneamente, lo cual obliga o bien a rechazar el Principio de Contradicción, o bien a considerar una ‘bifurcación’ del tiempo.

Consideremos el experimento de la doble rendija. Por si no lo conoces o no lo recuerdas bien, aquí dejo un vídeo explicativo. Si eres físico y/o lo tienes muy bien en claro, conviene que lo saltees o el autor de este artículo no se hará responsable del desarrollo de onicofagia crónica o tricotilomanía.

Lo que nos interesa de esto es que si intentáramos comprender este tipo de fenómenos con nociones de la física clásica, o más concretamente a partir de la intuición, nos enfrentaríamos con una paradoja, en virtud del Principio de Contradicción. Si le preguntáramos a Newton –o a Einstein– qué sucedería en esta situación, nos diría que el electrón pasa por una rendija o bien por la otra, y evidentemente eso no sucede. Entonces, ¿qué le ocurre al electrón en el momento de atravesar las rendijas? ¿Se divide en dos y se reintegra luego? ¿La indeterminación de su posición permite que esté en varios lugares a la vez? ¿El electrón interfiere consigo mismo, en el tiempo? Al respecto, Werner Heisenberg dice (énfasis mío):

Este ejemplo muestra claramente que el concepto de función de probabilidad no permite una descripción de lo que sucede entre dos observaciones. Todo intento de encontrar tal descripción conducirá a contradicciones; esto demuestra que el término ‘sucede’ debe limitarse a la observación.

Lo que está diciendo Heisenberg es tremendo, porque le está concediendo al tiempo un carácter subjetivo –o idealista, si se quiere–, que sugiere que no tiene significado físico lo que ocurre entre dos observaciones, y que el tiempo sólo es tal en tanto es concebido por el sujeto. Tal vez, como decía Kant, no tenga sentido preguntarnos por la cosa en sí, sino más bien qué podemos conocer de ella; es decir, que lo que observamos no sea la naturaleza en sí, sino la naturaleza presentada a nuestro modo de interrogarla. Muy bien pero… ¿entonces qué significa la función de onda?, ¿es simplemente una abstracción?, ¿qué alianza con la realidad tiene esa abstracción?

Allá por 1957, el físico Hugh Everett propuso la Interpretación de Universos Paralelos (o Múltiples) para intentar encarar estas cuestiones. Antes que nada aclaro que no pretendo exponer una formulación rigurosa de la misma, sino más bien dar una idea intuitiva de lo que significa. Supongamos que tengo un dado común de seis caras. Si yo lo tiro al aire, la “función de onda del dado” me mostraría una superposición de las seis caras, como resultados posibles. Imaginemos que existe la misma probabilidad de que salga cualquiera de los seis números. Lo que dice esta interpretación es que cada resultado posible existe físicamente, pero en distintos universos. Éstos serían exactamente iguales (sí, partícula por partícula), salvo por el desenlace del suceso en cuestión. Si al caer, el dado muestra el número 3 por ejemplo, eso significa simplemente que estoy en el universo en el que la función de onda colapsó de modo tal que salió el número 3; lo que implica que inexorablemente en otros cinco universos habrían salido los restantes números (1, 2, 4, 5 y 6).

No perdamos de vista que el ejemplo de los dados es simplemente una analogía. La interpretación de Everett versa sobre fenómenos subatómicos.

No perdamos de vista que el ejemplo de los dados es simplemente una analogía. La interpretación de Everett versa sobre fenómenos subatómicos.

Sé que esto puede sonar extraño, y no hay culpa; cuando Everett publicó su hipótesis fue ampliamente ignorado o rechazado. Pero en las últimas décadas, esta hipótesis estuvo en constante estudio y fue reconsiderada ya que permite dar respuesta a fenómenos de otra forma inexplicables. Según esta interpretación, todos los estados posibles superpuestos en la función de onda tienen lugar en la realidad, pero en universos distintos. Lo que es más, nosotros mismos como observadores también tendríamos nuestros “paralelos” presentes en tales universos, cada uno de quienes observaría un resultado posible.

Algunos físicos y filósofos han calificado a esta hipótesis como no falseable, lo que significa que no sería susceptible de ser comprobada o refutada por experimentación. Lo cierto es que hasta la fecha no se ha encontrado evidencia –siquiera indirecta– que avale la interpretación de universos múltiples, aunque nada garantiza que en un futuro no se la halle (a la evidencia indirecta). Un comentario final: buscar en la red sobre este tema es una odisea; verás que resulta como caminar en bosques pantanosos cuando encuentras miles y miles de artículos ‘divulgativos’ del tipo “Universos paralelos comprobados”, o disparates similares. Ya sabes cómo son los medios. Mi consejo: cautela.

Retomemos, sin embargo, el tema anterior, que aún hay muchas cosas interesantes por considerar. Existen frecuentes confusiones sobre la ecuación de Schrödinger, como cuando se afirma que no es determinista, lo cual es falso. La ecuación de Schrödinger es completamente determinista porque nos dice exactamente qué función de onda existirá en cualquier instante en el tiempo. Es en el proceso del colapso de la función de onda en donde aparece el indeterminismo, ya que cualquiera de los estados posibles superpuestos puede tener lugar en el universo –si se quiere, en nuestro universo–.

Otro aspecto interesante es que la ecuación de Schrödinger es totalmente reversible en el tiempo, es decir, es igualmente coherente “si pasáramos la película al revés”. Recuerdas que, cuando hablamos de los procesos reversibles e irreversibles, vimos que la dirección del tiempo estaba únicamente determinada por el aumento de la entropía. Para los físicos y filósofos de la época, era algo estremecedor tener que aceptar que la única diferencia entre el pasado y el futuro esté dada simplemente por las probabilidades del desorden. ¿Acaso existirá alguna discrepancia realmente entre pasado y futuro, o se trata de la misma cosa? Acompáñame en el siguiente experimento mental.

Imaginemos que arrojamos una moneda tan fuertemente que queda en órbita alrededor de nuestro planeta. El proceso físico “moneda orbitando planeta” es completamente simétrico y reversible en el tiempo. Si filmáramos este hecho y lo pasáramos de adelante hacia atrás, sería algo totalmente explicable por las leyes de la física. Ahora bien, en ese momento, el lado que muestra la moneda –cara o cruz– está indeterminado. “¿Cómo? ¡Pero no tiene sentido hablar del lado que muestra la moneda pues aún no ha caído!”. Así es, pero por favor concédeme lo que dije antes para que el experimento sirva a lo que deseo explicar.

Mientras que yo no capture la moneda –de algún modo– la “función de onda de la moneda” seguirá mostrando una superposición de los resultados posibles: cara y cruz. Y esta función evolucionará en el tiempo de forma perfectamente reversible. Pero cuando la he atrapado –no me preguntes cómo– la función de onda colapsa hacia uno de los estados posibles y todo este fenómeno deja de ser simétrico en el tiempo.

El proceso de colapso de función de onda, pues, comenzó a ser interpretado como una nueva ruptura de la simetría temporal –como una nueva “flecha del tiempo”– puesto que viola la reversibilidad de la evolución de los fenómenos cuánticos, dada por la ecuación de Schrödinger. E incluso se llegó a postular que este proceso tiene mayor fortaleza que el del aumento de la entropía, a la hora de designar una “flecha del tiempo” objetiva. Pero el problema es que el colapso de función de onda depende plenamente del observador: del sujeto. Entonces resulta algo aún más turbador considerar que el curso del tiempo esté absolutamente establecido por el sujeto, y que no sea nada objetivo.

Lo cierto es que el fenómeno del colapso de función de onda es uno de los que menos entendemos en la actualidad, y que más debates ha generado entre físicos y entre filósofos. Nada podemos asegurar hoy.

Profundicemos un poco más en otro asunto ‘con miga’ sobre este gigante concepto que es el de función de onda. Concretamente, ¿qué tipo de información nos brinda sobre la realidad? Las variables que definen las características y el comportamiento de un sistema físico, y que por tanto pueden ser medidas y operadas matemáticamente, en mecánica cuántica se llaman observables. Habíamos visto que las RIH se dan en ciertos pares de observables, como la posición y el momento lineal (masa por velocidad), que son llamados observables incompatibles o inconmutables, es decir que cuan mayor precisión tenemos en la medición de uno de éstos, menor es la precisión con la que conoceremos a su observable “pareja”. Lo que nos interesa es que para la mecánica cuántica el tiempo no es un observable.

¡¿Cómo?! Esto parece ser un problema bastante grave, pues ¿cómo se explica la relación de indeterminación entre el tiempo y la energía? Volveremos a eso luego. Primero, ¿qué significa que el tiempo no sea una magnitud observable? El asunto es algo complejo, pero básicamente sucede que, a diferencia de los observables, el tiempo es entendido como un parámetro, dentro de la ecuación de Schrödinger, a partir del cual nos ubicamos en el momento en que queremos saber qué pasa con la función de onda que estamos estudiando. Si esto se parece al concepto de tiempo de Newton (“verdadero, matemático y que fluye sin relación con nada externo”), no es coincidencia. Justamente, en sus comienzos, la mecánica cuántica no tuvo en cuenta el carácter relativo del tiempo y del espacio, que manifiesta la Teoría de la Relatividad de Einstein.

Paul Dirac (1902-1984)

Paul Dirac (1902-1984)

Sólo una mente brillante lograría combinar la noción de tiempo y espacio relativos con las ecuaciones cuánticas. Se trata de Paul Dirac (1902-1984) que en 1928 encontró una forma muy elegante lograrlo, lo que le valió el Premio Nobel, al igual que todos los físicos que estuvimos nombrando hasta aquí. Esta combinación de la relatividad especial (ojo, no relatividad general) con la cuántica, desencadenó una serie de totalmente inesperadas y profundas consecuencias. En principio, se pudo explicar por primera vez la relación de indeterminación entre el tiempo y la energía, aunque cuyo significado es algo distinto que el de la posición y la velocidad. Una definición un poco más rigurosa de las RIH que la que estuvimos comentando, sería decir que la indeterminación de la posición (\Delta x) multiplicada por la indeterminación del momento lineal (\Delta p), es siempre mayor a un valor límite, similar a la constante de Planck (\hbar/2). Lo que se puede expresar elegantemente de la siguiente manera:

\Delta x \cdot \Delta p \ge \hbar/2

Es decir, es imposible reducir la indeterminación a cero; ésta siempre será mayor que la constante de Planck (o más precisamente “constante de Dirac”) dividida en 2. Bien, de manera similar la relación entre el tiempo y la energía adopta la siguiente forma (por favor, no la mires con horror; contempla su belleza):

\Delta E \cdot \Delta t \ge \hbar/2

Se entiende, ¿no? Pero ojo, porque \Delta t no hay que interpretarlo como “la indeterminación del tiempo”, sino más bien como el período de tiempo en el que determinamos la energía de algo. Si miramos la ecuación desde otro punto de vista, esto se entenderá muy fácilmente. Pasemos \Delta t hacia el otro lado de la igualdad y nos queda: \Delta E \ge \hbar / 2 \Delta t. Esto quiere decir que cuanto menor sea el intervalo de tiempo que usemos para medir la energía de, por ejemplo, un electrón, más indeterminada estará esta energía, ya que, como sabes, todo número dividido por algo que tiende a cero, es igual a algo que tiende a infinito. Cuanto más reducimos el intervalo de tiempo, más indeterminada estará la energía.

Muy bien, pero ¿me estás diciendo que la energía puede variar arbitrariamente, violando el principio de conservación de energía? Así es; cuando hablamos de intervalos de tiempo ridículamente pequeños, ocurren fenómenos ciertamente extraños. Un aspecto aún más fascinante de la indeterminación energía-tiempo es lo que generalmente se llama “Energía del vacío”. Piensa en esto: imaginemos una región muy remota del universo, totalmente privada de materia y energía; es decir, espacio vacío en el sentido más puro. En este caso –ideal, por su puesto– la energía presente estaría totalmente determinada: cero. Esto violaría la relación de indeterminación entre el tiempo y la energía, por lo que tal espacio vació no puede existir.

¿Entonces qué sucede? Los físicos llegaron a la conclusión de que en los pequeños intervalos de tiempo que admiten las RIH, se deben ‘crear’ cierto tipo de partículas para luego ‘aniquilarse’ entre sí. Bien, pero ¿cómo pueden crearse partículas literalmente de la nada?; ¿de dónde toman la energía? Por más extraño que parezca, de ninguna parte. Sobre esto, Heisenberg dice:

[...] Por ejemplo, un esquema, cuando es interpretado en términos de acontecimientos reales en el espacio y el tiempo, lleva a una especie de reversión del tiempo; predeciría procesos en los que repentinamente se crean partículas en algún punto del espacio, cuya energía es luego provista por algún otro proceso de colisión entre partículas elementales en algún otro punto.

Es decir, se podría interpretar que, para crearse, estas partículas toman la energía que se produce cuando colisionan y se aniquilan luego; en otras palabras, obtienen la energía desde el futuro. Es como si compráramos algo al fiado, y pagáramos luego. Pero claro, estamos hablando de intervalos de tiempo ínfimos (y de espacio también; conviene aclarar), casi inconmensurables, en donde parece darse esta “reversión del tiempo”, como decía el alemán. Evidentemente, la naturaleza del tiempo no es nada homogénea, en este sentido.

Demás está aclarar que la existencia de este fenómeno de creación y aniquilación de partículas, demuestra claramente que las relaciones de indeterminación no tienen nada que ver con el proceso de observación, sino que son propias de la Naturaleza. Por otro lado piensa que esto no se da sólo en el vacío del espacio exterior, sino que está teniendo lugar en la habitación en la que lees este artículo, en frente tuyo, dentro de tu cuerpo, etc.

Pero hay algo más –y con este tema cierro el artículo–. Para que las ecuaciones tuvieran sentido, Dirac supuso que en este fenómeno debería tener lugar un nuevo tipo de partículas, con propiedades muy curiosas: las antipartículas. Para cada partícula conocida, existe su correspondiente antipartícula que es exactamente igual, salvo por la carga, la paridad y el tiempo. Hace bastante, Pedro ha explicado breve y claramente de qué se trata esto, así que puedes leer este artículo antes de continuar. Créeme que vale la pena.

Asumo, entonces, que ya entiendes lo que significa la simetría de carga, paridad y tiempo, entre partículas y antipartículas. Existe un teorema fundamental, que dice que las leyes de la física son las mismas si cambiáramos la carga, la paridad y el tiempo de todas las partículas, esto es, ante las tres simetrías combinadas, lo que se llama como Simetría CPT. Es decir, si invirtiéramos las cargas, pusiéramos al Universo ‘reflejado en un espejo’ e invirtiéramos la dirección del tiempo, todo sería exactamente igual (desde el punto de vista microscópico, claro). En un principio, se aceptaba que cada una de estas tres simetrías por separado también era válida. Pero a mitad del siglo pasado se descubrió que la C y la P son violadas por ciertos fenómenos físicos, aunque ambas combinadas sí son válidas. Entonces, si la combinación CP se conserva por un lado, eso implica, de acuerdo con el teorema CPT, que la simetría T debe ser válida independientemente: que no existe una dirección privilegiada de tiempo.

Conviene aclarar cómo es eso de que el tiempo es inverso para las antipartículas, ya que frecuentemente lleva a malentendidos. Se podría llegar a pensar que si existiera un planeta con seres compuestos de antimateria, el tiempo para ellos transcurriría de forma inversa a la nuestra. Aunque excitante, esto es falso. Lo que dice la simetría T es que, en lo que respecta a una antipartícula, es decir, desde el punto de vista microscópico, estudiar su comportamiento con las leyes de la física conocidas requiere invertir el signo del tiempo en las ecuaciones. Sí; es como si el tiempo fluyera al revés, pero sólo para la antipartícula individual. Recordemos que en el mundo macroscópico la ‘flecha del tiempo’ está dada por el aumento de la entropía, y éste no distingue entre materia y antimateria.

En lo que respecta al mundo microscópico, no existía nada que indique una dirección –mejor dicho, sentido– del tiempo: para las partículas, pasado y futuro parecerían ser la misma cosa. Sin embargo, en 1964 se descubrió por primera vez un fenómeno que viola la simetría T. Se trata de la desintegración de cierto tipo de partícula (llamada Kaón o mesón K). Este hallazgo representó el primer proceso microscópico en donde existe una diferencia física entre el pasado y el futuro. Al contrario que la desintegración de las demás partículas, la del Kaón es la única que si la filmáramos en una película y la pasáramos en sentido inverso, veríamos un fenómeno que no puede existir en el Universo. Este descubrimiento fue de gran trascendencia para la comprensión del tiempo, aunque obviamente aún estamos muy lejos de llegar a un concepto certero.

Espero que esta clase de ‘filosofísica’ no haya resultado demasiado densa. En las próximas entradas comenzaremos a desmenuzar el tema más apasionante de la serie: Los viajes en el tiempo. Hablaremos de cómo surge el concepto, de las posibilidades y dificultades teóricas, filosóficas y prácticas, entre otros temas de interés. Hasta la próxima.

miércoles 22 de abril de 2009

Roger Penrose: Libro El camino a la realidad




Desde el blog de Maikel Nai, nos dice y compartimos la estimación,en Argentina
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El camino a la realidad - Roger Penrose



“El camino a la realidad“, el libro del físico inglés Roger Penrose que me he leído este mes parcialmente, es la magnífica edición española (un 10 para el traductor Javier García Sanz) del original del año 2004 “The Road to Reality“. Un libro que cubre los conceptos básicos del modelo estándar de la física moderna y en el que el autor - recordemos, un físico matemático de renombre mundial - discute sobre relatividad general y mecánica cuántica, para luego introducirse en la posible unificación de estas dos teorías.

Considero un deber advertir de la densidad de este libro sobre física, la cual lo hace apto solo para verdaderos amantes de la disciplina que busquen algo más que las típicas ideas generales (las famosas metáforas de Hawking de las os hablé en el libro anterior) de una obra de divulgación. De hecho este extenso libro de casi 1.500 páginas, exige que el lector se haga con unos rudimentos de matemática avanzada para ir progresando en su desarrollo, para lo cual el propio autor dedica 16 capítulos completos (unas 525 páginas) con intención de enseñar las matemáticas necesarias que le permitirán entender la obra.

Toda la escala de este “Camino a la realidad” es realmente asombrosa, baste explicar que Penrose le dedicó 8 años de trabajo y que el epílogo dedicado a la bibliografía consultada supera las 50 páginas. Pese a todo esto y a pesar de que el libro tiene un precio elevado (como corresponde a un volumen de estas caracterísitcas y en tapa dura) es sorprendente descubrir que se esté vendiendo bastante bien. Desde que salió al mercado en castellano en el año 2006, la obra va ya por la cuarta edición, lo cual habla bastante a favor del número y el nivel cultural de los aficionados hispanoparlantes a la física.

Como os comentaba anteriormente, el aspecto físico del libro comienza realmente en el episodio 17 dedicado al espaciotiempo. A partir de ahí, la obra se mueve a través de distintos campos relacionados con este, derivando de él las fuerzas clásicas de la electricidad y magnetismo a partir de sus principios; esto es, que si uno vive en un espaciotiempo de un tipo particular, estos campos se desarrollan de forma natural como consecuencia del mismo. Posteriormente, en los capítulos dedicados a la discusión sobre langrangianos y hamiltonianos, comienza a hablarse de las leyes de la energía y su conservación, tras lo cual el libro se introduce en una discusión completa sobre la física cuántica, teoría de partículas y teoría de campo cuántico. El libro le dedica así mismo un capítulo completo al problema de las mediciones en mecánica cuántica, y casi al final de la obra se dedica un capítulo a las supercuerdas, así como a la gravedad de lazos y a la teoría de twistores (esta última, un desarrollo del propio Penrose). El libro concluye en el capítulo 34 (especialmente recomendable y cuyo título da nombre al libro) con una exploración a otras teorías y a posibles evoluciones de estas últimas.

La concepción del libro es verdaderamente original ya que no se limita a hacer un breve resumen histórico del modo en que los científicos fueron creando, a través de sus observaciones, las ecuaciones que explicaban la naturaleza. En lugar de esto el autor revierte el proceso, demostrando primero las matemáticas necesarias para discutir el espaciotiempo en el que parece que vivimos, y explicando que las propiedades - como el electromagnetismo - se forman simplemente a partir de las características del propio espaciotiempo. El autor además no esconde su perspectivas personales y toma partido en las discusiones académicas del momento, lo cual podría ir un poco en contra de la tradicional “corrección política” de las obras de divulgación. De este modo descubrimos que Penrose (un confeso platonista) es bastante escéptico con la teoría de cuerdas (al respecto son muy interesantes sus conclusiones sobre las modas en física), y que prefiere los trabajos de su amigo Lee Smolin en gravedad cuántica de lazos. Al mismo tiempo es optimista sobre su propio desarrollo, la teoría de twistores, y muestra su controvertido y especulativo punto de vista sobre el papel de la consciencia en la física, que según su parecer podría dar lugar a una biofísica cuántica de la mente. (Permitidme recordaros que han sido precisamente las teorías de la mente de Penrose, junto a los trabajos del anestesista Hameroff, los que han popularizado el concepto de mente cuántica).

En fin, un incunable que no debería faltar en las estanterías de cualquier facultad de física y que es preciso leer muy, muy (pero que muy) poquito a poco. De hecho debo confesar que en todo este mes no he podido leer el libro en toda su extensión (apenas una cuarta parte), por lo que he ido leyendo capítulos alternos, completando mis conclusiones con conceptos generales extraidos de otras críticas al libro. Es más, creo que esta obra (como cualquier otra con caracter enciclopédico) no debería ser leída de forma continua, como si de una novela se tratara, sino que su intención es la de ser consultada, degustada y paladeada tras prepararse intelectualmente con ahinco para ello.

Mentiría si no reconociera que las exigencias matemáticas del libro me han superado en buena parte del mismo. El propio autor advierte al lector de este problema en el prólogo del libro, aunque sugiere que se lea de todos modos para intentar captar la belleza de las matemáticas en líneas generales. Penrose ejemplifica esta extraña metodología de lectura, con notas autobiográficas. Según él, cuando era pequeño no soportaba el ajedrez (juego muy apreciado y seguido por el resto de miembros de su familia) y aunque se perdía siguiendo los desarrollos de partidas famosas, le gustaba leer en las publicaciones que llegaban a su casa, la “épica” de esas partidas y los datos biográficos de los jugadores. Eso es lo que Penrose pide a los lectores, que no se sientan intimidados por las omnipresentes ecuaciones, y que enfoquen sus esfuerzos a intuir “la belleza y la magia” del universo que nos rodea y sus matemáticas.

Desde luego, si encontraste serias dificultades conceptuales leyendo los libros divulgativos sobre física de Hawking, no es una buena idea que trates de “rellenar” los vacíos enfrentándote a Penrose. Pero si mañana todo el saber sobre física del planeta fuera a desaparecer, y tuvieras que rescatar un solo libro sobre el que edificar de nuevo una explicación al entramaje natural del universo; si tuvieras que elegir una única obra de “metadivulgación” ambiciosa que sirviera de legado a las generaciones posteriores, este es el libro que te aconsejaría.

sábado 18 de abril de 2009

18 abril Recordando al mas grande de la Ciencía.


Traductor : Rosie Shaddock
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BIOGRAFIAS
Biografía de Albert Einstein
Biografía de Albert Einstein

Nace: 14 de marzo de 1879 en Ulm, Württemberg, Alemania.
Muere: 18 de abril de 1955 en Princeton, New Jersey, EE.UU.


Albert Einstein comenzó sus estudios escolares alrededor del año 1886 en Munich. Recibió lecciones para tocar violín desde los seis y hasta los 13 años de edad y asimismo se le dio educación religiosa en casa en donde le fue impartido el judaísmo. Dos años más tarde se inscribió en el Luitpold Gymnasium1 en donde también recibió formación religiosa. Estudió matemáticas, en particular cálculo, comenzando alrededor de 1891.

En 1894 la familia Einstein se mudó a Milán pero Albert permaneció en Munich. En 1895 Einstein reprobó un examen que le hubiese permitido estudiar para obtener un diploma como ingeniero en electricidad en la Eidgenössische Technische Hochschule (ETH) en Zúrich. Einstein renunció a la ciudadanía alemana en 1896 y permaneció sin ciudadanía alguna por varios años. Ni siquiera solicitó la ciudadanía suiza sino hasta 1899, la cual le fue concedida en 1901.

Después de fallar en el examen de admisión para la ETH, Einstein cursa la enseñanza secundaria en Aarau, ya que planea utilizar esta ruta para entrar a la ETH en Zúrich. Mientras se encontraba en Aarau escribió un ensayo (¡por el cual sólo se le concedió apenas poco más del cincuenta por ciento del puntaje!) en el cual escribió acerca de sus planes para el futuro, vea [13]:

Si tuviese la buena fortuna de pasar mis exámenes, iría a Zúrich. Permanecería ahí por cuatro años para estudiar matemáticas y física. Me imagino a mí mismo convertido en un maestro en esas ramas de las ciencias naturales, escogiendo la parte teórica de ellas. He aquí las razones que me guían a este plan: 1) principalmente, mi inclinación por el pensamiento abstracto y matemático, y 2) mi falta de imaginación y habilidad práctica.

En efecto, Einstein tuvo éxito con su plan al graduarse en 1900 como maestro de matemáticas y física. Uno de sus amigos de la ETH era Marcel Grossmann, quien estaba en la misma clase que Einstein. Einstein trató de conseguir un puesto escribiendo a Hurwitz, quien ofrecía alguna esperanza de una posición, pero sin ningún resultado. A tres de los compañeros de Einstein, incluyendo Grossmann, se les designó como adjuntos en la ETH en Zúrich, pero evidentemente Einstein no había impresionado lo suficiente y todavía en 1901 seguía escribiendo a las universidades con la esperanza de obtener un empleo, pero sin éxito.

Consiguió evitar el servicio militar suizo aduciendo que tenía pies planos y venas varicosas. Hacia la mitad del año de 1901 consiguió un trabajo eventual como maestro, enseñando matemáticas el la Escuela Preparatoria Técnica en Winterthur. Alrededor de esta época escribió:

He renunciado a la ambición de entrar a la universidad ...

A esto siguió otro puesto eventual enseñando en una escuela privada en Schaffhausen. Entonces el padre de Grossmann trató de ayudar a Einstein a conseguir un trabajo al recomendarlo con el director de la oficina de patentes en Berna. Einstein fue designado como experto técnico de tercera clase.

Einstein trabajó en esta oficina de patentes desde 1902 hasta 1909, manteniendo el puesto eventual que se le designó en primera instancia, hasta que en 1904 esta posición se hizo de planta y en 1906 obtuvo un ascenso para convertirse en experto técnico de segunda clase. Mientras trabajaba en la oficina de patentes de Berna completó una asombrosa variedad de publicaciones sobre física teórica, escritas en su tiempo libre y sin el beneficio del contacto cercano de la literatura científica o de colegas.

Einstein consiguió un doctorado de la Universidad de Zúrich en 1905 con una tesis sobre una nueva determinación de las dimensiones moleculares. Dedicó su tesis a Grossmann.

En el primero de sus tres trabajos científicos, todos producidos en 1905, Einstein examinó el fenómeno descubierto por Max Planck, de acuerdo con el cual la energía electromagnética parecía ser despedida por objetos emisores de radiación en cantidades discretas. La energía de estos cuantas era directamente proporcional a la frecuencia de la radiación. Esto parecía contradecir la teoría del electromagnetismo clásico, basada en las ecuaciones de Maxwell y en las leyes de la termodinámica las cuales suponían que la energía electromagnética consistía de ondas, las cuales podían contener pequeñas cantidades de energía. Einstein utilizó la hipótesis cuántica de Planck para describir la radiación electromagnética de la luz.

El segundo trabajo científico de Einstein de 1905 proponía lo que actualmente se llama la teoría especial de la relatividad. Él basaba su nueva teoría en una reinterpretación del principio clásico de la relatividad, es decir, que las leyes de la física deberían tener la misma forma en cualquier marco de referencia dado. Como una segunda hipótesis fundamental, Einstein suponía que la velocidad de la luz permanecía constante en todos los marcos de referencia, tal como lo dictaba la teoría de Maxwell.

Más tarde, en 1905, Einstein demostró cómo la masa y la energía eran equivalentes. Einstein no fue el primero en proponer todos los componentes de la teoría especial de la relatividad. Su contribución es el unificar partes importantes de la mecánica clásica y la electrodinámica de Maxwell.

El tercer trabajo científico de Einstein de 1905 se refería a mecánica estadística2, un campo que había sido estudiado por Ludwig Boltzmann y Josiah Gibbs.

Después de 1905 Einstein continuó trabajando en las áreas antes descritas. Hizo importantes contribuciones a la mecánica cuántica3, pero buscó extender la teoría especial de la relatividad hacia los fenómenos relacionados con la aceleración. La clave apareció en 1907 con el principio de la equivalencia, en el cual se consideraba que la aceleración gravitacional era indistinguible de la aceleración causada por fuerzas mecánicas. La masa gravitacional era, por lo tanto, idéntica a la masa inercial.

En 1908 Einstein se convirtió en profesor en la Universidad de Berna después de haber sometido para aprobación su tesis de Habilitación4, Consecuencias para la constitución de la radiación derivadas de la ley de la distribución de la energía de los cuerpos obscuros. Al año siguiente se convirtió en catedrático de la Universidad de Zúrich, al haber renunciado a su trabajo como profesor así como al de la oficina de patentes, ambos en Berna.

Para 1909 Einstein era reconocido como un destacado pensador científico. Se le designó catedrático de tiempo completo en la Universidad Kart-Ferdinand en Praga en 1911. De hecho 1911 fue un año muy significativo para Einstein ya que fue capaz de hacer predicciones preliminares acerca de cómo parecería que un rayo de luz de una estrella distante, al pasar cerca del Sol, se desviaría ligeramente en la dirección del Sol. Esto sería altamente significativo ya que conduciría a la primera prueba experimental a favor de la teoría de Einstein.

Aproximadamente en 1912, Einstein comenzó una nueva fase de su investigación gravitatoria, con la ayuda de su amigo matemático Marcel Grossmann, al expresar su trabajo en función del cálculo tensorial5 de Tullio Levi-Civita y Gregorio Ricci-Curbastro. Einstein tituló su nuevo trabajo como la teoría general de la relatividad. Se mudó de Praga a Zúrich en 1912 para desempeñarse como catedrático en la ETH en Zúrich.

Einstein regresó a Alemania en 1914 pero no volvió a solicitar la ciudadanía Alemana sino para aceptar un ofrecimiento impresionante. Esto era un puesto de investigación en la Academia Prusiana de las Ciencias junto con una cátedra (pero sin deberes de enseñanza) en la Universidad de Berlín. También se le ofreció la dirección del Instituto de Física Káiser Wilhelm en Berlín, el cual estaba a punto de establecerse.

Después de varios comienzos fallidos Einstein publicó, a fines de 1915, la versión definitiva de la teoría general de la relatividad. Justo antes de publicar este trabajo, ofreció una conferencia sobre la relatividad general en Göttingen y escribió:

Para mi gran alegría, tuve un éxito completo al convencer a Hilbert y Klein.

De hecho, una semana antes de que Einstein completara su trabajo, Hilbert sometió un documento para aprobación a publicar que contenía los campos correctos de las ecuaciones de la relatividad general.

Cuando en 1919 una expedición británica para estudio de eclipses confirmó sus predicciones, Einstein se convirtió en un ídolo de la prensa popular. El encabezado del London Times del 7 de noviembre de 1919 rezaba:

Revolución en la ciencia - Nueva teoría del universo - Se echan por tierra ideas Newtonianas

En 1920 hubo trastornos en las conferencias de Einstein en Berlín debido a manifestaciones que, aunque se negaba oficialmente, eran casi seguramente anti-semíticas. Durante este período se expresaban claramente fuertes sentimientos en contra de sus trabajos, a los cuales Einstein contestó por medio de la prensa citando a Lorentz, Planck y Eddington como partidarios de sus teorías y dejando en claro que ciertos alemanes los habrían atacado a ellos también si hubiesen sido:

...un ciudadano alemán con o sin suástica en vez de un judío con convicciones liberales internacionales...

Durante 1921 Einstein hizo su primera visita a los EE.UU. Su principal razón era el recaudar fondos para la planeada Universidad Hebrea de Jerusalén. Sin embargo, recibió la Medalla Barnard durante su visita y dio varias conferencias sobre la relatividad. Se dice que comentó al presidente de la conferencia que dio en un salón de actos en Princeton, el cual estaba abarrotado de gente que:

No había caído en cuenta de que tantos americanos estuvieran interesados en el análisis de los tensores.

Einstein recibió el Premio Nóbel en 1921 pero no por la relatividad sino más bien por su trabajo científico acerca del efecto fotoeléctrico en 1905. De hecho él no estuvo presente en diciembre de 1922 para recibir el premio pues se encontraba de viaje hacia Japón. Alrededor de esta época hizo muchas visitas internacionales. Había visitado París a principios de 1922 y durante 1923 visitó Palestina. Después de hacer su último mayor descubrimiento científico acerca de la asociación de las ondas con la materia en 1924, hizo más viajes en 1925, esta vez a Sudamérica.

Entre otros honores recibidos después por Einstein, estuvieron la Medalla Copley de la Royal Society en 1925 y la Medalla de Oro de la Royal Astronomical Society en 1926.

Niels Bohr y Einstein habrían de mantener un debate sobre la teoría cuántica el cual comenzó en el Congreso de Solvay de 1927. Planck, Niels Bohr, de Broglie, Heisenberg, Schrödinger y Dirac acudieron a este evento además de Einstein. Einstein había rehusado dar una ponencia en el congreso y:

...apenas si objetó algo sin importancia acerca de la interpretación de la probabilidad ... Después permaneció en silencio...

De hecho, la vida de Einstein había sido muy ajetreada y habría de pagar las consecuencias de trabajar demasiado cuando le sobrevino un colapso físico en 1928. Sin embargo, se recuperó totalmente gracias a que se tomó las cosas con calma durante 1928.

Para 1930 ya estaba haciendo visitas internacionales de nuevo, al regresar a los EE.UU. A una tercera visita a este país en 1932 le siguió una propuesta para un puesto en Princeton. La idea era que Einstein pasara siete meses del año en Berlín y cinco en Princeton. Einstein aceptó y abandonó Alemania en diciembre de 1932 con destino a los EE.UU. Al mes siguiente los nazis subieron al poder en Alemania y Einstein nunca más regresaría ahí.

Durante 1933 Einstein viajó a Europa visitando Oxford, Glasgow, Bruselas y Zúrich. Las mismas ofertas para puestos académicos que había encontrado tan difícil de obtener en 1901 ahora le abundaban. Recibió ofrecimientos en Jerusalén, Leiden, Oxford, Madrid y París.

Lo que originalmente sería una visita se convirtió en un arreglo permanente en 1935 cuando solicitó y le fue otorgada la residencia permanente en los EE.UU. Su trabajo en Princeton pretendía unificar las leyes de física. Sin embargo, estaba atacando problemas de gran profundidad y escribió:

Me he encerrado a mí mismo dentro de problemas científicos sin esperanza - aún más, ya que, siendo una persona mayor, he permanecido distanciado de la sociedad de aquí...

En 1940 Einstein se convirtió en ciudadano de los EE.UU. pero decidió retener también su ciudadanía suiza. Hizo muchas contribuciones por la paz durante su vida. En 1944 hizo una contribución a favor de la campaña solidaria de la población civil durante la guerra al escribir a mano su trabajo científico de 1905 sobre la relatividad especial y ponerlo en subasta. Se subastó en seis millones de dólares; actualmente el manuscrito se encuentra en la Biblioteca del Congreso.

Hacia 1949 Einstein se encontraba en mal estado de salud. Una temporada en el hospital le ayudó a recuperarse pero se comenzó a preparar para su fallecimiento al redactar su testamento en 1950. Legó sus documentos científicos a la Universidad Hebrea en Jerusalén, una universidad para la cual había recaudado fondos en su primera visita a los EE.UU., fungió como miembro del consejo escolar entre 1925 y 1928 y de la cual rechazó una oferta para un puesto en 1933 ya que criticaba severamente su administración.
Había un evento de importancia fundamental por suceder todavía en su vida. Después del deceso del primer presidente de Israel en 1952, el gobierno israelita decidió ofrecer a Einstein el puesto como el segundo presidente del país. Él declinó la oferta, aunque fue un hecho embarazoso; le fue difícil rehusarse puesto que lo hizo sin ánimos de ofender.

Una semana antes de su fallecimiento, Einstein firmó su última carta. Era una carta dirigida a Bertrand Russell en la cual estuvo de acuerdo en que su nombre debería aparecer en un manifiesto exhortando a todas las naciones a que renunciaran a las armas nucleares. Fue digno que una de sus últimas acciones haya sido el pronunciarse, como lo había hecho durante toda su vida, por la paz internacional.

Einstein fue cremado en Trenton, New Jersey, a las 4 p.m. el 18 de abril de 1955 (el día de su fallecimiento). El lugar donde se esparcieron sus cenizas no fue revelado.


Artículo de: J J O'Connor y E F Robertson
MacTutor History of Mathematics Archive

Glosario

1. Un gymnasium es un bachillerato o instituto de enseñanza media en Alemania y algunos otros países europeos.
2. La mecánica estadística modela un sistema en términos del comportamiento promedio de un número grande de átomos y moléculas que conforman el sistema.
3. La mecánica cuántica es la rama de la física matemática que trata de los sistemas atómicos y subatómicos y de su interacción con la radiación en términos de cantidades observables. Se basa en al observación de que todas las formas de energía son liberadas en unidades discretas o paquetes llamados cuantos
4. La habilitación es un requerimiento post-doctoral que se necesita cumplir para poder dar clases en las universidades alemanas. La tesis que debe presentarse como parte de ella se llama habilitationsschrift.
5. Los tensores son 'cajas multidimensionales de números'. Por ejemplo, un tensor de rango 0 es un escalar, un tensor de rango 1 es un vector, etc. Los tensores se usan en la geometría diferencial y otras áreas.



Bibliografía

13. H Dukas and B Hoffmann (eds.), Albert Einstein : the human side. New glimpses from his archives (Princeton, N.J., 1979).
15. A Einstein, The collected papers of Albert Einstein. Vol. 1 : The early years, 1879-1902 (Princeton, NJ, 1987).
16. A Einstein, The collected papers of Albert Einstein. Vol. 2 : The Swiss years: writings, 1900-1909 (Princeton, NJ, 1989).
17. A Einstein, The collected papers of Albert Einstein. Vol. 3 : The Swiss years: writings, 1909-1911 (German) (Princeton, NJ, 1993).
18. A Einstein, The collected papers of Albert Einstein. Vol. 3 : The Swiss years: writings, 1909-1911 (Princeton, NJ, 1993).
19. A Einstein, The collected papers of Albert Einstein. Vol. 4. The Swiss years: writings, 1912-1914 (German) (Princeton, NJ, 1995).
20. A Einstein, The collected papers of Albert Einstein. Vol. 4 : The Swiss years: writings, 1912-1914 (Princeton, NJ, 1996).
21. A Einstein, The collected papers of Albert Einstein. Vol. 5 : The Swiss years : correspondence, 1902-1914 (Alemán) (Princeton, NJ, 1993).
22. A Einstein, The collected papers of Albert Einstein. Vol. 5 : The Swiss years: correspondence, 1902-1914 (Princeton, NJ, 1995).
23. A Einstein, The collected papers of Albert Einstein. Vol. 6 : The Berlin years: writings, 1914-1917 (Alemán) (Princeton, NJ, 1996).
Más referencias bibliográficas (365 libros/artículos)



Páginas en Astroseti relacionadas:

* Breve historia de la Cosmología
* ¿Hacia una nueva prueba de la relatividad general?
* Como dijo Einstein...
* ¿Estaba Einstein equivocado respecto al viaje espacial?
* ¿Era Einstein Alienígena?



Otras páginas Web relacionadas:

* ¿Algo más señor Einstein? en Divulgón
* Relatividad para principiantes de Sahen Hacyan
* La ciencia de los viajes en el tiempo en Redescolar
* Mareo cuántico en Redescolar
* Teletransportación cuántica en Redescolar

Mediante la detección de positrones
Indicios confirman la materia oscura en el Universo
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MADRID, 3 Abr. (EUROPA PRESS) -


Científicos participantes en el proyecto de exploración espacial ruso-italiano 'Pamela' afirman haber encontrado los primeros indicios que confirman la existencia de materia oscura en el Universo, según publica la revista 'Nature'.

Más de un 90% de la masa del Universo, de acuerdo con algunas teorías, está oculta. Así, la denominada materia oscura tiene una composición desconocida y cuya existencia se deduce únicamente a partir de los efectos gravitacionales.

El espectrómetro 'Pamela' instalado a bordo del satélite ruso Resurs-DK1 detectó el pasado año en rayos cósmicos una cantidad inesperadamente grande de positrones, antipartículas correspondientes a electrones. Su presencia podría ser resultado de la aniquilación de la materia oscura.

Entre las hipótesis que barajan los expertos para explicar la existencia de la materia oscura se encuentran la explosión de supernovas relativamente cerca de la Tierra o, desde ahora, la generación de electrones y positrones a partir de la eliminación de partículas de esta masa oculta del Universo.

En esta línea, los investigadores confían en que será posible explicar la naturaleza del fenómeno tras analizar nuevos datos transmitidos por el satélite. Pretenden evaluar el flujo de positrones en rayos cósmicos de energías más altas, de hasta 300 gigaelectronvoltios, y comparar los resultados con los datos del telescopio gamma 'Fermi'.

viernes 17 de abril de 2009

Majestad y miseria de la Teoría de Cuerdas

Reposa el mundo sobre una cuerda?
Majestad y miseria de la Teoría de Cuerdas

Quizá alguien pudo pensar que cuando Frank Sinatra hace unos años cantaba que "sostenía el mundo sobre una cuerda", apoyaba una de los proyectos teóricos más importantes de la física de los últimos veinte años del siglo XX. Lo más probable es que Sinatra no conociera la existencia de la teoría de cuerdas. Sin embargo, sí es un hecho que la doctrina políticamente correcta de las últimas décadas ha creído que nuestro mundo, en efecto, se sostiene en unos eventos primordiales que conocemos como "cuerdas" o "supercuerdas" . Sin embargo, una ola de recientes críticas a estos complejos supuestos teóricos, nos obliga a preguntarnos, ¿ha comenzado ya la decadencia de la "teoría de supercuerdas" ? Por Guillermo Armengol.


Teoría de Cuerdas. Hannah Michael Gale Shapero
Un artículo de Glenn Statile en The Global Spiral nos ofrece la ocasión de plantear un tema de actualidad científica que esconde la discusión de fondo sobre la tendencia de la física teórica en los próximos años.

Es evidente que la teoría de cuerdas ha representado en los últimos treinta años una aventura científica extraordinaria que muestra algo que ya era claro para los epistemólogos de la ciencia: que ésta no consiste sólo en experimentos sino en construcción de teorías. La teorización es no sólo legítima, sino esencial e insustituible en la ciencia.

El cansancio hacia la teoría de cuerdas se debe, ante todo, a la dificultad en hallar evidencias empíricas que permitan someterla a prueba, de acuerdo con los métodos experimentales ordinarios de la ciencia. Pero, en todo caso, pensamos que debemos defender – y esta es al parecer la posición que sostiene también Glenn Statile – la legitimidad y necesidad no sólo científica, sino incluso metafísica de una especulación teorética (u otra similar) del orden de lo que ha sido la Teoría de cuerdas.

Majestad y miseria

Glenn Statile pertenece a la St. John' University de Nueva York. Su campo de especializació n es la historia y filosofía de la ciencia; en esta perspectiva se ha introducido en la reflexión sobre relaciones entre la ciencia y la religión, entrando en contacto con el Metanexus Institute for Science and Religion de Philadelphia, editor de The Global Spiral.

En su reciente artículo The Majesty and Misery of String Theory , Statile se hace eco de las recientes críticas a la teoría de cuerdas pero defiende la posición de que, más allá de estas críticas, por descontado respetables, esta teoría es legítima, aunque quizá por su falta de falsabilidad experimental pueda considerarse la conveniencia o no de llamarla científica.

En nuestra opinión, la especulación teórica forma parte intrínseca de la ciencia, ya que ésta no es sólo investigación puramente empírica. Primero, no tenemos pruebas de que la teoría de cuerdas no sea en último término correcta y en el futuro en alguna manera constatable. Segundo, plantearse un proyecto del orden de la teoría de cuerdas es necesario para la ciencia y su importancia va incluso más allá de lo científico para proyectarse también sobre lo metafísico y lo religioso.

En nuestra opinión, la opinión de Statile es matizada, permite acceder al problema de fondo que hoy se plantea y es digna de comentario, aunque en algunos aspectos deba ser también discutida. Nosotros creemos que, en efecto, la teoría de cuerdas ha nacido de una necesidad teorética de la ciencia. Las preguntas que la han hecho nacer tienen sentido; pero si se llega a considerarla una respuesta inviable, sería necesario especular sobre las alternativas de repuesto. Sería muy difícil que esas nuevas alternativas – u otros campos de la física – no hicieran uso, en alguna manera, de una parte sustancial de la especulación producida en teoría de supercuerdas (sobre todo matemática) que, en este sentido, no habría resultado históricamente inútil.

Ciencia real o ciencia ficción

Para Statile es quizá una actitud excesivamente crítica y poco elegante decir hoy que la teoría de cuerdas es una teoría desorientada que camina hacia no se sabe donde. Es verdad que podría ser un cuento desmesurado con un complicado argumento matemático ya casi inasequible. Pero podría ser también un intento justificado por hallar la esencia de la realidad material en sus niveles más profundos y primigenios; es decir, los bloques básicos de la naturaleza en su proceso germinal primigenio. Un intento, en definitiva, de proponer una teoría sobre aquellos eventos primordiales que sucedieron en dimensiones microfísicas mucho más allá de la era de Plank; es decir, en aquellos niveles en que la realidad nace como vibraciones primigenias que hubieran producido más adelante las primeras formas corpuscular- ondulatorias ya en alguna manera detectables en el mundo asequible a la investigación científica ordinaria, respaldada por evidencias empíricas controlables.

Por otra parte, las hipótesis y conjeturas primordiales de la teoría de cuerdas – o mejor, el conjunto de diferentes teorías de cuerdas existentes – han conducido a establecer complejas propuestas teóricas sobre las variables y dimensiones que serían necesarias para describir este nacimiento y evolución de las vibraciones primordiales.

Al atribuir valores cuantitativos a esta compleja estructura de dimensiones físicas, concebidas teóricamente, la teoría de cuerdas ha conducido a extenderse hacia la llamada Magic-Theory (teoría M) en que se unificarían todas las teorías y se especularía, para muchos exóticamente y más allá del sentido común, con la existencia paralela de múltiples universos causalmente separados y aislados del nuestro. Es sabido que la actual teoría de multiversos tiene en su referencia a la teoría de cuerdas uno de sus apoyos especulativos más firmes. Sin embargo, para muchos se ha ido cayendo en una especulación desmedida y pintoresca que nos introduce en la imaginación de "mundos inverosímiles" cuya existencia es difícil de aceptar.

De esta manera, sin esperanzas de hallar comprobaciones empíricas y en deriva hacia ese derrotero especulativo hacia "mundos inverosímiles" , la teoría de cuerdas, después de treinta años de esforzado trabajo y de imponer la ley de lo "políticamente correcto", parece haber entrado en una nueva situación en que "le crecen los enanos por todas partes". Algunos creen que David Hume hubiera recomendado que la teoría de cuerdas fuera arrojada a las llamas, junto con otros dudosos y excesivamente teatrales Ídolos de la razón (mind).

"Podemos aventurarnos a decir, afirma Statile, que la teoría de cuerdas es al mismo tiempo miserable y majestuosa como teoría de la realidad material". Miserable, en el sentido de llena de deficiencias, por su falta de confirmación experimental y por su imaginación desbordada que roza para muchos la frontera hacia lo inverosímil. Majestuosa por su impresionante ambición de constituir una reconstrucció n racional completa de la génesis de la realidad material. Pero para Statile esta majestuosidad podría tener, más allá de lo científico, incluso una proyección metafísica más profunda.

"Si la teoría de cuerdas fuera en alguna manera capaz superar sus muchos problemas, entonces para los creyentes religiosos su verdadera majestuosidad consistiría no meramente en su capacidad explicativa en relación a la realidad material, ni en su exitosa unificación de todas las fuerzas naturales incluyendo la gravedad, sino en que podría constituir posiblemente una profunda señal material hacia una realidad que no es de este mundo. Sin embargo, aun sabiendo que la teoría de cuerdas puede ofrecer soluciones científicas a problemas científicos, todos sabemos también que ninguna teoría puramente científica puede nunca ofrecer nada que se acerque a un sólido fundamento metafísico". Statile entiende, pues, que la reflexión que lleva la teoría de cuerdas hacia la metafísica no es ciencia sino filosofía.

Para Statile, por tanto, está claro que la teoría de cuerdas por sí misma no permite extraer consecuencias metafísicas que pertenecen a otro tipo de discurso. Las consideraciones de Statile, que expondremos más adelante, se internan en esa reflexión que, más allá de lo puramente científico, se introduce en lo metafísico y lo religioso.

"Mi intención en este ensayo es la de mediar entre ambas caras de la moneda de la teoría de cuerdas, la miserable y la de su posibilidad de ser majestuosa. Primeramente tomaré partido por aquellos que mantienen que la teoría de cuerdas no merece el status de una teoría científica, pero, en segundo lugar, pondré en consideración las credenciales de la teoría de cuerdas en relación con el ámbito de la religión".

Cuando la matemática se enmascara de ciencia

Edward Witten fue uno de los grandes maestros de la revolución de las cuerdas en sus primeros tiempos. Hace ya veinte años hizo la sugerencia de que la teoría de cuerdas era futurista, viéndola como una especulación del siglo XXI que accidentalmente trataba de gestionar su entrada en la ciencia a destiempo. Ni siquiera la matemática necesaria para la teoría de cuerdas había sido inventada en el tiempo de su nacimiento. Nació además de forma muy distinta a la teoría de la relatividad, sin una idea clara del modelo de realidad que debía describir matemáticamente.

"Mientras que Einstein aplicó la geometría no-euclídea de Riemann para dar expresión a su intuición previa de una equivalencia física entre aceleración y gravedad, la teoría de cuerdas fue introducida como una teoría matemática todavía en busca de una intuición física análoga a la que había guiado a Einstein", nos dice Statile.

La matemática es ciertamente un poderoso instrumento para la descripción del mundo. Pero una cosa es la matemática, otra el mundo físico y otra la capacidad de la matemática para modelizarlo. "En el caso de la teoría de cuerdas el escepticismo surge muy pronto para todo aquel que busca corroborar los fantasmas intoxicadores de la imaginación matemática", nos dice Statile.

La teoría de cuerdas y sus críticos

Debemos recordar el dicho de que la ausencia de evidencia no es evidencia de la ausencia. Así, la teoría de cuerdas no es refutada simplemente por el hecho de que sus predicciones no hayan sido confirmadas por la ciencia experimental. Sin embargo, cosa que no pasaba tiempo atrás, la creciente lista de sus críticos es hoy impresionante.

El premio Nobel Sheldon Glashow habló contra "lo que vió como ´mágicas coincidencias´ y ´milagrosas supresiones´ que toman forma en la teoría de cuerdas y que la hacen parecer como si la matemática y la estética suplantaran y trascendieran el experimento" . "Lawrence Krauss de la Case Western Reserve University de Cleveland se refiere a la teoría de cuerdas como un ´colosal error´.

El reciente libro de Lee Smolin titulado The Trouble with Physics: The Rise of String Theory, The Fall of a Science, and What Comes Next puede servir como antídoto a los muchos libros y artículos de los últimos años han servido una dieta continua de ideas prometedoras todavía incumplidas, dirigidas por ahora a un público científico aturdido de tanto oir hablar de las cuerdas. Pero ha sido quizá el conocido enfant terrible de la física, Richard Feyman, el más impactante de todos en su denuncia de las deficiencias empíricas de la teoría de cuerdas al indicar que ´los teóricos de cuerdas no hacen predicciones, sólo ofrecen excusas´".

Murray Gell-Mann se refirió a la teoría de cuerdas como una mostruosidad matemática en la forma de un self abuse, aunque es verdad que en otras ocasiones fue más conciliador. La teórica de partículas de Harvard Lisa Randall, al igual que Leonard Susskind, han ido también muy recientemente severos críticos de la teoría de cuerdas. Frente a la situación que, en los últimos años, ha venido imponiendo en ámbitos universitarios y de investigación el dogma "políticamente correcto" de la teoría de cuerdas, es hoy creciente el número de científicos de primera línea – sin olvidar a Penrose – que han expuesto y siguen exponiendo sus objeciones rigurosas a la teoría.

Ni siquiera como pura concepción matemática está la teoría de cuerdas libre de problemas. Su complejidad matemática la reduce a una búsqueda de soluciones aproximadas a ecuaciones aproximadas. Una teoría que permite múltiples versiones que llevan además a más de 10500 soluciones alternativas posibles debe enfrentarse ciertamente con el principio taxativo de la navaja de Ockam. Esto ha llevado a la necesidad de unificar y concebir una macroteoría de cuerdas, la Magic Theory (teoría M), no menos fantástica, de la que las múltiples versiones de la teoría de cuerdas podrían derivarse.

Múltiples universos serían posibles. El nuestro sería sólo la realización de una de estas posibilidades; pero no el único universo puesto que se postularía la existencia de un cuasi-infinito número de universos paralelos. La viabilidad real de probar esta cadena de supuestos altamente imaginativos son en la práctica imposibles de alcanzar. No sólo ahora, sino también en el futuro. Ni siquiera en los proyectos europeos para la experimentació n en colisión de partículas (CERN) queda claro lo que se podría constatar, cómo se debería interpretar y si en realidad constituiría una evidencia indirecta de la teoría de cuerdas.

Como Lee Smolin ha observado, la astronomía tolemaica produjo en su tiempo importantes avances en matemáticas y en el diseño de instrumentos astronómicos. Sin embargo, estos avances no bastaron para convencernos de la conformidad entre la teoría y la naturaleza; la teoría tolemaica, en efecto, acabó mostrándose como incorrecta. La teoría de cuerdas ha producido igualmente avances matemáticos incuestionables, aplicados en diversas ramas de la física. Pero esto no es ninguna garantía de que la imagen de la realidad física que nos ofrece, o sea, la teoría en su conjunto, acaben por confirmarse como correctos. La teoría de cuerdas podría desaparecer como desapareció la teoría tolemaica. En la actualidad no hay evidencia de que la teoría de cuerdas sea falsa, pero tampoco hay evidencia de que describa correctamente la realidad. ¿No sería mejor dejar que la teoría de cuerdas muriera con dignidad, manteniendo su status como especulación de alto nivel, para situar la ciencia con realismo en el marco de lo verificable?

Universos paralelos. Stock.XCHNG.
Teoría de cuerdas, metafísica, teísmo

Teorías científicas de la ambición de la teoría-del-todo (Theories of Everything) o de la teoría de cuerdas (que en el fondo es también una teoría del todo) llevan el conocimiento humano a las fronteras del conocimiento natural. En ellas se especula con el nacimiento mismo de la realidad física, ya en sus fronteras ontológicas con lo absoluto, la ultimidad metafísica y la posible existencia en esa dimensión trascendente que se afirma en el pensamiento teísta.

Para Statile, "la teoría de cuerdas tiene la fuerza de llevarnos al momento en que lo natural y lo sobrenatural o bien entran en contacto, o bien se refuerzan uno a otro. Para la gente religiosa la teoría de cuerdas, en caso de que fuera ciencia de bona fide y últimamente correcta, no puede ser anatema para la religión. Como Ralph Waldo Emerson señala: la religión que teme a la ciencia es un insulto a Dios y comete suicidio".

Gerald Clever de la Baylor University, importante teórico de cuerdas, escribe que "la teoría de cuerdas, si es correcta, nos enfrenta con los trazos de la obra de Dios en la creación. Más que la música de las esferas, toda la creación está literalmente compuesta por la música de las cuerdas". Clever nos describe así la majestuosidad "teísta" de la teoría de cuerdas.

Leonard Susskind, uno de los arquitectos iniciales de la teoría de cuerdas, se ha convertido también en defensor de una nueva evocación del Principio Antrópico fundado en la teoría de cuerdas. ¿Significa esto que un diseño teleológico, obra de un desconocido Autor, debiera inscribirse en la fábrica del universo? "Para Susskind, nos dice Statile, el mecanismo conocido como inflación incesante, que representa una reproducción exponencial del espacio que engendra universos nacientes, unido al pleno desarrollo de la Magic Theory, no sólo permite sino incluso exige un horizonte consistente en un indescribible, pero finito, número de universos en los que la probabilidad impone que el surgimiento de un universo apto para producir vida inteligente sea prácticamente igual a 1".

Para Statile la posición de Susskind es probablemente "antrópica" sólo en el nombre. "Sin embargo, apunta la necesidad teísta de permitir la posible existencia de muchos más niveles intermedios de causas eficientes que los descubiertos hasta ahora, si se intenta dar cuenta del ajuste preciso de varias constantes y otros parámetros físicos situados entre nuestra realidad cósmica presente y su primigenio origen causal".

Susskind pensaría, pues, que el diseño del universo supondría el diseño de un proceso más amplio de multiuniversos que acabaría produciendo el preciso ajuste de nuestro universo real apto para la vida. El diseño de un universo antrópico por Dios implicaría así el diseño de un proceso generador de multiuniversos. Sin embargo, la pregunta que parece quedar planteada por Statile es si ese universo singular situado en un horizonte de multiuniversos necesitaría un diseño en sentido teísta. Por esto considera Statile que el análisis de Susskind podría ser "antrópico" sólo de nombre.

Statile considera que hay otra forma de conectar la teoría de cuerdas con la metafísica teísta: es la consideración de que las cuerdas no son "cosas materiales". Las partículas materiales resultan de la vibración de las cuerdas. Pero para los teóricos de cuerdas, éstas no son partículas puntuales; por tanto, para Statile es fácil concluir que deben ser algún tipo de componentes esenciales, pero en ningún caso materiales, del universo.

Así Gerald Clever entiende también las cuerdas como pura energía. Para Michio Aku la materia, siguiendo a Einstein, sería una condensación de energía. La equivalencia materia-energí a no debería ser entendida, pues, como una equivalencia cualitativa. Statile cree poder citar a Brian Green para decir que las cuerdas energéticas serían fundamentales para la materia pero no serían ellas mismas "materiales" .

Statile recuerda finalmente que los filósofos presocráticos aportaron ya la idea de que la materialidad no es suficiente para explicar la existencia del mundo material. "La primera crítica filosófica seria del materialismo fue por descontado Anaximandro que sostuvo que el Apeiron inmaterial era la última fuente de la realidad material.

Incluso los mismos ultra-materialistas filósofos atomistas debían suponer la existencia de un vacío real, aunque inmaterial, en el que los átomos podían tener marco suficiente en el que colisionar". "En obras como Philosophical Problems of Quantum Physics y Physics and Philosophy Werner Heisenberg insistió en documentar sus dudas sobre el carácter material de las partículas elementales. La teoría de cuerdas, por tanto, pone de manifiesto el error de la creencia fundamentalista del materialismo acerca de que nada existe fuera de la materia y de sus diversas manifestaciones. Hace años que Gilbert Ryle intentó argüir a favor del materialismo al negar el supuesto de un fantasma en la máquina.

Si la teoría de cuerdas prevaleciera eventualmente, entonces esta negación podría mostrarse como falsa, no precisamente porque no haya ningún fantasma, sino porque, en último término, no habría ninguna máquina".

Precisando algunos conceptos

Las reflexiones de Statile se hacen eco, en efecto, de la actual discusión sobre la teoría de cuerdas. Son un buen hilo conductor para entender cuáles son los problemas que hoy afectan a una teoría tan compleja. Sin embargo, la dificultad misma de valorarla y emitir un dictamen crítico, así como las opiniones de Statile, nos llevan a concluir con algunas observaciones.

1) La ciencia debe explicar, o sea, conocer las causas que han llevado al universo físico de nuestra experiencia. Se ha explicado hasta ahora por teorías no unificadas como la relativista y la cuántica. Si los supuestos considerados en el "modelo cosmológico estándar" sobre la naturaleza del big bang (fundados en una argumentación empírica y contrastables en alguna manera) no bastan para explicar cómo nació el universo (armonizando lo relativista y lo cuántico) la ciencia debe especular y establecer hipótesis sobre la génesis de un universo cuántico-relativista . La dificultad en constrastar hipótesis tan especulativas no les quita legitimidad como ciencia teórica. Si el macroconstructo especulativo- teórico de la teoría de cuerdas no gustara (quizá por su dificilísima –o imposible – contrastabilidad, por su intrínseca complejidad, o por sus supuestos inverosímiles) , habría que buscarle alternativas mejor construidas y, sobre todo, más simples (twistors de Penrose, loop quantum gravity, u otras que puedan proponerse).

2) No creemos apropiada la argumentación de Statile cuando dice que las cuerdas nos llevarían a una realidad que no es de este mundo, o que las cuerdas no son cosas materiales. Ya en la física de principios de siglo XX estaba claro que la realidad física se manifestaba de dos maneras: como cuerpos (digamos "materia") y radiación (fenómenos de campo, calor, electromagnetismo, luz). Ambos fenómenos, que la mecánica cuántica unificó en la dualidad corpúsculo-onda, forman parte de este mundo y de la realidad física. La radiación, aunque no sea "cuerpo material", puede encapsularse y producir partículas-cuerpos (así sucede en los instantes posteriores al big bang, tal como reconstruye el modelo cosmológico estándar). Creemos que esto mismo debería aplicarse a las hipotéticas supercuerdas. La vibración, incluso en los germinales supuestos de la teoría de cuerdas, sería materializable y formaría parte de los constituyentes reales de este mundo físico. Otra cosa es que los fenómenos de campo, como la "coherencia cuántica", se consideren hoy más aptos para explicar la naturaleza del psiquismo. Pero el psiquismo sería "de este mundo" y tendría propiedades derivadas de la ontología de la "materia" corpuscular- ondulatoria "de este mundo".

3) Parece correcto advertir que al entender el universo a partir de ciertos eventos vibratorios (no corpusculares) , bien en la teoría de cuerdas o en la teoría cuántica ordinaria, se contempla su génesis y su disolución. Al estar construida la estructura consistente del universo sobre esta estructura finísima de eventos inconsistentes (que en su orden primigenio más pequeño serían las cuerdas) parece necesario que la teoría necesite un "fondo de referencia" (del que brotan y en el que se diluyen) estas vibraciones en un campo que van construyendo el universo ordenado. Este "fondo o campo físico real" se ha entendido bajo las más variadas formas conceptuales: ápeiron (Anaximandro, que menciona Statile), vacío cuántico, fondo de energía, éter, espacio, orden implícito, etc. Este fondo se conceptua como realidad física, material en germen (porque genera las vibraciones que producen la materia fermiónica del mundo diferenciado y estable de los cuerpos), y pertenece para la ciencia física a "este mundo". Pero es comprensible que, la argumentación filosófica teísta (no científica) relacione e interprete esta ontología física "de fondo" con la ontología divina. En este sentido es comprensible que la nueva ontología de la física haga al pensamiento teísta más verosímil la existencia de esa realidad fundante trascendente e inmanente (panentenísta) que llamamos "Dios".

4) Si la teoría de cuerdas acabara por confirmarse y debiéramos pensar que el universo de ha formado a partir de un fondo físico en el que han ido produciéndose alteraciones vibratorias que han dado origen puntual a indefinibles multiuniversos (universos burbuja), esta concepción de las cosas sería también conciliable con un pensamiento teísta, aunque es claro que la hipótesis ateísta sería también obviamente posible. La física entendería, en el ateísmo, que ese "fondo de energía" del que brotan los multiuniversos sería pura "realidad física". Pero el teísmo, pues, podría entender alternativamente, dentro de su interpretació n, que el diseño que conduce al hombre es el diseño "antrópico" de la producción de multiuniversos, tal como parece concebir Susskind. Pero si la realidad física fuera en efecto obra de una Divinidad creadora siempre parecería más fácil, aplicando el criterio de la navaja de Ockam, que Dios hubiera creado un universo único cuyas constantes y variables respondieran por diseño al ajuste preciso necesario para producir un universo antrópico que produce al hombre (o sea, el nuestro). Sin embargo, aunque el universo creado fuera único en realidad, sin embargo, el hombre racional desde el interior de ese universo, podría concebir hipotética y especulativamente la existencia posible de multiuniversos (cuya existencia real nunca llegaría a probarse porque en realidad no existen).


Guillermo Armengol es miembro de la Cátedra CTR, Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la Universidad Comillas.

jueves 16 de abril de 2009

El cosmos en una taza de café










El cosmos en una taza de café

Posted: 15 Apr 2009 10:41 PM PDT
TEL: 3 min. 12 seg.

Un profesor de Matemáticas de la Universidad de Duke ha descubierto, junto a un alumno, un principio universal que une la curiosa interrelación de la luz y la sombra en la superficie de una sencilla taza de café, con la manera en que la gravedad magnifica y distorsiona la luz que proviene de distantes galaxias.
Cáustica en anillo

Están convencidos de que los científicos podrán ser capaces de utilizar las violaciones de este principio para poder localizar acumulaciones invisibles de materia oscura en el Universo.

Hoja de hiedra
Los rayos de luz describen de forma natural una curva de refracción parecida a la que ofrece la curvatura de la superficie interior de una taza de café, al modo de una hoja de hiedra que viene a apuntar en el centro y que presenta su parte más brillante a lo largo de su borde.
Los matemáticos y físicos denominan esa forma como curva de cúspide, y al borde brillante como "caústica", explica Arlie Petters, profesor de Matemáticas de Duke y responsable del curioso hallazgo. "Ocurre porque un montón de rayos de luz pueden apilarse en dichas curvas", explica.

Cáustica como en una taza de caféDescritas por Leonardo Da Vinci en el siglo XVI, las caústicas pueden verse por todas partes en la vida diaria, por ejemplo en el reflejo de los rayos del sol en la superficie de una piscina o en el casco de un barco.
Pero las caústicas también se manifiestan en el Universo, concretamente en la disposición a modo de lente por efecto de la gravitación, causada porque las galaxias son tan masivas que su gravedad curva y distorsiona la luz de galaxias más lejanas. "Esto supone que su gravedad es tan poderosoa que algunos rayos de luz se apilan en esas curvaturas", explicó Pettrers.

"La Naturtaleza ha creado estas cosas", señaló el científico. Y agregó: "Es asombroso que podamos ver en una taza de café la prolongación de un teorema matemático con efectos en el cosmos".

Desde el punto de vista de la Tierra, el cosmos entero parece una vasta interacción de gravedad y luz que puede extenderse atrás en el espaciotiempo. "Como en muchos patrones de iluminación, algunas áreas serán más brillantes que otras. Y las partes más brillantes estarán a lo largo de estas curvas cáusticas".

Interpretar datos de los sondeos telescópicos correctamente requiere entender las distorsiones inherentes a las lentes gravitacionales, que algunas veces curva un punto más distante de luz en múltiples y mangnificadas copias de sí mismos.

Petters y otros investigadores han encontrado previamente que, si esa fuente de luz parece estar yuxtapuesta en los confines de un arco cáustico, dos imágenes duplicadas aparecerán estar posicionadas anormalmente cerca una de otra y parecerán igualmente brillantes. Y como estos clones son aparentemente iguales en brillo, sustraer la luminosidad de uno del otro resulta en una diferencia de cero.

En un artículo que aparece en Journal of Mathematical Physics, Petters y su alumno Amir Aazami extienden esos ejemplos relativamente simples para incluir lo que Petters llamó "cáusticas de orden superior". En esas situaciones la interacción de luz y gravedad podría extenderse más allá en el espacio y realizar formas de "metamorfosis cáusticas" en el proceso.

Aazami estaba probando informalmente un caso especial de su teorema de cáusticas evolutivas llamada una "elíptica umbilical", usando un programa de computación llamado Mathematica, cuando notó un patrón.

"Seguí obteniendo cero una y otra vez", contó el alumno, sin importar el escenario que intentara con el software. Así que pensó que se estaba equivocando, hasta que se percató que quizás era todo lo contrario. Fue el momento "Ajá!", según comentó.

Petters se dio cuenta que su alumno había encontrado un principio matemático universal tan dominante que puede imponer balance en las más complicadas ilusiones de lentes gravitacionales. Y esperan que las cáusticas de orden superior puedan ser observadas en el Large Synoptic Survey Telescope (LSST), en construcción en Chile.

Otro escenario que predice es que "para una de las cáusticas de orden superior, si hay dos pares de imágenes de lentes que están cerca una de otra pero no son igualmente brillantes, el teorema se viola. La razón sería alguna subestructura en la galaxia", como la materia oscura cerca de una de las imágenes causando que sea menos magnificada.

Un castillo magnificado
Castillo en el Mall, Washington D.C
El castillo en el Mall en Washington D.C, visto desde el museo de historia natural.

Castillo en el Mall, magnificado por lente
Ahora ponemos un agujero negro de la masa de Saturno en el medio del Mall, y vemos el castillo a través del lente gravitacional resultante.
Notar que hay dos imágenes de cada una de las torres del medio, una dentro del anillo y otra afuera. La imagen interior está dada vuelta.
Estas imágenes forman el logotipo del Sondeo de Lentes del Telescopio Espacial de CfA Arizona, o sondeo CASTLeS (CfA-Arizona Space Telescope Lens Survey)



Links relacionadosFuentes y links relacionados


* EurekAlert:Duke physicists see the cosmos in a coffee cup

* Duke:Physicists See The Cosmos In A Coffee Cup

* The coffeecup caustic

* A universal magnification theorem for higher-order caustic singularities
A. B. Aazami y A. O. Petters
J. Math. Phys. 50, 032501 (2009); DOI:10.1063/1.3081055

miércoles 15 de abril de 2009

Mariano Sigman: el cerebro genera todo el tiempo un modelo del mundo









Mariano Sigman: el cerebro genera todo el tiempo un modelo del mundo
Las nuevas tecnologías pueden establecer transformaciones enormes en pilares muy fundamentales de nuestra existencia

El cerebro genera todo el tiempo un modelo del mundo, explica el neurólogo Mariano Sigman, miembro del Consejo Editorial de Tendencias21, en esta entrevista. Fluye en ambos sentidos vía sensaciones, acciones y círculos que se generan en el ambiente, en el sujeto y en otros cerebros. La plasticidad cerebral es mucho mayor de lo que generalmente se piensa, si bien la comunidad neurocientífica, que estudia las sensaciones, las percepciones, el conocimiento y sus respectivas maquinarias, es sumamente conservadora. Para este investigador de la arquitectura de los pensamientos, las nuevas tecnologías pueden provocar profundas transformaciones en pilares fundamentales de nuestra existencia. De hecho, en cierta forma ya estamos cyborgizados, asegura. Por Verónica Castro.


harunyahya.com
Mariano Sigman se licenció en Física en la Universidad de Buenos Aires e inició una prolífica carrera por distintos lugares y ramas de la ciencia. Se doctoró en Neurociencias en Nueva York, y en la actualidad es investigador en Ciencias Cognitivas en París. Además, este argentino de 32 años es un excelente divulgador científico, como lo demuestra en su libro El breve lapso entre el huevo y la gallina. En esta entrevista –entre ovejas con complejo de Edipo y un marciano que llega a la estratosfera– nos conduce en un viaje para entender algo del mundo del cerebro y la tarea de los científicos.


—Ud. se dedica a la neurociencia integrativa. ¿Podría contarnos de qué trata esta especialidad?

—La neurociencia es la ciencia que estudia el funcionamiento del cerebro. No es demasiado "chovinista" darle un nombre al estudio de un órgano –nadie se jactaría de estudiar higadociencia–, sino más bien el reflejo de una verdadera explosión de un campo. En el congreso de la sociedad estadounidense de neurociencias participan cerca de 30.000 personas cada año. Todas estudian el cerebro. Otra diferencia es la naturaleza recursiva de este estudio (estudiamos el órgano que nos permite estudiar) y el control del cerebro sobre el resto de los órganos, que hace que casi todo, aún la "higadociencia", sea de alguna manera neurociencia. De la misma manera que el estudio de la materia puede hacerse a distintas escalas (físicos estudiando partículas; químicos, moléculas; biólogos, células; físicos otra vez, materiales extensos; meteorólogos, tormentas, y físicos (están por todos lados), los planetas y el universo), el cerebro puede estudiarse a distintas escalas. La neurociencia integrativa es el estudio a gran escala del cerebro. La termodinámica de los estados cerebrales. Pero integrativo quiere decir muchas veces (y en mi caso también vale) no la integración en el espacio, sino la integración metodológica: de experimentos, modelos, computación, matemática. Siendo que los problemas a gran escala son difíciles incluso de postular, ambas versiones de neurociencia integrativa terminan pareciéndose.

—¿Qué es lo que más le interesa investigar, en qué ha estado trabajando en los últimos tiempos?

—Grosso modo yo trato de entender la arquitectura de los pensamientos. Descomponer un flujo de actividad de estados neuronales en estados estables y estudiar la transición de estos estados, a la manera en que lo hizo Freud en su momento, tratando de entender el lenguaje de los pensamientos, los que se superponen, los que se implican (y los mecanismos de superposición e implicación), pero un poco más fierrero. Creo que casi todos los que estamos en este asunto empezamos a trabajar en una metáfora, en una idea general sobre la cual nos da gusto circular. Después uno vive obsesionado por detalles menos importantes y cada tanto viene bien recordarse por qué uno se metió en esto.

—A nivel cerebral, ¿cuáles son las diferencias sustantivas con nuestros antepasados?

—Muchas y pocas. Hay viejos clichés que son ciertos, pero que no dejan de formar parte de mitos del pasado, o de argumentos simplistas que en otros escenarios nadie defendería. Tales como: la corteza cerebral humana está más desarrollada – la corteza cerebral participa de los procesos cognitivos más elevados (a diferencia de controlar la homeostasis que es papita para el loro), luego, es normal que seamos mucho más inteligentes que los canguros. Hace pocos días, un tal Asafa Powell corrió los 100 metros en 9.77 segundos y se convirtió en el hombre más rápido del planeta. ¡Una diferencia de 10 milisegundos! El punto es que en una obsesión por marcar récords se establecen diferencias que son ínfimas y que lo que denotan es un enorme empate. Con el cerebro pasa algo parecido. El punto tal vez más remarcable es cuánto nos parecemos a los ratones o a las ovejas con su complejo de Edipo. Dicho esto, hay un punto importante y es que los ratones y las ovejas no leen, ni hablan sueco, ni juegan al Go (lo cual probablemente no es mucho más difícil que hacer lo que hacen). Esto lo que muestra es la profunda capacidad de reciclaje (en la escala corta del aprendizaje en vida de cada uno, y en la más larga del aprendizaje cultural) del cerebro para adecuarse a distintas funciones.

Mariano Sigman: el cerebro genera todo el tiempo un modelo del mundo

* Importante panorama de cambios

"Fluir el cerebro de maneras alternativas, vía drogas nuevas, cables o lectores que puedan leer estados mentales mejor que nuestros propios músculos (como muchos cyborgs lo hacen), abre un panorama de cambios importantes. Esta posibilidad, la de puentear el músculo para fluir al espacio exterior, es para mí uno de los cambios más trascendentes. "


Mariano Sigman
Visualizar el código es entender el lenguaje


—Recientemente se dio a conocer un nuevo sistema de cálculo desarrollado por matemáticos suizos, que unido a la potencia de una súper computadora de IBM, llamada Cerebro Azul (un modelo en tres dimensiones del cerebro humano) permitirá que los científicos puedan observar el código eléctrico cerebral. ¿Qué significará poder observar el código cerebral? ¿Cuál es la diferencia entre esta tecnología y la resonancia magnética funcional, que era la única manera de ver el cerebro hasta ahora? ¿Cuáles son los futuros alcances que promete?

—Sobre Cerebro Azul deberían entrevistar a Guillermo Cecchi, mi compañero, que ahí anda metido. Visualizar el código es entender el lenguaje. Imaginen que llega un marciano a la estratosfera y ve que hay un montón de gente que hace cosas más o menos repetibles, que se maneja en vehículos parecidos y que emite sonidos más o menos coherentes. El tipo quiere entender qué somos y empieza a sacar conclusiones. Primero escribe que hay un montón de gente, de altura más o menos variable. Caracteriza nuestro día, nuestra noche, nuestra anatomía. El tipo en algún momento se da cuenta de que nos hablamos los unos a los otros (que emitimos mensajes auditivos con significado). Que frente a ciertos sonidos respondemos siempre (o seguido) de la misma manera. El tipo se da cuenta de que hay sonidos que se repiten. Si es astuto se dará cuenta de que hay palabras. Y si es más astuto entenderá el significado de cada palabra, y si es un marciano campeón se dará cuenta de que hay estructura: gramática y sintaxis, de que los verbos se conjugan, que existe el género, el plural, el sujeto, el predicado. Entonces habrá entendido el código. Nosotros tratamos de entender el lenguaje de las neuronas, o de grupos neuronales. Cuáles son las palabras, las frases, las unidades en las que se descomponen los estados neuronales y las reglas en este espacio de unidades. El campeón de la biología moderna (pese a su gran fracaso en este rubro) es Francis Crick, precisamente porque entendió el código de la genética. Y a partir de ahí el resto fue dar vuelta a la manivela. Dedicarse a escuchar cintas y reescribir la biblioteca de Babel. La neurobiología es de alguna manera el gran fracaso de la época y en parte por eso se ha vuelto una obsesión. A fuerza bruta se meten 10, 100 o 500 electrodos (como si nuestro supuesto marciano dejase colgar 500 micrófonos de finos hilos transparentes para multiplicar sus datos y escuchar así, no a una, sino a cientos de personas) o de manera análoga los resonadores magnéticos (utilizados para obtener imágenes de la actividad neuronal en todo el cerebro) se vuelven más potentes (yendo a campos magnéticos que hacen levitar a pequeños animales), como si la foto meteorológica de nuestro marciano mejorase notablemente de resolución hasta convertirse en el mapa de Google, un panóptico capaz de escuchar el cerebro entero al unísono a una resolución espeluznante. Y en el camino se caracterizan rasgos del lenguaje del cerebro y de cómo cambia a lo largo de su estructura. Como que los alemanes utilizan palabras más largas, que los suecos más fonemas, que los polacos más declinaciones o que París tiene una arquitectura uniformemente haussmaniana y que Buenos Aires le da la espalda al río. Así nuestro marciano será capaz de generar incluso Parises o Buenos Aires, y canciones que suenen al idioma que quiera, pero, tal vez, como decía Héctor Pena, no haya entendido una goma.


Cada uno de nosotros somos el resto del mundo


—¿Qué hay de las ya enormes posibilidades detrás de la cyborgización del ser humano normal? ¿Se trata de una sustitución o una verdadera transformación de la acotada inteligencia humana?

—En el fondo hay que hacer un esfuerzo para no caer del todo en el delirio. Para mantenerse en la buena senda. El cerebro genera todo el tiempo un modelo del mundo. Infiere. Por eso, aun cuando a veces no hay nada afuera, soñamos o imaginamos, o escuchamos nuestras propias voces aun cuando no seamos esquizofrénicos. Lo que quiero decir, sin que sea demasiado new age, es que de alguna manera estamos en un equilibrio, que es dinámico, con el resto del mundo. Equilibrio un poco particular porque nosotros (cada uno) también somos el resto del mundo. La noción de identidad es complicada y los ejemplos son clásicos y enseguida se vuelven cartesianos. Si trasplanto íntegramente mi cerebro al cuerpo de mi vecino, ¿quién soy? Por suerte, como siempre nos salva el Diego y el argumento cartesiano se estrella. Imagínenlo sin su cuerpo o sin su cerebro. En cualquiera de los dos casos, no es él. La cyborgización es parecida. De alguna manera ya estamos cyborgizados, de la misma forma que el control de la agricultura es una técnica ancestral de manipulación genética. Los organismos genéticamente modificados, o los clones, son exacerbaciones tecnológicas del mismo fenómeno. Usar asiduamente un martillo o un caballo es estar cyborgizado. De cualquier manera, los cambios de escala seguidos se vuelven cualitativos y este puede ser el caso. El cerebro fluye (en ambos sentidos) vía sensaciones, acciones y círculos que se generan en el camino con el ambiente, con él mismo, con el cuerpo, con martillos y con otros cerebros. Fluir el cerebro de maneras alternativas, vía drogas nuevas, cables o lectores que puedan leer estados mentales mejor que nuestros propios músculos (como muchos cyborgs lo hacen), abre un panorama de cambios importantes. Y dirán los mejores conservadores, los cautos: tal vez con razón, por lo tanto hay que estar atentos. Esta posibilidad, la de puentear el músculo para fluir al espacio exterior, es para mí uno de los cambios más trascendentes.

Mariano Sigman: el cerebro genera todo el tiempo un modelo del mundo
—Estamos hablando de un sistema cooperativo hombre- máquina, o un hombre con dos cerebros ( uno humano y el otro artificial). ¿Cómo cree que este fenómeno transformará los conceptos de enseñanza y de aprendizaje en las próximas generaciones?

—Quién sabe. La vieja pregunta del Dormilón, o de Matrix , o de tantos otros que la volcaron antes sigue abierta y es una pregunta de fondo, me parece, para la filosofía y la política. Si todos vivimos dopados en un estado de permanente felicidad, pero sólo aparente, porque en el fondo un ciudadano externo a este mundo que no ha tomado la pastilla ve que nuestros cuerpos viven vidas miserables. ¿Estamos de acuerdo? Yo creo, como dije antes, que el cerebro tiene una plasticidad mucho más grande de la que se cree, y de la misma manera que hemos logrado llegar a un punto del cual muchos chovinistas se enorgullecen, como el lenguaje, Bach, los impresionistas y Fontanarrosa, creo que las nuevas tecnologías pueden establecer transformaciones enormes en pilares muy fundamentales de nuestra existencia. La estabilidad tiene un valor que para casi todo el mundo es agradable. Casi todos los jaques a la realidad (los delirios de la infancia, los sueños, las drogas alucinógenas, la esquizofrenia) tienen un factor común que son los malos viajes: la posibilidad no despreciable de caer del lado de la angustia. Generar un marco de coherencia, donde los objetos no dejan de ser rígidos, donde nada se mueve aunque la retina se esté moviendo todo el tiempo, donde los cuadrados son cuadrados aunque nunca sus lados sean iguales, es una especie de defensa. Con las nuevas tecnologías, como ya pasó con las drogas, sucederá probablemente algo parecido. Se convertirá a la vez en un objeto preciado, en un tabú, en un instrumento de poder.


Equilibrio de fuerzas


—Y si efectivamente afectaran la identidad del ser humano, ¿cuáles serían las probables consecuencias para los seres humanos de sobrevivir con una forma de vida más inteligente y/ o más compleja?

—Sin duda que afectarán la identidad, como la afectan transformaciones mucho menores, como por ejemplo el cambio de idioma. Las probables consecuencias son todas. Los científicos que intentan encontrar vida extraterrestre inteligente tienen un estimativo que es completamente especulativo. Pero el punto importante es que intervienen distintos factores, la probabilidad de que haya un planeta, de que este tenga temperatura adecuada, de que se desarrolle la vida, etc. El último es que la civilización inteligente no se destruya a sí misma. Todo esto no es nuevo y no será la neurociencia quien decida el juego. Sin embargo, hay preguntas pertinentes. Un grupo grande de investigadores se dedican a estudiar la conciencia. Asumamos, en el mejor (o peor) de los casos que les va bien. Que encuentran un sustrato material que es una base causal de los estados conscientes. ¿Qué hacemos? Asumamos que en unos años se generan pistolas magnéticas capaces de inducir corrientes donde se les dé la gana y por lo tanto de generar o destruir los estados que vuelven conscientes. Entonces, algún loco ambicioso podrá lanzarnos pistoletazos anticonciencia a todo el mundo, volvernos zombies y tener al universo hipnotizado. Cierto. El único argumento en defensa de este posible escenario catastrófico (sin dejar de lado el fatalismo) es que ya estamos del otro lado. Que si el lado oscuro enloquece del todo y no se contenta con destruir algunos puntos precisos del planeta sino el planeta entero, ya cuenta en sus manos con un arsenal adecuado y que la pistola magnética que alterara los estados conscientes no cambiará demasiado la capacidad de barbarie. Los físicos de principios del siglo pasado estuvieron muy atentitos a estos factores de escala y se dieron cuenta de que una bomba un poco más y un poco más y un poco más potente alcanzaba un punto en el que se volvía inmanejable. Y a conciencia, en un ejemplo casi único en la historia, buscaron una solución para este problema que fue una especie de preludio de la guerra fría. Equilibrar las fuerzas bajo la confianza de que ningún grupo demasiado grande es enteramente suicida. Los neurobiólogos más de avanzada no deberían ser completamente ingenuos en estos menesteres. En fin, me fui lejísimos, volvamos al cerebro.

Mariano Sigman: el cerebro genera todo el tiempo un modelo del mundo
—Ud. afirma que la llamada década del cerebro ha sido más prolífica en datos y avances tecnológicos que en ideas. ¿Cuáles han sido los avances más significativos y, dentro de las pocas ideas, cuáles las más visionarias?

—Es que justamente, no las hay. Es como si me preguntan cuál fue la mejor lluvia de una temporada de sequías. Hay conceptos importantes que se han ido trillando lentamente. Uno es de la extrema plasticidad del cerebro. Encontrar la plasticidad material, la regeneración neuronal, después de romper el mito falso de que el cerebro no renueva su sustrato (las neuronas) a partir de la adultez. Mostrar que esto tiene una relevancia cognitiva. Al mismo tiempo, y por las mismas vías, la plasticidad de la identidad, la capacidad de una neurona (o incluso de células que no son neuronas) de volver a incorporarse a un ambiente extraño y comenzar un nuevo ciclo. Y la plasticidad a gran escala, de cortezas auditivas que se vuelven visuales si son correctamente estimuladas o viceversa. En fin, la moldeabilidad del cerebro a todas sus escalas, si se cuenta con las recetas adecuadas.


Un paseo por la ciencia


—Si tuviera que hacer un mapa mundial del patrón de desarrollo científico de los últimos años, ¿cómo sería?. Y específicamente en neurociencias ¿cuál es el país más avanzado? ¿Existe una coherencia interna dentro de las neurociencias a nivel mundial?

—Seguramente se parece al mapa de la energía eléctrica consumida, que a su vez se parece a todos los mapas que se correlacionan con el desarrollo. Es decir, Estados Unidos es por lejos el país más avanzado. En cuanto a la coherencia yo diría que más bien hay demasiada, en parte por lo que pasa en todos los otros rubros: que hay que estar adecuado a las normas. La comunidad neurocientífica, que estudia las sensaciones, las percepciones, el conocimiento y sus respectivas maquinarias es sumamente conservadora.


—Ud., además de científico, es un excelente divulgador científico, como lo demuestra en su libro "El breve lapso entre el huevo y la gallina" con historias interesantísimas. Divulgar la ciencia requiere intentar explicar la complejidad de los conocimientos científicos en lenguaje cotidiano, para el que no sabe. Y Ud. mismo afirma –haciendo referencia a la trayectoria de Isaac Asimov que la manera de contar la ciencia admite infinitas categorías, que en el fondo es una cuestión de gustos. ¿Cuál elige Ud.?

—Sí, los caminos que se pueden elegir son infinitos... Yo he elegido hasta ahora, o tratado de elegir en la medida de lo posible, el de la crónica. El del paseo. La ciencia para mí tiene que ver con un aspecto muy fundamental de la curiosidad, de abrir puertas a escalas extrañas, de mezclar líquidos para que salgan humos, de observar hormigas, estrellas. Yo trato de contar crónicas de estas aventuras como manera de divulgar la ciencia.


—¿Qué libros de divulgación científica y sitios de internet recomendaría para conocer más del mundo que nos rodea?

—En casa de herrero, cuchillo de palo. Yo casi no leo libros de divulgación. Hace un buen tiempo, antes de entrar a la facultad, los grandes clásicos de la divulgación de la colección gris de Tusquets (Metatemas) fueron para mí muy motivantes. Creo que es hora de renovarlos y generar un espacio de divulgación menos vetusto. Diego Golombek, con su colección “Ciencia que ladra…” está haciendo un muy buen esfuerzo por hacer una divulgación fresca. Eduardo Martínez tiene un sitio, tendencias21, que está haciendo con mucho esfuerzo propio y con mucha generosidad. Creo que puede ser un espacio interesante para que se vuelque y se aprovechen sectores del pensamiento crítico de la ciencia del mundo hispano.



Esta entrevista se publicó originalmente en Educar, el portal educativo del Estado argentino. Se reproduce con autorización.



Otros artículos de Mariano Sigman publicados en Tendencias21:

Japón proyecta cerebros artificiales y curar todas las enfermedades mentales en los próximos 20 años

La manera de contar la ciencia admite infinitas categorías

Manejar máquinas con el pensamiento, inquietante desarrollo de las neurociencias

lunes 13 de abril de 2009

(Lee Smolin)La posición del observador en la física cuántica

La posición del observador en la física cuántica (Lee Smolin)


Articulo publicado por:http://dandax.wordpress.com/
El otro día me encontré en la web de Kurzweil (tiene una colección de artículos impresionante en el apartado Big Thinkers) un pequeño artículo de Lee smolin que plantea un tema interesante, la necesidad de formular una teoría cuántica de la gravedad (y una cosmología) que introduzca en el ámbito de la física cuántica el mismo relieve que la perspectiva del observador tiene en la Teoría General de la Relatividad. Cuando lo leí me resulto chocante, porque en principio parece que la física cuántica es más dinámica e indeterminada que la que dejó formulada Einstein, y el principio de incertidumbre da un papel determinante al observador, pero lo que plantea Smolin es que en la Relatividad el observador está en el mismo sistema que observa, y el espacio y el tiempo son relativos a su posición, mientras que en la física cuántica observamos lo micro desde lo macro, digamos que desde fuera, y (que yo sepa) en el principio de incertidumbre no tiene ninguna importancia decisiva la posición del observador ni el sistema en que se encuentra. Lo explica así:

General relativity taught us that time and space are parts of the dynamical system of the world, that do themselves change and evolve in time. Furthermore, in cosmology we are interested in the study of a system that by definition contains everything that exists, including all possible observers. However, in quantum theory, observers seem to play a special role, which only makes sense if they are outside the system. Thus, to discover the right quantum theory of gravity and cosmology we must find a new way to formulate quantum theory, as well as the notions of time and change, to apply to a system with no fixed background, which contains all its possible observers. Such a theory is called background independent.

The transition from background dependent theories to background independent ones is a basic theme of contemporary science. Related to it is the change from describing things in terms of absolute properties intrinsic to a given elementary particle, to describing things in terms of relational properties, which define and describe any part of the universe only through its relationships to the rest.

Lee Smolin está trabajando en una teoría alternativa a la teoría de las cuerdas, la gravedad cuántica de bucles (ya lo comenté en otro post), para encajar la gravedad dentro de la física cuántica, el mayor objetivo de la física ahora mismo, y la verdad es que los artículos suyos que he leido suelen trazar líneas que se salen del papel y te dejan bocas. Fue también uno de los pocos que apoyó abiertamente la espectacular propuesta de Garret Lisi.

Pero bueno, volviendo al tema, en “La historia del tiempo”, Hawking explica como el papel del observador ha ido ganando protagonismo desde la escenografía inmovil de Aristóteles hasta las movidas de Newton y Einstein. Para Aristóteles los cuerpos están en reposo a menos que sean empujados por un impulso. El mismo estado de reposo incluye al objeto y al que lo observa. Un hombre sentado mirando un árbol se puede pasar así horas, todo está en su sitio, en un espacio que tiene una única perspectiva. Pero con Newton de repente del arbol cae una manzana, y la misma fuerza que hace caer la manzana, la gravedad, es la que asegura que el mombre sentado delante no salga volando, y que el planeta en el que este hombre está sentado no se salga de su órbita. Pero ya no están en reposo. El planeta gira en torno al sol, el hombre sale de paseo cada tarde para ir al árbol y, de vez en cuando, cae una manzana. El arbol parece que está siempre allí en reposo para el paseante que lo encuentra cada tarde, pero un observador desde el espacio lo veria moverse como se mueve el planeta, y vería al paseante sumar su movimiento al del planeta. Desde Newton no existe una posición absoluta en el espacio, sino que depende del observador.

Vale, Newton descoloca la perspectiva única sobre el espacio y la hace depender del observador, pero mantiene (como Aristóteles) una perspectiva única sobre el tiempo. Todos los espectadores de un estadio estarán de acuerdo en quién ha ganado los 1500 lisos si tienen un cronómetro tan bueno como el de los jueces (o se fian de la foto). El tiempo lo mide el reloj, y es igual para todos los que lo llevan en la muñeca. Pero entonces llega Einstein y propone abandonar la idea de un tiempo absoluto, igual para todos los relojes, a partir de la constante de la velocidad de la luz. Si la ley (constante) de la gravedad de Newton da relieve a la perspectiva del observador en relación al espacio, la teoría de la relatividad le da el mismo relieve al observador en relación al tiempo. El tiempo ya no es absoluto, ya no tiene una perspectiva única. En los 1500 no hay problema, todo el mundo está de acuerdo, pero a medida que la velocidad de la carrera se aproxima a la velocidad de la luz, los relojes dejan de estar sincronizados. Es lo que intenta explicar la paradoja de los gemelos: un astronauta que viajase a una estrella a una velocidad cercana a la luz sería, cuando volviese a la Tierra, más joven que su hermano gemelo que se decidió por una profesión menos arriesgada y siguió viviendo aquí.

La idea de que la posición del observador modifique necesariamente los resultados de su observación (o sea, la relatividad) me parece, efectivamente, un tema básico en la ciencia contemporánea, y no solo en física. Smolin lo pantea, además, a partir de la idea de sistema, y en un sistema como el universo tanto el observador como lo observado están dentro e interrelacionan, pero la misma idea se puede aplicar a cualquier sistema. Todo el tema de los sistemas complejos, que se basa precisamente en estudiar ya no solo las propiedades intrínsecas sino sobre todo las relaciones que se establecen, acaba incluyendo en el sistema la relación que establece el observador desde su propia posición, ya no observa desde fuera.

Uno de los temas que más me interesaron de la sociología de Luhmann (por hacer una sinapsis un poco pintoresca) es precisamente éste, como se coloca y coloca su sistema de análisis dentro del sistema que pretende analizar, en este caso la sociedad: “Dicha teoría existe entonces como una más entre otros muchos de sus objetos del mundo real. Se obliga a si misma a tratarse como a uno de sus objetos, y así puede compararse con otros de sus objetos”. Evidentemente no es posible salirse de la sociedad, como no es posible salirse del universo, lo que queramos observar lo observamos siempre desde dentro, y lo que me parece que dice Smolin es que la observación de las partículas elementales no debe escapar a esta regla, aunque en este caso la “transición de fase” parece que justifique una distancia más cómoda. Con un sentido más metafórico, es a lo que se refiere Mae-Wan Ho cuando habla del “quantum jazz”. En fin, son retazos de cosas de aquí y de allá que igual acaban conectando bien por algún sitio o igual no, pero que me hacen ir oliendo el suelo como un perdiguero.
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05/04/2009 / 9:21 pm

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Descubren un Inusual Quark Top Solitario


Física
Descubren un Inusual Quark Top Solitario
13 de Abril de 2009.

Foto: FermilabUnos científicos de los programas internacionales DZero y CDF en el Fermilab, han observado colisiones de partículas que producen quarks Top solitarios. El descubrimiento del quark Top solitario confirma importantes parámetros de la física de partículas, incluyendo al número total de quarks, y tiene importancia para la búsqueda de la Partícula de Higgs en el Tevatron del Fermilab, que en el momento de escribir estas líneas es todavía el acelerador de partículas operativo más potente del mundo.
Menéame

Previamente sólo se habían observado los quarks Top cuando eran producidos por la fuerza nuclear fuerte. Esa interacción lleva a la producción de pares de quarks Top.

En la producción de quarks Top solitarios interviene la fuerza nuclear débil. Dicha producción es muy difícil de identificar experimentalmente, pero por fin se ha logrado observarla ahora, cuando se cumplen 14 años del descubrimiento del quark Top en 1995.

Buscar quarks Top solitarios hace parecer fácil la búsqueda de una aguja en un pajar. Sólo en una de cada 20.000 millones de colisiones entre protones y antiprotones se produce un quark Top solitario. Para empeorar las cosas, la señal de estos raros acontecimientos se parece a las de otros procesos “de fondo” que se dan en proporciones mucho más altas.

Descubrir la producción de un quark Top solitario presenta desafíos similares a los que entraña encontrar al Bosón de Higgs, ya que se necesita extraer una señal sumamente pequeña de un ruido de fondo muy grande. Las técnicas avanzadas de análisis que han sido usadas de manera pionera para posibilitar el descubrimiento del Top solitario, son ahora usadas para la búsqueda del Bosón de Higgs. Además, las señales del Top solitario y las del Bosón de Higgs tienen "ruidos de fondo" en común, y el Top solitario es a su vez un "ruido de fondo" para la Partícula de Higgs.

Para hacer el descubrimiento del Top solitario, los físicos de los programas CDF y DZero pasaron años peinando de manera independiente los datos de los resultados de las colisiones de protones con antiprotones registrados en sus experimentos respectivos. Cada equipo identificó varios miles de eventos de colisión cuyos resultados se parecían a los que los experimentadores esperaban que se produjeran en los eventos con creación de quarks Top solitarios. Sofisticados análisis estadísticos y detalladas simulaciones del fondo demostraron que sólo en unos pocos cientos de eventos de colisión se produjo la partícula buscada.

Información adicional en:

* Scitech News

domingo 5 de abril de 2009

6.62 x 10^ -44




12 + 16 = 28

7 + 21 = 28

1 + 27 = 28

Si reemplazara en la ecuación el 27 por el 28 R
R = 6.67 x 10 ^ -44
o el 21 por el 22 R= 6.67 x 10 ^ -44
Si cambiara el 16 por el 17,
en nivel 11 de determinación R = 6.67 x 10 ^ -44


(((( ( √(27+21+16)÷6.66666667x10^-11) ÷
÷ 12x10^-12) x9x10^10) ÷9) x 6.62x10^-34) = R


R
= 6.62 x 10^ -44

Vf = 27 Vacío fondo, indeterminación Positiva, Nivel 1 Á
Vm = 21 Vacío medio, indeterminación Positiva, Nivel 7 Á
Vb = 16 Vacío borde, determinación Positiva, Nivel 12 Á
G= 6.67 x 10^-11 Gravedad
Á= 12 x 10^-12 niveles Energía átomo masa relativa H
c^2 = 9 x10^10 Velocidad Luz
e= 9 posibilidades aleatorias electrón.
h= 6.62x10^-34 tiempo de Planck.
R= resultado acción del Cuanto Gravedad escala Planck.

viernes 3 de abril de 2009

Una posible quinta fuerza haría improbable la detección de la materia oscura






Una posible quinta fuerza haría improbable la detección de la materia oscura




Nadie sabe exactamente qué podría ser la "quinta fuerza" pero unos estudios han demostrado que, si existe una quinta fuerza de largo alcance, podría tener efectos sorprendentes sobre la formación de las estructuras del universo. Una quinta fuerza podría reducir las discrepancias entre la teoría y la observación en distintas áreas de la cosmología

Ahora, como ha demostrado una nueva investigación, una quinta fuerza podría estar conectada a la materia oscura. En un artículo publicado en Physical Review Letters, los físicos Jo Bovy y Glennys Farrar quedaron sorprendidos al descubrir que una quinta fuerza en el sector oscuro podría colocar restricciones sobre la materia oscura que podrían básicamente excluir su detección directa a través de interacciones independientes del espín. Inversamente, si futuros experimentos detectan interacciones de materia oscura independientes del espín, entonces cualquier quinta fuerza en el sector oscuro sería tan débil que se haría astrofísicamente irrelevante.

[Cúmulo Bala]

"Nuestro estudio demuestra que podemos restringir fuertemente algunas propiedades de la materia oscura, es decir, la combinación de su interacción con el sector visible y la fuerza de una quinta fuerza de largo alcance entre las partículas de materia oscura, a través de experimentos con materia común", dijo Bovy, estudiante de doctorado en la Universidad de Nueva York, a PhysOrg.com. Sobre qué escenario parece más probable -una quinta fuerza que excluya la detección directa de materia oscura, o una detección directa de materia oscura que excluya una quinta fuerza relevante- Bovy y Farrar dijeron que es imposible decirlo de antemano. "Ambos serían muy interesantes tanto teóricamente como desde el punto de vista de las observaciones", dijo Bovy.

Anteriores investigaciones han sugerido la posibilidad de que existiera una quinta fuerza atractiva de largo alcance, la cual surge en varias extensiones del Modelo Estándar. Aunque la mayor parte de los modelos de materia oscura predicen que la fuerza entre las partículas de materia oscura es una fuerza de corto alcance, otros modelos tales como la Súpersimetría y la Teoría de Cuerdas, permiten la existencia de un bosón muy ligero que podrá transportar una fuerza de largo alcance en el sector oscuro.

En el estudio actual, la teórica quinta fuerza —una fuerza atractiva no gravitatoria de largo alcance— se acoplaría directamente con la materia oscura pero no con la materia visible común. No obstante, si las partículas de materia oscura interactuasen de forma no gravitatoria con la materia común, las correcciones cuánticas harían que la quinta fuerza surgiera en el sector visible también. Esta corrección cuántica tiene lugar cuando dos partículas virtuales de materia oscura se acoplan al escalar de la quinta fuerza y a dos quarks.

"Nuestro estudio revela una hasta ahora conexión no conocida entre las interacciones de la materia oscura con la materia común, y las propias auto-interacciones entre materia oscura", dijo Farrar, profesor de física y Director del Centro de Cosmología y Física de Partículas de la Universidad de Nueva York.

Como explican Bovy y Farrar en su estudio, para ser astrofísicamente relevante (es decir, en el orden de la fuerza gravitatoria), el portador de la quinta fuerza debe tener un valor esperado de vacío del orden de la masa de Planck. A su vez, esto requiere que la materia oscura sea muy pesada en la mayor parte de escenarios. En los experimentos de detección directa, los científicos buscaban materia oscura observando las partículas de materia común retrocediendo debido a que son dispersadas por las partículas de materia oscura. Cuando la masa de las partículas de materia oscura se incrementa, el límite en el acoplamiento de la materia oscura y los quarks se hacen más restrictivos, provocando que la detección directa de la materia oscura sea más difícil.

Aparte de sus implicaciones en la detección directa de la materia oscura, también se ha teorizado que una quinta fuerza tendría impacto en la formación de estructuras a gran escala. Si la quinta fuerza fuese atractiva y tuviese un alcance muy grande, incrementaría de forma efectiva la fuerza de la interacción gravitatoria, y de esta forma aceleraría la formación de estructuras. Como han demostrado estudios anteriores, tal fuerza podría reducir las discrepancias entre observaciones y predicciones en varias áreas, tales como el incremento de la cantidad de cúmulos galácticos y supercúmulos y la reducción de los vacíos, lo cual encajaría mejor con las observaciones.

Tal y como explican los científicos, los impactos de una posible quinta fuerza no afirman su existencia, pero motiva a los investigadores a explorar sus implicaciones.

"Jo Bovy y yo estamos observando cuáles son las restricciones análogas, entre las posibles señales de aniquilación de materia oscura (buscadas por los satélites Fermi-GLAST y otros experimentos como PAMELA y ATIC) y una quinta fuerza", dijo Farrar. "También, en colaboración con otros, estoy estudiando los efectos en la cosmología de una fuerza de materia oscura de largo alcance e intentando mejorar las restricciones sobre ella en el Cúmulo Bala".

Bovy añadió que también está investigando las implicaciones de fuerzas atractivas de corto alcance entre partículas de materia oscura, lo cual podría permitir la detección de aniquilación de materia oscura en las galaxias satélite de la Vía Láctea.

Fuente: Astro Web. Aportado por Graciela Lorenzo Tillard
Más información:
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domingo 29 de marzo de 2009

Sorpresas en el universo oscuro: Cada día explicar la materia oscura es más complicado

Sorpresas en el universo oscuro: Cada día explicar la materia oscura es más complicado

Publicado por emulenews en Marzo 30, 2009



Mientras otros disfrutaban de la noche del día de Navidad del año de 2007 descansando de la “bacanal” de la Nochebuena, un equipo de científicos e ingenieros trabajaba duramente en McMurdo en la Antártida. Muchos grados bajo cero y un viento gélido que parece que no quiere amainar. Un deseo que nadie quiere pronunciar en voz alta. Poder disfrutar del fin de año con la misión ya cumplida. Quizás sea posible, quizás no. Hay que esperar a que el viento amaine. La misión ATIC es lo más importante ahora, el resultado de muchos esfuerzos pasados.

A las 3:30 de la madrugara del 26 de diciembre 2007 el viento amaina lo suficiente y el gran globo aerostático empieza su ascensión hacia la estratosfera de los cielos antárticos. Observar como mil millones de litros de Helio suben hacia la estratosfera es una visión maravillosa para quien lleva trabajando en ello durante años. El globo sonda circulará los cielos del Polo Sur sólo durante 19 días. Pocos son, quizás, pero han permitido que todo el equipo brinde con ilusión por la llegada del nuevo año. El trabajo duro empieza ahora, cuando todos los datos de rayos cósmicos de la misión ATIC han sido recopilados y requieren interpretación.

Casi un año más tarde, el 20 de noviembre de 2008, la mayor recompensa para todo el equipo es ver publicado el resultado de su trabajo en la prestigiosa revista internacional Nature (”An excess of cosmic ray electrons at energies of 300-800 GeV“). Más importante aún es haber sido parte de uno de los grandes descubrimientos del año 2008. Hay más electrones de alta energía de los esperados. ¿De dóndo vienen? Lo más fácil es pensar que son una señal de la materia oscura en el universo que es el 85% de toda la materia (según los datos del WMAP). ¿La primera señal de la materia oscura? No, no les darán el Premio Nobel por ello. El experimento satelital PAMELA unos meses antes también observó dicho exceso de electrones (aunque también acompañado de un exceso de positones). El Espectrómetro Magnético Alfa (AMS) en el transbordador Discovery de la NASA también descubrió en 1998 un exceso de positones. El Telescopio de Antimateria de Alta Energía (HEAT) que se elevó en globos sonda en 1994, 1995 y 2000, también lo observó. Muchos experimentos que están ofreciendo señales cuyo posible origen es la materia oscura. Muchos datos a la falta de una explicación convincente.

El problema con toda esta abundancia de datos que apuntan hacia la materia oscura es que son mucho más complicados de explicar de lo esperado. Los candidatos que más gustaban a los físicos teóricos no pueden explicar todas las evidencias que nos ofrecen los experimentos. O la materia oscura es (una partícula elemental) mucho más exótica de lo razonable o hay “muchas (partículas elementales como) materias oscuras.” Los físicos teóricos preferían que la materia oscura fuera el neutralino, la partícula supersimétrica neutra menos pesada, como el mejor candidato. Pero el neutralino no puede explicar el exceso de electrones de alta energía observado en ATIC, más bien produciría un exceso de electrones de baja energía, que no ha sido observado. Más aún, también se observaría un exceso de antiprotones, que PAMELA no ha observado.

El equipo del ATIC prefiere como candidato una partícula de Kaluza-Klein, partículas que se mueven en más de 3+1 dimensiones, parcialmente en dimensiones superiores compactificadas. Por ejemplo, cuando un electrón que se propagara como una partícula de Kaluza-Klein también se propagaría en las dimensiones superiores compactificadas. Estos electrones de Kaluza-Klein explican mejor que los neutralinos los resultados de ATIC y PAMELA. Más aún, el satélite de rayos gamma INTEGRAL que la ESA lanzó en 2002 detectó una anomalía curiosa, una fuerte emisión de fotones con 511 kiloelectronvolts (la masa del electrón) en toda la Vía Láctea. Por supuesto, se han conjeturado otras respuestas más “estándares” para esta anomalía.

¿Cómo se puede resolver todo este desaguisado? Sólo el experimento puede resolverlo. Los datos del satélite Fermi, lanzado por la NASA el año pasado, confirmará y medirá con gran precisión el exceso de electrones de alta energía. Quizás nuestra gran baza es el tan “cacareado” LHC del CERN donde se podría descubrir a las partículas candidatas a materia oscura “una a una.” ¿Será un neutralino “raro”? ¿Será una partícula de Kaluza-Klein? ¿Será otra cosa? Por ahora todo son conjeturas.

Los experimentos más relevantes en relación a la materia oscura: ATIC (Advanced Thin Ionization Calorimeter), PAMELA (Payload for Antimatter/Matter Exploration and Light-nuclei Astrophysics), AMS (Alpha Magnetic Spectrometer), HEAT (High Energy Antimatter Telescope); INTEGRAL (International Gamma-Ray Astrophysics Laboratory), DAMA (Dark Matter) y CDMS (Cryogenic Dark Matter Search).

Esta entrada fue publicada el Marzo 30, 2009 a 12:01 am y está archivado en Ciencia, Física, Materia oscura, Noticias, Physics, Science. Etiquetado: Astrofísica, Ciencia, Física, partículas elementales. Puedes seguir los comentarios a esta entrada a través de RSS 2.0 feed. Puedes deja un comentario, o trackback desde tu propio sitio.

¿Realmente existe la energía oscura?


¿Realmente existe la energía oscura?
Escrito por Kanijo en Astronomía, Fí­sica
La expansión desigual del espacio, provocada por variaciones en la densidad de la materia a escala épica, podría producir los efectos que los astrónomos atribuyen convencionalmente a la energía oscura. Don Dixon

¿O la tierra ocupa un lugar muy poco usual en el universo?

En la ciencia, las mayores revoluciones a menudo vienen disparadas por las discrepancias más pequeñas. En el siglo XVI, basándose en lo que daba la impresión a sus contemporáneos de ser esotéricas minucias en los movimientos celestes, Copérnico sugirió que la Tierra no era, de hecho, en centro del universo. En nuestra propia era, otra revolución comenzó hace 11 años con el descubrimiento de que el universo se aceleraba. Una minúscula desviación en el brillo de las estrellas en explosión llevó a los astrónomos a concluir que no tenían idea de en qué consistía el 70 por ciento del cosmos. Todo lo que podían decir es que el espacio estaba repleto de una sustancia distinta a las demás que empujaba la expansión del universo en lugar de volver a reunirlo. Esta sustancia se conoció como energía oscura.

Ahora, una década más tarde, la energía oscura sigue siendo tan misteriosa que algunos cosmólogos están revisitando los postulados fundamentales que les llevaron a deducir su existencia en un primer momento. Uno de estos es el producto de una revolución anterior: el Principio Copernicano de que la Tierra no es central ni tiene ninguna otra posición especial en el universo. Si descartamos este principio básico, surge una descripción asombrosamente diferente de lo que podemos tener en cuenta sobre las observaciones.

Para la mayor parte de nosotros es familiar la idea de que nuestro planeta no es más que una mota de polvo orbitando una estrella común, en algún punto cerca del borde de una galaxia corriente. Estamos en mitad de un universo poblado por miles de millones de galaxias que se extienden hasta nuestro horizonte cósmico, y esto nos ha llevado a creer que no hay nada especial ni único en nuestra posición. ¿Pero cuáles son las pruebas para esta humildad cósmica? ¿Y cómo seríamos capaces de decir si estamos en un lugar especial? Los astrónomos normalmente pasan por alto estas preguntas suponiendo que el hecho de que seamos tan corrientes, es suficientemente obvio para garantizar para no entrar en mayores discusiones. Tratar la idea de que puede que, de hecho, tengamos una posición especial en el universo es, para muchos, impensable. No obstante, esto es exactamente lo que un pequeño grupo de astrofísicos de todo el mundo ha estado considerando recientemente.

Irónicamente, suponer que nosotros somos insignificantes ha otorgado a los cosmólogos un gran poder de explicación. Esto nos ha permitido extrapolar lo que vemos en nuestra vecindad cósmica a todo el universo. Se han llevado a cabo grandes esfuerzos para construir nuevos y vanguardistas modelos del universo basados en el principio cosmológico de generación del Principio Copernicano que afirma que en cualquier momento dado del tiempo todos los puntos y direcciones del espacio parecen el mismo. Combinado con nuestra visión moderna del espacio, el tiempo y la materia, el principio cosmológico implica que el espacio se expande, que el universo se enfría y que está poblado por reliquias de sus calientes predecesores, todas estas predicciones corroboradas por observaciones.

Los astrónomos encontraron, por ejemplo, que la luz de las galaxias lejanas es más roja que las de las galaxias cercanas. Este fenómeno, conocido como desplazamiento al rojo, está claramente explicado como un alargamiento de las ondas de luz debido a la expansión del espacio. Además, los detectores de microondas revelan un telón casi perfectamente luso de radiación emanando de tiempos muy remotos: el fondo de microondas cósmico, una reliquia de la bola de fuego primordial. Huelga decir que estos éxitos son en parte resultado de nuestra propia humildad, cuando menor es nuestra propia relevancia, más podemos decir sobre el universo.

La oscuridad se cierne

Entonces, ¿por qué cambiarlo todo? Si el principio cosmológico tiene tanto éxito, ¿por qué deberíamos cuestionarlo? El problema es que recientes observaciones astronómicas han estado generando resultados muy extraños. A lo largo de la última década los astrónomos han encontrado que para un desplazamiento al rojo dado, las lejanas explosiones de supernovas parecen más tenues de lo esperado. El desplazamiento al rojo mide la cantidad de espacio que se ha expandido. Midiendo cuánta luz de las lejanas supernovas se ha desplazado al rojo, los cosmólogos pueden inferir cuánto más pequeño era el universo en la época de las explosiones comparado con el tamaño actual del universo. Cuanto mayor es el desplazamiento al rojo, mejor era el universo cuando estalló la supernova y por tanto más se ha expandido el universo entre ese momento y el actual.

El brillo observado de una supernova proporciona una medida de su distancia a nosotros, lo cual a su vez revela cuánto tiempo ha pasado desde que tuvo lugar el estallido. Si una supernova con un desplazamiento al rojo dado se atenúa más de lo esperado, entonces tal supernova debe estar más lejos de lo que los astrónomos había pensado. Su luz ha necesitado más tiempo para llegar hasta nosotros, y de aquí que el universo deba haber tenido más tiempo para crecer hasta su punto actual. Consecuentemente, el índice de expansión debe haber sido más lento en el pasado de lo que es en la actualidad. De hecho, las lejanas supernovas son lo bastante tenues como para que la expansión del universo deba haberse acelerado de forma que encajen con el actual índice de expansión.

Esta expansión acelerada es la gran sorpresa que disparó la revolución actual en la cosmología. La materia del universo debería tirar del tejido del espacio-tiempo, frenando la expansión, pero los datos de supernovas sugieren otra cosa. Si los cosmólogos aceptan el principio cosmológico y suponen que esta aceleración es igual en todos sitios, nos lleva a la conclusión de que el universo debe estar impregnado de una exótica forma de energía, la energía oscura, que ejerce una fuerza repulsiva.

Nada que encaje con la descripción de la energía oscura aparece en el Modelo Estándar de partículas fundamentales y fuerzas de la física. Es una sustancia que aunque no se ha medido de forma directa, tiene propiedades distintas a cualquier otra cosa que se haya visto y tiene una densidad de energía de aproximadamente 10120 veces menos de lo que se había ingenuamente esperado. Los físicos tienen ideas de lo que podría ser, pero siguen siendo especulativas. Para abreviar, estamos en gran parte a oscuras sobre la energía oscura. Los investigadores trabajan en un número de ambiciosas y caras misiones espaciales y terrestres para encontrar y caracterizar la energía oscura, sea lo que sea. Para muchos, es el mayor reto al que se enfrenta la cosmología moderna.

Una alternativa más lumiosa

Enfrentados a algo tan extraño y aparentemente improbable, algunos investigadores están revisitando el razonamiento que les llevó a esto. Una de las primeras suposiciones que se están cuestionando es si vivimos en una parte representativa del universo. ¿Podría tenerse en cuenta las pruebas de la energía oscura de otra forma si abandonásemos el principio cosmológico?

En el marco convencional, hablamos de la expansión del universo como un todo. Es muy similar a cuando hablamos de un globo que se hincha: discutimos cómo de grande puede ser todo el globo, no cuánto se infla cada zona aislada del globo. Pero todos hemos tenido alguna experiencia con esos molestos globos de fiesta que se inflan de forma desigual. Un anillo se amplia rápidamente, y el final necesita un rato para terminarse. En una visión alternativa del universo, una que abandone el principio cosmológico, el espacio también se expande de forma desigual. Surge de esta forma una descripción más compleja del cosmos.

Considera el siguiente escenario, sugerido por primera vez por George Ellis, Charles Hellaby y Nazeem Mustapha, todos de la Universidad de Ciudad del Cabo en Sudáfrica, y posteriormente continuado por Marie-Noelle Celerier del Observatorio París-Meudon de Francia. Supón que el índice de expansión está frenándose en todos lados, conforme la materia tira del espacio-tiempo y lo frena. Supón, además, que vivimos en un gigantesco vacío cósmico no totalmente vacío, sino uno en el cual la densidad media de materia es sólo la mitad o tal vez un tercio de la densidad exterior. Cuanto más vacía es una zona, menos materia contiene para frenar la expansión del espacio; de acuerdo con esto, el índice de expansión local es más rápido dentro del vacío que en el resto. El índice de expansión es más máximo en el centro del vacío y disminuye hacia los bordes, donde la mayor densidad exterior comienza a hacerse sentir. En un momento dado distintas partes del espacio se expandirán a índices diferentes, como el globo de fiesta que se infla de forma desigual.

Ahora, imagina que las supernovas estallan en distintas partes de este universo no homogéneo, algunas más cerca del centro del vacío, otras más cerca de los bordes y otras fuera del mismo. Si estamos cerca del centro del vacío u una supernova está lejos, el espacio se expande más rápido en nuestra vecindad de lo que lo hace en la posición de la supernova. Cuando la luz de la supernova viaja hacia nosotros, pasa a través de regiones que se expanden a índices incluso mayores. Cada región estira la luz una cierta cantidad cuando pasa por ella, y el efecto acumulativo produce el desplazamiento al rojo que observamos. La luz que viaja una distancia dada está desplazada al rojo menos de lo que lo estaría si todo el universo se expandiera a nuestro ritmo local. Inversamente, para lograr un cierto desplazamiento al rojo en tal universo, la luz tiene que viajar una distancia mayor de lo que lo haría en uno que se expandiera de manera uniforme, en cuyo caso la supernova tiene que estar más lejos y por tanto parecer más tenue.

Otra forma de decir esto es que la variación del índice de expansión con la posición imita una variación con el tiempo. De esta forma, los cosmólogos pueden explicar las inesperadas observaciones de supernova sin invocar a la energía oscura. Para que funcione tal explicación alternativa, tendríamos que vivir en un vacío de proporciones verdaderamente cósmicas. Las observaciones de supernova se extenderían a miles de millones de años luz, una fracción significativa de todo el universo observable. Un vacío tendría que tener un tamaño similar. Enorme para (casi) todos los estándares.

Una posibilidad exagerada

Entonces, ¿cómo de abrumador es este vacío cósmico? A primera vista, mucho. Parecería volar en la cara del fondo de microondas cósmico, el cual es uniforme en una parte en cada 100 000, por no mencionar la distribución aparentemente uniforme de las galaxias. Una inspección más detallada, no obstante, muestra que esta prueba puede que no sea tan concluyente.

La uniformidad de la antigua radiación requiere que el universo tenga casi el mismo aspecto en todas direcciones. Si es un vacío aproximadamente esférico y estamos razonablemente cerca del centro, estas observaciones no lo excluyen necesariamente. Además, el fondo de microondas cósmico tiene algunas características análogas que podrían explicarse potencialmente mediante inhomogeneidad a gran escala.

Para la distribución de galaxias, los estudios actuales no se extienden lo suficiente para descartar un vacío del tamaño que imitaría la energía oscura. Identifican vacíos menores, filamentos de materia y otras estructuras de cientos de millones de años luz de tamaño, pero el famoso vacío es de un orden de magnitud mayor. Actualmente estamos en un animado debate en la astronomía sobre si los estudios de galaxias corroboran el principio cosmológico. Un reciente análisis de David Hogg de la Universidad de Nueva York y sus colaboradores indican que las mayores estructuras del universo tienen aproximadamente 200 millones de años luz de tamaño; a mayores escalas, la materia parece distribuirse equitativamente, de acuerdo con el principio. Pero Francesco Sylos Labini del Centro Enrico Fermi en Roma y sus colegas argumentan que las mayores estructuras descubiertas hasta el momento están limitadas sólo por el tamaño de los estudios galácticos que las encontraron. Por lo que estructuras mayores pod